Por María-Paz López RodríguezPortada

María-Paz López Rodríguez

María-Paz López

Corresponsal de ‘La Vanguardia’ en Berlín

Un león en la laica Francia 22/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Cada papa escruta el mapamundi a su manera. El cuaderno de viajes del difunto Francisco se llenó de desplazamientos a países alejados de Roma y de Europa, lugares de sufrimiento, conflicto y otros desgarros, que condensó en la expresión “periferias existenciales”. En las escasas ocasiones en que el argentino pisó Europa, lo hizo por citas institucionales o religiosamente ineludibles, o a naciones en apuros, y se guardó de visitar países de peso prominente en la historia continental. León XIV, su sucesor, tan acomunado con él en algunos aspectos, le está dando una vuelta a la idea de periferia.

   
    Andreas Solaro / Afp

Los significados mutan. Los objetivos permanecen. De los cinco viajes fuera de Italia que Robert Francis Prevost ha realizado en su casi año y medio de pontificado, tres han sido a la vieja Europa. Dos de ellos fueron visitas relámpago a países diminutos, Mónaco y San Marino. El otro, ya de repercusión global, ha sido el recordado periplo por España del pasado junio, que dejó en las retinas del mundo imágenes gloriosas de Barcelona y la basílica de la Sagrada Família, pero también del drama migratorio en Canarias y de las tensiones políticas en Madrid.

Esta semana, León XIV reincide con Europa al emprender viaje a la laica Francia, del 25 al 28 de septiembre, con etapas en París, Lourdes y Metz. La estricta separación de Iglesia y Estado por ley desde 1905 (excepción: Alsacia-Mosela) es un rasgo esencial de la identidad francesa, lo cual no quita que durante siglos Francia se autotitulara como fille aînée de l’Église (hija primogénita de la Iglesia) y fuese una potencia misionera que conserva maneras.

El Vaticano es un conglomerado de fe y poder blando que, con Prevost, es ahora un faro del antitrumpismo

Veremos cómo el presidente francés, Emmanuel Macron, intenta desplegar pompa republicana para recibir a un jefe de Estado que es a la vez máxima autoridad religiosa de 1.400 millones de fieles. Por esta doble jefatura de los papas, el Vaticano sigue siendo fascinante: un conglomerado de fe y poder blando que, con Prevost, es ahora un faro del antitrumpismo.

España fue la primera señal de que León XIV quiere mirar más al continente de vieja cristiandad, trufado de catedrales y monasterios que colman las guías turísticas y generan colas de visitantes, pero en el que las iglesias se vacían –también las protestantes y las ortodoxas– y la secularización galopa. La Iglesia católica ya no es lo que era, y sin embargo ve resquicios de influencia en la esfera pública a través de la cultura y la obra social. De la Sagrada Família y la Almudena a Notre Dame y la Unesco, de los migrantes llegados a Canarias a los enfermos que peregrinan a Lourdes, es la hora del león para volver a pisar firme en la periférica e irredenta Europa.

María-Paz López Rodríguez

María-Paz López

Corresponsal de 'La Vanguardia' en Berlín

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Corresponsal en Alemania, Centroeuropa y países nórdicos desde 2014. Antes en Italia y Vaticano (2003-2009). Especialista en religión. Licenciada en Comunicación (UAB) y máster en Periodismo (beca Fulbright) en Columbia

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