África, China y nosotros
Por Albert Montagut — Portada

África, China y nosotros 22/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
África está a 14 kilómetros de Europa. China, a miles. Y, sin embargo, Pekín parece haber entendido mejor el valor estratégico de ese continente. La presencia china en África se remonta a los años cincuenta, pero es desde la creación de la Nueva Ruta de la Seda en el 2013 cuando Pekín pasó de la diplomacia a una fuerte inversión en infraestructuras y minas.
China anunció inversiones greenfield –proyectos desde cero– en África entre el 2004 y el 2024 por valor de 73.900 millones de dólares y otros 38.100 millones en fusiones y adquisiciones, según el Financial Times y el Ministerio de Comercio chino.

La UE invierte mucho más. En el 2024, tenía 250.000 millones de euros de inversión directa acumulada en África concentrada en industrias extractivas, agroalimentación, obras públicas y servicios. Europa sigue siendo el principal inversor en África, por delante de EE.UU. y China. Y ahí surge la paradoja. Años después de la descolonización, esa enorme inversión europea no se ha traducido en la riqueza y empleo necesarios para aliviar la presión migratoria, mientras China, invirtiendo menos y alejada de África, aumenta su influencia política. Europa trata a África como un problema, mientras que para China es una oportunidad estratégica. La UE lleva años reforzando fronteras, combatiendo mafias y mejorando los retornos. Las llegadas irregulares han descendido, pero el problema de fondo y el desequilibrio persisten, porque Europa sigue dependiendo de Marruecos, Libia, Túnez o Mauritania para controlar su frontera sur. La crisis migratoria en Ceuta demuestra hasta qué punto ese equilibrio es frágil.
El continente africano es un problema para Europa, para China es pura estrategia
Europa ha confiado en que la inversión frenaría la emigración y el desarrollo puede incluso facilitar que más personas tengan recursos para emigrar. La solución pasa por vincular inversión, empleo, movilidad legal, retorno y seguridad, y por tratar a África como socio, no como antigua colonia. Es una cuestión de reciprocidad. África gana desarrollo, empleo y vías legales de movilidad y Europa obtiene mayor seguridad y un control migratorio más eficaz.

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Albert Montagut
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