Trump ve la unión entre Canadá y la UE como un “acto hostil” al que responderá con más aranceles
Por Javier de la Sotilla Puig — Portada
Trump ve la asociación entre Canadá y la UE como un “acto hostil” al que responderá con más aranceles
Estados Unidos
El presidente amenaza con “dejar de comerciar” con Europa si finalmente acuerdan convertir a su vecino del norte en un miembro asociado del bloque económico

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, este miércoles durante un mitin en Carolina del Norte.
BRENDAN SMIALOWSKI / AFP

Washington. Servicio Especial
17/09/2026 04:52 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reaccionado al reciente acercamiento entre la Unión Europea y Canadá echando mano de su manual de estilo: con la amenaza ambigua de imponer “aranceles muy importantes o dejar de comerciar” con el bloque económico del Viejo Continente. Respondiendo a preguntas de la prensa poco antes de su mitin en Carolina del Norte, el presidente ha calificado la propuesta de convertir a su país vecino en el primer “miembro asociado” de la UE como “ridícula” y un “acto hostil” hacia EE.UU.
Las declaraciones de Trump se han producido después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, haya abierto la puerta en público a que Canadá se convierta en el un estado asociado, una categoría que no existe formalmente en los tratados de la UE. Cualquier medida de este tipo, que se ha estado negociando en privado durante meses, debería ser primero ratificada por los estados miembros.
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Si lo hacen, pondrán a prueba la capacidad de respuesta de Trump, que suele utilizar la amenaza como una de sus principales herramientas de negociación. Si el presidente cumple, romperá el límite arancelario del 15% que acordaron el año pasado Washington y Bruselas, y aumentará todavía más los elevados tipos contra Canadá, contra quien pesan aranceles del 50% en algunas exportaciones específicas como el aluminio y del 25% en los automóviles y el acero, entre otras.
Von der Leyen ha dicho durante su discurso anual sobre el estado de la Unión Europea en Estrasburgo que quiere llevar la relación con Canadá “al nivel más alto posible”. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha asistido al discurso y ha asegurado que Ottawa está interesada en establecer una “alianza única en materia de seguridad y economía” con Europa, lo que en ningún caso implicaría la plena adhesión al bloque de la UE.
En su primer año y medio de mandato, Trump ha elevado los aranceles tanto a Canadá como a la UE y ha criticado repetidamente a sus aliados tradicionales por haber “chantajeado” al país con su superávit comercial, por no invertir lo suficiente en defensa en el marco de la OTAN, por no socorrerlo en su impopular guerra en Irán o por permitir una “invasión” migratoria que amenaza con la “extinción” de la civilización occidental. Además, ha amenazado con anexionar Canadá y Groenlandia, perteneciente a Dinamarca, un estado miembro de la UE.
Washington acordó el año pasado aranceles del 15% con Bruselas y ha escalado la guerra comercial con Ottawa con tipos de hasta el 50%
Ante estas actitudes aislacionistas y expansionistas, la respuesta de los aliados ha sido reforzar su relación a medida que aumentaba la hostilidad y su desconfianza hacia EE.UU. El primer ministro canadiense, Carney, quien dará su propio discurso ante el plenario de la Eurocámara este jueves, ha sido en este tiempo el líder de Occidente, junto con el español Pedro Sánchez, que más ha elevado el tono contra el presidente de EE.UU.
Durante el foro de Davos a comienzos de este año, lllamó a las “potencias intermedias”, como la UE, a unir fuerzas ante el abandono del orden multilateral y el llamado “mundo basado en normas”. En el discurso más aplaudido de la cumbre, avisó de la “ruptura del orden mundial, del fin de una ficción agradable y del comienzo de una realidad dura, en el que la geopolítica de las grandes potencias no está sometida a límites ni a restricciones”.
“Las potencias intermedias no son impotentes. Tenemos la capacidad de construir un nuevo orden que incorpore nuestros valores, como el respeto a los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la soberanía y la integridad territorial de los distintos Estados”. Y sentenció: “Las potencias intermedias debemos actuar juntas, porque, si no estamos en la mesa, estamos en el menú”. Con los últimos movimientos, tanto Canadá como la UE están comenzando a pasar a la acción.

Javier de la Sotilla
Washington
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