Por Jordi Juan Raja — Portada

Jordi Juan Raja

Jordi Juan

Director de La Vanguardia

Leer, leer y volver a leer 25/09/2026 00:05 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Cuando daba clases en la universidad, algunos estudiantes­ me preguntaban cuál era el mejor consejo­ para poder llegar a ser un buen periodista. No sé qué esperaban que les contestara, pero siempre les decía lo mismo: leed, leed y después volved a leer. Hay que felicitar al Departament d’Educació por haber decidido recuperar las lecturas obligatorias en bachillerato para el próximo curso, pero hay que preguntarse también por qué las quitaron en su momento.

La medida puede ser interpretada como una reacción rápida de la Administración para mitigar el escándalo que ha supuesto el informe PISA. Es posible, pero siempre son mejores las acciones directas y ejemplarizantes que anuncios de nuevas comisiones de expertos para evaluar la mejora del sistema educativo. Todo es mucho más sencillo: si las innovaciones no funcionan, se vuelve al sistema tradicional. Hace cuatro años se apostó por un modelo más orientado a evaluar la capacidad de interpretar, relacionar y argumentar de los estudiantes que la de memorizar contenidos concretos y ello llevó, con la aplicación de la Lomloe (la última gran ley educativa vigente), a que se desaconsejasen las lecturas prescriptivas. La idea era que obligar a los alumnos a leer determinados libros no era aconsejable porque, en lugar de inculcarles el placer de la lectura, se podía acabar alejándolos de la misma. Que ya leerían Cròniques de la veritat oculta, de Pere Calders, o Luces de bohemia, de Ramón María del Valle-Inclán, por citar dos lecturas habituales de los institutos catalanes, cuando fueran más mayores. El problema es que no leyeron entonces ni lo harían después.

Estudiantes de bachillerato durante la convocatoria extraordinaria de EBAU
Estudiantes de bachillerato durante la convocatoria extraordinaria de EBAU Jorge Gil / Europa Press

Esta decisión, sin embargo, no alcanzará a la primaria ni la ESO, donde cada centro educativo hará su propia elección, aunque basada en un listado de libros de referencia preparado por el departamento. El objetivo final es el mismo: promocionar mucho más la lectura.

La digitalización le resta tiempo de atención para los libros a todo el mundo, es una evidencia. Pero todos los que nacimos en la época analógica conocemos el gozo que supone la lectura y se trata­ de que las nuevas generaciones también lo puedan descubrir y disfrutar.

Jordi Juan Raja

Jordi Juan

Director de La Vanguardia

Ver más artículos

Director de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *