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EE.UU. honra a las víctimas del 11-S 12/09/2026 00:05 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Nueva York, y por extensión Estados Unidos y el mundo entero, recordaron y rindieron un sentido homenaje ayer a las víctimas de los atentados del 11-S, al cumplirse veinticinco años de unos actos terroristas que no solo conmocionaron en su momento, sino que supusieron un cambio en la historia de ese país, que evidenció su vulnerabilidad, y de todo el planeta. Sus consecuencias todavía se arrastran hoy.

Ayer, como cada año a partir de las 8.46 horas de Nueva York, los familiares de las víctimas se reunieron en la plaza del Memorial para leer en voz alta los nombres de los más de 2.700 fallecidos, lectura que se intercaló con siete momentos de silencio, uno más que en años anteriores, añadido para rendir homenaje a quienes han muerto posteriormente por enfermedades relacionadas con el 11-S, si bien no se sabe con certeza cuántas personas desarrollaron problemas de salud vinculados a esos ataques.

Asistieron a este homenaje en la zona cero los expresidentes Obama, Clinton, Bush y Biden, así como el actual vicepresidente J.D. Vance en representación del Gobierno actual. Hubo cierta polémica y malestar entre parte de las familias de las víctimas, que reunieron 100.000 firmas para pedir que el actual alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, no acudiera al acto por su condición de musulmán y por su posición en la causa palestina. El exalcalde republicano Rudy Giuliani también arremetió contra la asistencia de Mamdani, que asistió para presentar sus respetos y rechazó entrar en esa confrontación afirmando que quería que el aniversario se centrara en las víctimas, sus familias y el personal que ayudó ese día. Donald Trump, molesto porque no se le permitió pronunciar un discurso en el Bajo Manhattan –el acto es apartidista y nunca interviene ningún político– recordó el aniversario con un discurso desde el Pentágono, donde se estrelló uno de los aviones secuestrados por los terroristas para los atentados y murieron 184 personas. Es el segundo año consecutivo que Trump recuerda este día en el Pentágono. El presidente, originario de Nueva York, asistió por última vez a la ceremonia en la zona cero en el 2024.

Polémica por la ausencia de Trump y la presencia de Mamdani en la zona cero de Nueva York

En su intervención, Trump afirmó que el 11-S es precisamente la razón “por la que luchamos hoy. Nunca olvidaremos y solo puede haber la victoria. Luchamos por ellos”. El presidente manifestó que el mundo no volverá a ser como era, pero que EE.UU. debe ser fuerte e inteligente y su deber es proteger el país y sus libertades para las generaciones futuras. Sin convertir el acto en un discurso político abierto, aprovechó la ocasión para defender y justificar la guerra que emprendió en febrero contra Irán, prometiendo que la República Islámica –“el principal patrocinador del terrorismo en el mundo”, dijo– “nunca jamás” tendrá un arma nuclear. Su secretario de Defensa, Pete Hegseth, había dicho minutos antes que la guerra contra el terror, iniciada por Bush como venganza por los atentados, sigue hoy viva.

Un cuarto de siglo después, los atentados del 11 de septiembre del 2001 siguen profundamente incrustados en la conciencia estadounidense, más que casi cualquier otro acontecimiento de los últimos 25 años. Así lo revela una reciente encuesta, en que casi la mitad de los adultos recuerda este suceso como el más histórico de sus vidas. Para otros, es una ocasión para la reflexión personal –y, en muchas escuelas, de enseñanza– sobre el ataque que se desarrolló en una sola mañana pero dejó casi tres mil muertos y una estela de consecuencias que se prolongaron durante décadas, desde el duelo personal hasta las guerras en lugares lejanos con el pretexto de la lucha global contra el terrorismo. Y pese a todo ello Al Qaeda no solo sigue existiendo, sino que se ha reinventado como Estado Islámico y ha ganado mayor fuerza con grupos descentralizados en el África subsahariana, aunque todavía mantiene presencia en Afganistán.

El presidente aprovecha su discurso en el Pentágono para justificar la guerra contra Irán

Esa guerra global contra el terrorismo encabezada por EE.UU. incluyó las invasiones de Irak y de Afganistán –esta última, la guerra más larga librada por Washington–, transformó el transporte aéreo en EE.UU., impulsó nuevas facultades federales de vigilancia y recopilación de inteligencia digital y regulaciones bancarias, y suscitó un debate permanente sobre el equilibrio entre seguridad y libertad, acrecentado en la actualidad por la administración Trump.

Si en el 2001 George W. Bush clamó venganza en forma de dos desastrosas guerras, un cuarto de siglo después, Estados Unidos, ahora presidido por Donald Trump, vuelve a estar inmerso en otro avispero, el de Irán. Lamentablemente, veinticinco años después, ni EE.UU. ni el mundo son más seguros ni los ciudadanos que lo habitamos somos más libres.

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