Eduard Sola, guionista de ‘Casa en llamas’, debuta como novelista con un libro sobre la cara oscura de la maternidad

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Por Francesc Bombí VilasecaPortada

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Novedad editorial

‘El nido’ narra una historia de duelo y superación situada en el Delta del Ebre

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El guionista y novelista Eduard Sola, fotografiado en Barcelona

El guionista y novelista Eduard Sola, fotografiado en Barcelona

Marta Pérez / EFE

Francesc Bombí Vilaseca

Francesc Bombí-Vilaseca

Barcelona

18/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Los guionistas audiovisuales a menudo son invisibles para el gran público, como era Eduard Sola (Santa Eulàlia de Ronçana, 1989) hasta que con los discursos por haber ganado los premios Gaudí y Goya por Casa en llamas le dieron cierta popularidad. Ahora debuta como novelista con El nido (Ediciones B/La Campana), un libro en torno a Sara, una ornitóloga de 50 años que, después de que su hijo se marche a trabajar fuera, siente un vacío interior y se va al Poblenou del Delta, donde años atrás sufrió una tragedia que todavía no ha superado.

“A Sara le sucede un hecho traumático que tendría unas consecuencias, pero ella las congela en nombre de la crianza de su otro hijo. Y cuando este se va, ella vuelve al punto de partida, pero ya no es la misma y ve que aquella persona racional, afectiva, ordenada y perfecta es una máscara. Yendo al Delta abre la puerta a todo lo que no ha sido durante todos esos años, a la venganza, la rabia, el duelo, la oscuridad, la irracionalidad y la animalidad”, explica su autor.

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Francesc Bombí-Vilaseca

“Quería explorar la maternidad desde otro lado, y no podemos hablar de maternidad si no hablamos también de un lado oscuro, de la culpa, de la familia o de la sexualidad que hay detrás de cualquier persona, y en este caso de las madres”, dice Suela. El duelo que atraviesa a Sara en el libro “nace de la experiencia personal de la paternidad y la crianza. Yo era una persona valiente y que se me atrevía a todo, y el día después de que naciera mi hija yo era un cobarde, la idea de perderla me absorbía”, añade.

La novela también gira en torno a “la falta de comunicación que tenemos incluso con los más queridos, es una constante. ¿Cuántos de nosotros estamos aplazando el agradecimiento a nuestras madres por todo lo que han hecho por nosotros? Los personajes de El nido son víctimas del no hablar y del no sentir, algo curioso que contrasta con la gran exposición emocional que tanta gente muestra en las redes sociales”.

¿Por qué el Delta y no, por ejemplo, su pueblo natal, Santa Eulàlia de Ronçana? “El paisaje del Delta es muy evocador, y además tiene la contradicción de que es un territorio muy terroso y al mismo tiempo es obvia y eminentemente marítimo, una combinación que lleva a la contradicción de Sara. Además, a efectos prácticos, esta combinación se materializa en el barro, un elemento que es justamente donde está Sara, me pareció la metáfora perfecta. Y a pesar del turismo, que ha llegado con pros y contras, está la magia de lo inamovible, aún conservan el encanto de pueblo”.

El guionista Eduard Sola debuta como novelista con El nido'
El guionista Eduard Sola debuta como novelista con El nido’ Judith de la Hinojosa

“Un abuelo mío era analfabeto y seguro que estaría orgulloso de ver este libro, aunque no lo pudiera leer”, recuerda al guionista, que ha creado una protagonista que es, como él mismo, de extracción social humilde, con una familia que se ha sacrificado para que pudiera hacer carrera. Para él, sin embargo “no ha sido una decisión muy consciente, aunque es cierto que llevo las gafas de clase puestas, interpreto el mundo a partir de unas clases sociales que regulan las relaciones humanas, económicas y sociales, y supongo que no puedo evitar ver y construir personajes así y tener en cuenta de dónde vienen. Quizá es una preocupación que tengo que evitar, pero en cualquier caso no puedo evitarlo”. En su novela, además, cuando ella llega al Delta conoce a Víctor, que “viene de una casa donde estaban peor, y quien se creía abajo ahora está arriba. Pero a menudo las clases populares invertimos más energías en querer parecer lo que no somos que en luchar por dejar de serlo, hay un aspiracionismo galopante, pero no es porque seamos idiotas, sino porque hay todo un sistema capitalista que nos empuja y no nos deja pensar”.

Como guionista, Sola reconoce que la escritura le sale en imágenes: “No sé escribir de otra forma y tengo la sensación de que es una novela cinematográfica en el buen sentido de la palabra. Por eso también me forcé a ir más allá de la descripción de los hechos, porque era un reto, como ir desnudo, y si una escena quedaba demasiado expositiva he querido ir a hurgar la herida conscientemente”. Precisamente por el oficio, le gustaría que el libro se adaptara al cine, pero considera que “es pronto para pensar en eso. Ojalá que pase, y que quien la haga se la haga tan suya como sea posible, porque nada me estimula más que ver otra visión de este mismo material. Me gustaría hacer un guion, claro, pero que fuera una base para que otro trabajara encima, me parecería un ejercicio interesante”.

Desde el principio, Sola quiso que el libro fuera tanto en catalán como en castellano, una experiencia que le ha parecido tan interesante como agotadora: “Escribía una parte en un idioma y la traducía, y después escribía en el otro y volvía a traducir. Hay algunas diferencias, claro, pero son dos textos originales. Una de las dificultades fue que algunos personajes hablan en ebrense, para el que me ayudó a gente de allí, pero al ponerlo en castellano ha tenido que quedar más neutro”.

Unos cuantos proyectos en marcha

Más cine y series

Aunque Sola haya publicado una novela, su trabajo sigue siendo el de guionista, con unos cuantos proyectos que saldrán próximamente, empezando por la serie Veredicto, una idea original de Carles Porta que Carlos Marqués-Marcet dirigirá para Movistar Plus. También ha participado en el guion de la película Domani, coescrita con Clara Roquet y Santos Bacana, que es el director. También saldrá pronto Festina Lente, ópera prima de Carlos Villafaina, coautor del guion con Sola y Núria Dunjó. Además, por supuesto, de Casa en cenizas, secuela de Casa en llamas, que se rodará ahora. Para Sola, es casi agua pasada: “Ahora estoy escribiendo cosas para el 2029”.

Aunque estaba acostumbrado a quedar en segundo plano hasta sus célebres discursos de los premios, Sola no se arrepiente: “La visibilidad de los guionistas nos sale a cuenta a todos, porque el reconocimiento de la autoría nos aboca a un mundo más humanista. Creo que es una batalla legítima que va mucho más allá del ego de los propios guionistas. En mi caso personal, obviamente, ayuda en el sentido laboral, ahora puedo escoger más que nunca y seguramente en mejores condiciones que nunca. Pero mi trabajo es el mismo, puedes ser más público o menos que al final mi día a día consiste en levantarte, llevar los niños al cole, sentarse en una silla y escribir. Eso no ha cambiado y no quiero que cambie”.

“Los guionistas a menudo tenemos de fondo el pensamiento que nos gustaría escribir un libro, pero a menudo no pasa, y en mi caso fue así porque afortunadamente he tenido mucho trabajo. Pero las editoras Ana Caballero y Mireia Lite me insistieron, y dije que no… hasta que un día dije que sí. Firmé un contrato y fue mi perdición, si no, no sé si la habría acabado. He sufrido como un animal, estaba en tierra desconocida, porque la libertad, a veces, es aterradora. Pero ahora me alegro de haberlo hecho”. ¿Habrá una segunda novela? “Cuando acabé esta pensé que nunca más, pero han pasado los meses y… ya estoy pensando”.

Francesc Bombí Vilaseca

Francesc Bombí-Vilaseca

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Redactor de Cultura. Autor de ‘Febre amb gel (Fonoll, 2023) y ‘Roger Mas. La pell i l’os’ (Satélite K, 2011). Licenciado en Periodismo (UAB) y en Filologia Catalana (UB)

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