Despiezar un ciervo
Por Julià Guillamon — Portada

Despiezar un ciervo 09/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Una de les escenas más fascinantes de L’aventura de Tristany i Isolda , traducida por Lola Badia y editada en la colección de clásicos medievales de Cal Carré hace referencia al despiece de un ciervo. En la literatura medieval aparecen muchos, con distintos significados simbólicos. Tristany es un chico huérfano de padre, criado por un preceptor, Governal, que le enseña todas las habilidades que debe tener un noble barón: sabe manejar la lanza, la espada, el escudo y el arco, puede lanzar discos de piedra y cruzar de un salto zangas profundas.
También sabe tocar el arpa y es buen cazador, lo que quiere decir que además de cazar sabe desmontar una pieza de caza mayor. Me hace gracia porque en la versión más antigua de Tristany i Isolda , que Lola Badia ha recuperado, el autor dice que “el cavall, l’armament i ell mateix formaven un sol cos, com si no fossin peces separades”, que es exactamente los mismo que dijo Ayrton Senna en una famosa entrevista en L’Équipe : “Il y a la voiture… Je me glisse dedans, comme si je metais un manteau. Je m’habille quasiment de voiture.”
Tras unas cuantas, primeras aventuras, Tristany llega a una tierra incógnita y encuentra a un grupo de cazadores que están a punto de abatir a un ciervo. Los perros le muerden, un cazador le clava la lanza mientras otro toca el cuerno. El montero mayor se dispone a seccionar el cuello del ciervo como si quisiera decapitarle. Tristany grita: “però què esteu fent, senyor?” Y a continuación da una lección magistral de como se desmonta un ciervo: primero se desuella, se libera el hueso del sacro, se separa el intestino delgado, el morro, la lengua, los testículos y la vena del corazón. Tristany da los perros su premio (corazón, moca y tripas) y reparte las partes nobles en horcas que distribuye entre los distintos cazadores. Alienados de dos en dos forman una parada sensacional: uno lleva la cabeza, otros los filetes, otros las costillas, otros los muslos, los lomos altos y los lomos bajos. Cuando llegaron a Tintagel dejaron al rey Marc con la boca abierta.
Sabe tocar el arpa y es buen cazador, además de cazar sabe desmontar una pieza de caza mayor
Yo también quedé boquiabierto. Me paso el día leyendo novelas del año de la nana donde siempre aparecen ciervos: en el Roman d’Énéas encuentro la historia de un ciervo primoroso que es la mascota de Sílvia, hija del Tyrrhus, temible señor del Lacio. Ese ciervo es como un bambi: bebe vino, en la cena sostiene las velas en los cuernos como si fueran candelabros. Va Ascanio, el hijo de Eneas, y lo mata. Como tengo en la cabeza el Tristany i Isolda pienso al instante: ¿A ver cómo lo despiezan? Se lo voy a decir: de una manera lamentable. Un mozo lleva en una horca el hígado y los pulmones de la pobre bestia y otro acarrea la cabeza. ¿Es eso forma de despiezar un ciervo? No me extraña que acabaran a tortas.
Etiquetas
Mostrar comentarios
Fonte: Portada