Por Sílvia Colomé da Silva — Portada

Sílvia Colomé da Silva

Sílvia Colomé

Comerse a mamá 15/10/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Comerse a los hijos a besos… ¿Qué padres no se han dejado llevar por esta pasión irracional? Supongo que alguno habrá, porque en este mundo hay de todo. Lo que ya es más extraño es que los hijos quieran comerse a los padres a besos. Y todavía más que alguno incluso lo haga. Y sin besos. Eso mismo es lo que reveló que hizo, y todavía hace, la actriz británica Rachael Stirling con su madre, la icónica Diana Rigg, esa Vengadora con traje ajustado y también esposa de 007, en el libro de memorias All about my ­mother, que acaba de salir. No es de extrañar que esta confesión haya causado cierto revuelo en Gran Bretaña, donde algunos le han colgado la etiqueta de caníbal. Eso sí, no come la carne de su madre, sino sus cenizas.

Diana Rigg en su papel de Emma Peel de 'Los vengadores'
Diana Rigg en su papel de Emma Peel de ‘Los vengadores’ Getty

Todo empezó cuando, tras fallecer su madre, Stirling procedió a esparcir sus cenizas, según dejó indicado la propia actriz. Diana Rigg, la también Reina de las Espinas de Juego de tronos, quería que diferentes partes de ella reposaran en los lugares que había amado. Ardua tarea para su hija, que tuvo que dividir las cenizas en diferentes recipientes. Uno de ellos se lo llevó al camerino la noche que estrenó su primera obra tras la pérdida de la madre. Estaba con el frasco en las manos cuando la megafonía anunció que faltaban cinco minutos para salir a escena. Con los nervios, derramó unas pocas cenizas sobre la mesa. Volvió a sonar el timbre. No quería que parte de su madre se perdiera. Se lamió un dedo para atrapar los restos y se los tragó. 

Rachael Stirling ingiere cenizas de su madre cada vez que afronta una función importante

 
  Waterstones

El acto, totalmente espontáneo, acabó siendo un acierto, según narra. Con su madre dentro de ella, los nervios desaparecieron. Desde entonces, Stirling ingiere una pequeña dosis de sus cenizas cada vez que tiene que afrontar una función importante. “Estoy envuelta por ella, protegida y cubierta por ella. Mi madre es mi superpoder”, ha comentado en entrevistas.

El silencio de Laura Escanes

Lee también

El silencio de Laura Escanes

Sílvia Colomé

El caso de Stirling no es único. Ella misma ha explicado que una mujer le reveló que hace lo mismo con su marido. Y los yanomamis, esa tribu del Amazonas con miles de años de historia, siguen comiendo en sus rituales funerarios las cenizas de sus fallecidos con el propósito de que su fuerza vital regrese al seno familiar. En temas de duelo, poco hay que juzgar. Lo importante es aprender a llevar a ese ser querido en el corazón sin que duela. Y, en su caso, también en el estómago.

Sílvia Colomé da Silva

Sílvia Colomé

Ver más artículos

Redactora jefa de Gente y Media. Antes, de Cultura, Última Hora y responsable de Vídeos. Autora de libros como ‘Florencia a través de sus personajes’ o ‘La llegenda del Carreró’

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *