Unas excavaciones en Barcelona revelan que los neandertales fueron expertos carpinteros
Por David Ruiz Marull — Portada
Restos de madera de hace más de 40.000 años hallados en Barcelona revelan que los neandertales fueron expertos carpinteros
Arqueología
Cuarenta años de excavaciones en el Abric Romaní de Capellades han revelado armas, herramientas y recipientes
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Barcelona
07/10/2026 20:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Cuarenta años de excavaciones sistemáticas en el Abric Romaní de Capellades (Barcelona) dan para mucho. Incluso para entender que la tecnología de los neandertales no se basaba solo en la piedra, sino que utilizaron la madera de múltiples y diversas formas.
Hace entre 62.000 y 40.000 años atrás, esta materia prima fue esencial no solo como combustible. También para fabricar armas, herramientas y objetos domésticos, y posiblemente para construir o modificar los espacios que habitaba esta especie extinta del género Homo que se extendió por Europa, Oriente Próximo y Asia Central.
Unos 600 restos e impresiones de madera
El equipo de l’Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES-CERCA) dirigido durante décadas por Eudald Carbonel ha encontrado aproximadamente 600 restos e impresiones de madera excepcionalmente conservados, que revelan que la madera era un elemento habitual en la tecnología y la vida cotidiana de los neandertales.
Según explican en un artículo publicado este miércoles en la revista Science Advances, han encontrado lanzas, herramientas, posibles recipientes de corteza, elementos estructurales y un singular objeto con forma de maza procedentes de 16 niveles arqueológicos del Abric Romaní.

Este yacimiento del Paleolítico Medio está ubicado en un acantilado de travertino en el risco del Capelló. El sitio, descubierto en 1909 por Amador Romaní y excavado desde 1983, fue un corredor vital que conectaba el interior de Catalunya con la costa, atrayendo a neandertales y Homo sapiens durante miles de años.
La doctora Palmira Saladié, de la Universitat Rovira i Virgili, ha dirigido el análisis exhaustivo de los restos recuperados durante más de cuatro décadas de excavaciones. “Este conjunto ofrece una visió excepcional de un material que, debido a su carácter perecedero, casi siempre está ausente del registro arqueológico”, apuntan los expertos.
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A pesar de que, durante décadas, las herramientas de piedra han dominado los registros de la tecnología neandertal, ya se habían encontrado evidencias en otros yacimientos europeos que demostraban que esta especie humana trabajaba la madera.
“Lo que hace excepcional al Abric Romaní -dicen los investigadores en un comunicado- es que permite rastrear el uso de esta materia prima a lo largo de miles de años y en sucesivas ocupaciones del mismo espacio. La secuencia demuestra que la madera no era un recurso ocasional, sino una parte habitual de su vida”.

Los depósitos de carbonato de calcio generados alrededor de la madera en el yacimiento de Capellas ha hecho que, a medida que el material orgánico se descomponía, dejara moldes naturales en el travertino que conservaban su forma original con una precisión asombrosa.
En algunos casos, estas huellas son tan detalladas que incluso se pueden observar características histológicas -del tejido leñoso que forman los árboles y arbustos en su tronco, ramas y raíces- de la madera.

“En el Abric Romaní podemos ver cosas que normalmente desaparecen. Tenemos los hogares, las herramientas de piedra, los animales que procesaban y también la madera. Al reunir todo esto, podemos comprender no solo lo que hacían los neandertales, sino también cómo se organizaban, como gestionaban el fuego y otros recursos, y llevaban a cabo sus actividades cotidianas”, explica Palmira Saladié.
La mayor parte del conjunto consiste en troncos, ramas, ramitas, raíces y acumulaciones de leña. Sin embargo, entre estos restos, el equipo identificó 13 elementos de madera fabricados o utilizados por los neandertales, incluyendo objetos domésticos, elementos estructurales, instrumentos y armas.

Entre los hallazgos más notables se encuentran dos lanzas de madera recuperadas del Nivel R. Una mide 2,45 metros de largo y tiene una morfología consistente con una lanza de empuje, diseñada para usarse a corta distancia. La segunda se conserva con una longitud de 1,99 metros y también tiene una punta afilada.
Ambos objetos se suman al escaso registro de armas de madera conservadas del Paleolítico europeo, conocido principalmente por yacimientos como Schöningen y Lehringen, en Alemania.

Otro objeto particularmente inusual proviene del Nivel P. Hecho de una sola pieza de madera, tiene un mango claramente definido y una punta afilada y ensanchada, con una forma similar a la de una maza. Las marcas en su superficie demuestran que fue moldeado deliberadamente, pero su función no tiene paralelismos claros conocidos.
Las armas eran solo una parte de esta tecnología. El conjunto también incluye posibles recipientes o bandejas de corteza, postes de madera cruzados que podrían haber sido parte de una estructura elevada para la preparación de alimentos, y un elemento recto de 5,10 metros de largo que podría haber servido para modificar el espacio habitable.

La madera era esencial para mantener los hogares. Los neandertales transportaban desde pequeñas ramitas hasta grandes troncos e incluso podrían acumular reservas de leña para usarlas más adelante. El pino silvestre (Pinus sylvestris) era el principal combustible. La distribución y dimensiones de la leña permiten identificar diferentes estrategias de recolección, transporte y almacenamiento.
“Durante décadas hemos podido reconstruir con mucho detalle qué hacían los neandertales con la piedra. Los miles de restos líticos recuperados en el Abric Romaní nos permiten reconstruir procesos de talla, seguir el movimiento de las piezas y entender cómo distribuían sus actividades. La madera nos abre ahora parte de un mundo que casi siempre había desaparecido”, concluye la doctora María Gema Chacón, investigadora del IPHES-CERCA.

David Ruiz Marull
Periodista
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