Olga Chappaz, la pionera del esquí que Francia condecora a los 104 años
Por Carles Rusiñol — Portada
Olga Chappaz, la pionera del esquí que Francia condecora a los 104 años
Esquí
Fue la segunda mujer titulada como profesora de esquí en Francia, en 1945, y abrió camino en una profesión dominada por hombres. Ocho décadas después, recibe la Orden Nacional del Mérito.

Olga Chappaz, con la chaqueta roja de la Escuela de Esquí Francesa, a la que dedicó buena parte de su vida profesional y donde dejó una huella especial en la enseñanza infantil.
Sylvie Chappaz
Carles Rusiñol
15/10/2026 06:30 Síguenos en Google
En 1945, cuando Olga Chappaz tenía 23 años y quería dedicarse a enseñar a esquiar, tuvo que enfrentarse a una profesión que apenas dejaba espacio a las mujeres. Francia acababa de salir de la Segunda Guerra Mundial y las escuelas de esquí de los Alpes eran un territorio prácticamente masculino. Ella, sin embargo, tenía claro su camino. Consiguió la acreditación de monitora, se convirtió en la segunda mujer en obtenerla en Francia y comenzó una trayectoria que acabaría dejando huella en este deporte.
Ochenta y un años después, a sus 104 años, Olga Chappaz ha regresado a la escuela de esquí de Chamonix, donde había encontrado resistencias por el hecho de ser mujer. Esta vez la esperaba un homenaje. El pasado 19 de septiembre recibió la insignia de oficial de la Orden Nacional del Mérito, una de las principales distinciones civiles de Francia, de manos de Guy Périllat, antiguo campeón del mundo y doble medallista olímpico de esquí alpino.
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La elección del escenario tenía un significado especial: la profesión que inicialmente le había puesto obstáculos reconocía ahora una vida entera dedicada a enseñarla.
Trayectoria
De las carreras a la enseñanza del esquí

Olga Chappaz nació en Chamonix el 22 de abril de 1922, cuando el esquí todavía estaba lejos de convertirse en el deporte de masas que conocemos hoy. Creció en una localidad que dos años después acogería los primeros Juegos Olímpicos de Invierno y donde la montaña formaba parte de la vida cotidiana.
Su primer contacto con los esquís llegó siendo niña. En una entrevista concedida a Le Dauphiné Libéré en 2023, recordaba cómo su padre le había dado a elegir entre el esquí y el patinaje. Escogió el esquí y comenzó a formarse en la escuela dirigida por Alfred Couttet-Champion.

En 1941 solicitó autorización para convertirse en monitora, pero su petición fue rechazada. Cuatro años después consiguió la acreditación, tras superar unas pruebas en las que fue examinada por Émile Allais, una de las grandes figuras del esquí francés.
Su talento también la llevó a la competición. En 1947 destacó en el Kandahar como primera francesa clasificada, una actuación que le abrió las puertas del equipo nacional, del que formó parte entre 1948 y 1952.
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Sin embargo, su verdadera vocación estaba en la enseñanza. Trabajó en estaciones como Val d’Isère y Alpe d’Huez y en escuelas vinculadas al Club Med, donde asumió responsabilidades de dirección. En 1970 impulsó la creación de la Escuela de Esquí Francesa de l’Alpette, en Argentière, cerca de Chamonix, que dirigió hasta 1985.
Legado
El pequeño copo de nieve que sigue formando parte de su legado
Una de las aportaciones más duraderas de Olga Chappaz tiene que ver con algo que conocen muchas familias que han llevado a sus hijos a aprender a esquiar en Francia: el Flocon.
Durante su participación en la comisión de esquí infantil del sindicato de monitores, planteó una cuestión sencilla. ¿Por qué los niños que todavía no conseguían superar las pruebas de la primera estrella tenían que marcharse sin ningún reconocimiento?

De aquella reflexión nació la idea del Flocon, un pequeño copo de nieve que distingue los primeros avances de los alumnos antes de acceder a los niveles de las estrellas. La propuesta acabó incorporándose al sistema de enseñanza de la Escuela de Esquí Francesa y continúa utilizándose hoy.
Para muchos niños, recibir ese primer copo representa mucho más que una medalla. Es la recompensa a sus primeras bajadas, a aprender a frenar y a descubrir que pueden empezar a desenvolverse por sí mismos sobre la nieve.
Olga Chappaz impulsó la creación del Flocon para que los niños recibieran un reconocimiento por sus primeros progresos sobre los esquís, antes de conseguir su primera estrella”.

La distinción concedida a Chappaz tiene además una particularidad. Su nombramiento como oficial de la Orden Nacional del Mérito, recogido en un decreto del 15 de mayo de 2026, se produjo sin pasar previamente por el grado de caballero.
En más de ocho décadas han cambiado los materiales, las estaciones y las técnicas de aprendizaje. Olga Chappaz ha sido testigo de buena parte de esa transformación. Y a los 104 años ha recibido, en su Chamonix natal, el reconocimiento a una vida que también contribuyó a cambiarla.
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