No nos hagan pasar vergüenza
Por Màrius Carol Pañella — Portada

Consejero editorial
No nos hagan pasar vergüenza
FUTUROS IMPERFECTOS
25/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
No nos lo merecemos. No puede ser que el parlamentarismo nos haga pasar vergüenza a quienes aún creemos en el efecto transformador de la política. El Congreso es una institución que merece buenos discursos, no números circenses. Sin embargo, algunas de sus señorías están tentadas por las performances, pensando que tendrán más reconocimiento con ellas que con un parlamento bien elaborado. Debería ser una obligación de los partidos poner a prueba la inteligencia, la sensatez y la dignidad de las personas que van en sus listas. Pero juraría que no se lo plantean, ni tienen la voluntad de hacerlo, aunque la miseria mental y moral se acumula como basura irreciclable bajo los bancos del Parlamento.

La última astracanada la ha protagonizado la diputada Ana Vázquez, del PP, con un bote de gas pimienta. Lo que fue un intento de tener unos minutos de gloria en las redes sociales y en las televisiones, mostrando un espray irritante como el que aseguraba que se compran las mujeres ceutíes para protegerse de los migrantes, acabó irritando no solo a quienes consideraron que la referencia era alarmista, sino sobre todo a una docena de personas de la Cámara, que tuvieron que ser atendidas con irritación en los ojos y con vómitos. En la manipulación del envase en los lavabos por parte de un empleado del PP se le escapó el gas pimienta por las conducciones del Congreso.
El número de la diputada Ana Vázquez (PP) con el gas pimienta resultó doblemente irritante
El numerito registró el aplauso de la bancada conservadora, hasta que empezaron a salir las asistencias. La peor parada fue una invitada del Parlamento mauritano, que requirió tratamiento médico. El gozo de Ana Vázquez se fue directo al pozo. Además, resultó ridículo que defendiera que el espray no es un arma, cuando el reglamento del Congreso prohíbe su entrada en la sala por considerarlo como tal. Y eso que la dama es inspectora de policia en excedencia. No le servirá para hacer una gracia en TikTok, ni en sus habituales intervenciones como tertuliana.

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Y pensar que un día fueron diputados de esta Cámara Ortega y Gasset, Pérez Galdós, Unamuno, Echegaray, Menéndez Pelayo o Azaña. Su verbo impresionaba. Mucho más que los numeritos de tanto saltimbanqui suelto.
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Fonte: Portada