Por Sergio Lozano TorresPortada

Contenido solo para suscriptores Es solo Ron Wood, pero me gusta

Escenarios

El guitarrista de los Stones tiró de raíces y buenos músicos para celebrar sus 60 años de carrera en Barcelona

El legendario Ronnie Wood junto a Imelda May, anoche en Razzmatazz

El legendario Ronnie Wood junto a Imelda May, anoche en Razzmatazz

Miquel Muñoz / Shooting

Sergio Lozano Torres

SergioLozano

Barcelona

12/09/2026 23:59 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Resulta extraño ver a un Stone tocando sin tener 50.000 personas enfrente, pero anoche sucedió el milagro. Ronnie Wood demostró su amor por el rock’n’roll en una sala Razzmatazz convertida en templo a la memoria del género a cuenta de una carrera que suma ya seis décadas. Con esta excusa, y la de presentar la antología Fearless  el guitarrista pasó anoche por Barcelona mientras sus jefes, Jagger y Richards, deshojan la margarita decidiendo si los Rolling Stones regresan por enésima vez a los escenarios.

En vez de jugar al dominó o vigilar las obras como acostumbra la gente de su edad, Wood optó por recordar los años en que compartía escenario con Rod Stewart en los Faces, así como su propia carrera en solitario, comenzada en un lejano 1974 con el disco precisamente titulado I’ve got my own album to do.

Los Faces y los Stones sonaron en una noche con versiones de Dylan y Tina Turner

En aquella lejana grabación ya estaban presentes dos de los músicos que anoche acompañaron a Wood. Al bajo Willy Weeks, quien también ha trabajado con George Harrison, Stevie Wonder, David Bowie o Aretha Franklin, mientras que la batería quedó en manos de Andy Newmark, ex de los Sly and the family Stone. Sección rítmica de lujo como lo son las voces de Chanel Haynes, corista de los Stones, y la portentosa Imelda May, que como ha demostrado en su carrera lleva el rock clásico en sus venas. Johnny Lee Schell a la guitarra (John Fogerty) y Andrew Wallace a los teclados (Robbie Williams, Roger Waters, Whitney Houston) completaron la Ammo Band. Formación de lujo para acompañar a un Wood que subió al escenario riendo y frotándose las manos. Ya fuera con las Stratocasters, las Gibsons o una Zemaitis Disc Front, se le vio disfrutar ante sus convecinos de Barcelona, ciudad donde pasa temporadas en el piso que posee en el Eixample.  

Aunque el show estaba pensado para poner en valor la carrera de Wood, no fue una noche para renegar de los Stones (las abundantes camisetas con la lengua fuera lo desaconsejaban). Todo lo contrario, la cita arrancó con It’s only rock’n’roll (but I like it) , declaración de intenciones en una velada donde rescató rarezas de su banda de cabecera como Hey negrita , primer tema que Wood grabó junto a Jagger y compañía tras la marcha de Mick Taylor. Saltó la banca con Country honk , precedente blues de lo que sería años después Honky tonk woman , donde Wood se acompañó de la armónica; así como Can’t you hear me knocking del pretérito Sticky fingers , regalando el riff de guitarra que el guitarrista debió imaginarse tocando cuando aún no formaba parte de los Stones.

Ronnie Wood conectó en todo momento con el público de la sala Razzmatazz
Ronnie Wood conectó en todo momento con el público de la sala Razzmatazz Miquel Muñoz / Shooting

Los Faces tuvieron su lugar con Flying , single debut de la formación en 1970, anoche parsimoniosa al son del Hammond con Haynes aportando potencia soul y Wood mostrando su talento con el slide. También sonó Ooh la la , uno de los éxitos de la banda compuesta por el propio guitarrista, que se reservó para el final la rockera Stay with me .

Si el rock clásico estuvo representado con Outlaws , el blues primigenio también tuvo su rincón mediante la pausada Baby what you want me to do del seminal Jimmy Reed o la deltaica Dust my broom de la leyenda Robert Johnson. Versiones que trazaban al mismo tiempo la historia del rock y las influencias de Wood, que también ofreció Seven days de Dylan o el rocksteady Take it easy de Hopeton Lewis.

Ca7rel & Paco Amoroso, sanación musical sin renunciar a la locura

Lee también

Ca7rel & Paco Amoroso, sanación musical sin renunciar a la locura

Sergio Lozano

La voz engolada de Wood contó con algo más que un apoyo en las dos presencias femeninas, que inflamaron todo lo que pasó por sus gargantas. La irlandesa Imelda May apareció a media actuación para lucirse con Remember de The Shangri-Las o Mystifies me , de la cosecha en solitario de Wood, mientras que Chanel Haynes demostró por qué fue la elegida para interpretar a Tina Tuner en el musical del West End londinense con River deep, mountain high . Como colofón, ambas colaboraron en Chain of fools de Aretha Franklin.

Los aplausos del público entregado –que pagó 165 euros por ver a la estrella en una sala que no se llenó– recordaron la comunión de la ciudad con los Rolling Stones, cuya última visita tuvo lugar hace casi una década. Demasiado tiempo para quienes ansían una dosis de música añeja y sencilla como la que sonó anoche de manos de un Wood que voló por una noche con la libertad que no tiene habitualmente, y es que, aunque solo sea rock, parece que le gusta.

Sergio Lozano Torres

Sergio Lozano

Periodista

Ver más artículos
Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *