Por Enric Juliana RicartPortada

Enric Juliana Ricart

Enric Juliana

Adjunto al director

El punto de vista de Vox

Cuaderno de Madrid

13/09/2026 06:00 Actualizado 13/09/2026 08:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

“Se está perfilando la Europa del futuro y los cambios van más deprisa de lo previsto. La contundente victoria de Alternativa para Alemania en Sajonia-Anhalt es una señal clara. Hemos de estar atentos a la evolución de la CDU, el partido conservador alemán, más conservador que democristiano. El partido del canciller Merz podría romperse. Dentro de dos años, Marine Le Pen, Giorgia Meloni y Alice Weidel, tres mujeres, tendrán un papel primordial en la política europea. Vox debe trabajar para formar parte de ese núcleo dirigente dentro de dos años. Vamos a intentarlo”.

Al habla un directivo de la fundación Disenso, laboratorio de ideas de Vox. Entusiasmado por el ascenso de AfD en Alemania y prudente ante las encuestas que se publican en España. “No está hecho. Cuidado con las euforias, cuidado con empezar a repartirse los ministerios antes de hora. No está hecho. Pese a estar en su peor momento, Pedro Sánchez conserva un suelo electoral consistente; el PSOE en ningún momento baja de los cien diputados, como le ocurrió hace diez años. Con el calor y la tensión de una campaña electoral, Sánchez podría saltar tranquilamente por encima de los ciento veinte diputados. Vox parece tener consolidados más de sesenta escaños, pero cuidado con la euforias prematuras. Con los datos actuales, si Vox bajase tres puntos el panorama sería otro”, dice. “No hay que confiarse”, insiste.

Dicen haber conseguido que EE.UU. e Israel respeten la españolidad de Ceuta y Melilla

Los últimos sondeos fiables publicados después de agosto situan al PSOE en la cota de los 105 diputados. Un descenso sensible, pero no un descalabro. Su suelo podría situarse hoy en el 27%. El Partido Popular se mantiene clavado entre el 31% y el 33%, sobre los 133 escaños, un registro igual o inferior al de las últimas elecciones generales, puesto que es Vox quien capitaliza la ola de descontento, intensificada por el drama de Ceuta.  Vox podría superar hoy el 18% y acercarse a los 70 diputados. Con ese resultado, el partido del distintivo verde adquiriría un papel crucial en la política española.

Las dos derechas podrían sumar el 50%, la mitad del voto emitido, pero Alberto Núñez Feijóo dependería estrictamente de Vox, puesto que el PSOE y sus aliados de izquierda estarían en condiciones de superar al PP en el Congreso y acaso presentar candidaturas unitarias ganadoras en el Senado. No habría margen para otras mayorías, a menos que el PSOE entrase en crisis y Sánchez fuese sustituido por un secretario general favorable a la ‘concertación nacional’ con los populares. Por eso Disenso dice que no hay que dar nada por hecho. Para no contribuir a la movilización de las izquierdas y para no dar alas a un PP triunfalista.

Una de las pocas fotos en que Alice Weidel y Santiago Abascal aparecen juntos
Una de las pocas fotos en que Alice Weidel y Santiago Abascal aparecen juntos X

“Las relaciones con el Partido Popular han mejorado. Los pactos en las autonomías están funcionando bien y están ganando respetabilidad ante sectores sociales influyentes. Esto es importante”, añade nuestro interlocutor.

Efectivamente, Vox está evitando colisionar con el PP en la batalla de Ceuta, pero le ha puesto un listón a sus aliados: activar el artículo 102 de la Constitución en el Congreso y acusar al presidente del Gobierno de “alta traición” ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo. Abascal ha recogido una idea esbozada en junio, antes de la crisis de Ceuta, por el veterano jurista Pedro Cruz Villalón, expresidente del Tribunal Constitucional, un magistrado que en los años noventa fue apoyada por el PSOE. El 102 sería la vía para un impeachment a la española. Esa idea de tertulia de catedráticos de Derecho es ahora la bandera de Vox. Alta traición. Supera esto, Núñez Feijóo.

Desde el minuto uno, Abascal ha acusado a Sánchez de estar sometido al rey Mohamed VI, pero nunca ha atacado frontalmente a Marruecos, aliado preferente de Estados Unidos e Israel. El pasado jueves, Vox fue el único partido que en el Congreso votó en contra de la tramitación de una proposición de ley para dar la nacionalidad española a los saharauis que lo soliciten, iniciativa que disgusta mucho a Rabat. El PP se abstuvo.

“Mire –señala la voz de Disenso–, estas últimas semanas Vox ha conseguido que los gobiernos de Estados Unidos e Israel reconozcan y defiendan la soberanía española sobre Ceuta y Melilla. Podía no haber sido así. Tenían motivos para ponerse de perfil e incluso darnos un susto, puesto que Sánchez se ha enfrentado a ellos. Vox ha hablado con estadounidenses e israelíes. Hace una semana, el presidente de la fundación Heritage, muy influyente hoy en la Casa Blanca, se pronunciaba claramente en favor de la españolidad de Ceuta y Melilla en el encuentro del Foro de Madrid celebrado en Santiago de Chile.  Esas cosas no se improvisan”. [El Foro de Madrid es una instancia que agrupa a partidos y grupos de derecha y extrema derecha de Latinoamérica, creado en 2020 bajo impulso de Vox como respuesta al Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla, plataformas de la izquierda]. Otro dato de contexto: el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, frontalmente enfrentado al gobierno laborista del Reino Unido, acaba de dar apoyo a la reunificación de Irlanda y a la reclamación de Argentina sobre las islas Malvinas, en las que ondea la bandera británica. 

“Cuidado con el triunfalismo, Sánchez tiene un suelo electoral sólido”, advierten

Curiosidad por Catalunya. Les gusta Sílvia Orriols y ven en Aliança Catalana un valioso ariete. Ven la posibilidad de romper uno de los pilares de la política española desde la transición: la mayoría catalana de centroizquierda que en última instancia salva al PSOE. El pilar que dio la victoria a Sánchez en la moción de censura del 2018, cuando el PDECat (ayer CDC, hoy Junts) dio apoyo a una iniciativa que ya contaba con los votos de ERC. El PSOE ha gobernado ocho años con el apoyo inconstante y contradictorio de fuerzas que participaron en la fundación de la Assemblea de Catalunya en 1973. El PSC y su política de alianzas son  hoy el principal puntal del PSOE, ante el declive del socialismo andaluz. Aliança Catalana podría romper ese engranaje y ello supondría un cambio de dinámica en España, quizá de muy larga duración.

Pero Orriols quiere la independencia inmediata de Catalunya. Nuestro interlocutor sonríe. Ese discurso hoy no inquieta a nadie en el Madrid DF. Lo que importa de la AfD catalana es la dinámica que pone en marcha. Aliança amplifica el discurso de Vox, lo refuerza, le da profundidad en las clases medias de habla catalana, y les dará votos si los de Orriols no se presentan a las elecciones generales. Es un negocio casi perfecto.

En una entrevista publicada por La Vanguardia el pasado mes de noviembre, Santiago Abascal decía lo siguiente: “Creo que el rechazo a la inmigración masiva de gentes influidas por el fanatismo islámico va a unificar España”.

Enric Juliana Ricart

Enric Juliana

Adjunto al director

Ver más artículos

Adjunto al director de La Vanguardia. Al frente de la redacción en Madrid desde 2004. Anteriormente, corresponsal en Roma y redactor jefe de Información Local. Su último libro: ‘España, el pacto y la furia’ (2024)

Etiquetas

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *