El enclave de Kaliningrado dispara la tensión entre Rusia y la OTAN
Por María-Paz López Rodríguez — Portada
Kaliningrado, el enclave del riesgo
Escalada en el mar Báltico
Rusia acusa a la OTAN de querer aislar la región y esgrime su arsenal nuclear

La antigua catedral en la isla de Kant, en una foto del 2018, cuando Kaliningrado acogió partidos del Mundial de fútbol organizado por Rusia
12ee12 / Getty Images/iStockphoto

Berlín. Corresponsal
03/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Kaliningrado, enclave ruso en la costa báltica hasta ahora relativamente ausente de la narrativa pública internacional en torno a la guerra en Ucrania, se ha convertido en el epicentro de una inquietante escalada retórica en la confrontación entre Rusia y la OTAN.
En un contexto de ataques híbridos dirigidos por el Kremlin contra países europeos –incursiones de drones, ciberataques, sabotajes o campañas de desinformación–, y de temor incluso a un posible “ataque militar limitado” ruso en el flanco este, Vladímir Putin ha lanzado una advertencia a la Alianza Atlántica. Está dispuesto, según dijo, a utilizar todo su armamento –lo cual, técnicamente, implicaría también el nuclear- en caso de que los aliados intentaran aislar Kaliningrado.
El miércoles, la OTAN confirmó la recepción de una misiva rusa en este sentido, a la cual respondió que la organización “es una alianza defensiva” y que ninguna de sus actividades o maniobras “representa una amenaza contra ninguna parte del territorio ruso”.
El jueves, en un foro cerca de la capital, Putin insistió en que, en caso de ataque directo a Kaliningrado o a otro territorio ruso, “en la agenda figurará inevitable e inmediatamente la cuestión del uso por parte de Rusia de todo el armamento a su alcance”. Putin aseguró que en la carta a la OTAN no se mencionaban armas nucleares, pero dejó caer que su país cuenta con armamento estratégico, en clara alusión al armamento hipersónico, “que nadie posee”.
En Kaliningrado hay misiles balísticos Iskander, capaces de portar ojivas convencionales y cabezas nucleares, con alcance de 500 kilómetros, es decir con opción de alcanzar objetivos en Polonia, países bálticos y Alemania. Y hay también allí misiles hipersónicos Kinzhal. Las armas hipersónicas viajan a una velocidad igual o superior a Mach 5 (unos 6.100 kilómetros por hora), es decir, a al menos cinco veces la velocidad del sonido; vuelan bajo; y pueden modificar su trayectoria durante el vuelo.
“No esperamos una ofensiva militar rusa inminente contra la OTAN, pero sí que sigan las acciones hostiles de Rusia contra los aliados”, dijo Mark Rutte, secretario general de la alianza, el jueves de visita en Alemania, tratando de redimensionar la tensa situación.
La Alianza Atlántica replica a Rusia que es “una alianza defensiva” y su secretario general, Mark Rutte, trata de rebajar la tensión
Incrustado entre Polonia y Lituania, el óblast (región) de Kaliningrado abarca 15.096 kilómetros cuadrados si se incluyen las partes que le corresponden de las lagunas del Vístula y de Curlandia. La antigua Königsberg alemana, capital de Prusia Oriental y cuna del filósofo Immanuel Kant, se convirtió en territorio soviético tras la Segunda Guerra Mundial por acuerdo entre las potencias aliadas. La población alemana fue expulsada. Stalin rebautizó el lugar en 1946 como Kaliningrado en honor de Mijaíl Kalinin, presidente del Soviet Supremo de la URSS, que acababa de morir.
Durante la guerra fría, y todavía en los años posteriores, fue un territorio densamente militarizado. La restauración en 1991 de la independencia de las tres naciones bálticas (Lituania, Letonia y Estonia) y de Bielorrusia desgajó Kaliningrado del resto de Rusia.
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La primera chispa de la presente escalada podría fecharse en el día 11 de septiembre. En una conferencia en Kyiv, el ministro de Exteriores polaco, Radosław Sikorski, señaló que Moscú ha dejado Kaliningrado casi sin tropa terrestre convencional para enviarla al frente en Ucrania, porque Putin asume que la OTAN no aprovechará esa debilidad local.
Sikorski aclaró que no sugería que las fuerzas aliadas tomen el control del enclave báltico, pero sí que se deberían “realizar maniobras de tan alta intensidad en nuestro territorio que Putin no esté ya seguro de qué haremos exactamente, y que así se vea obligado a desplegar de nuevo ahí parte de sus fuerzas desde Ucrania”.
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El martes de esta semana, las embajadas rusas en Bélgica, donde se halla la sede de la OTAN, y en Irlanda, país que no pertenece a la alianza, emitieron comunicados coordinados y vehementes en la red social X, en los que sí se mencionaba el arsenal nuclear. “Rusia estaría lista para usar todo su arsenal, incluidas armas nucleares, para defender su territorio si los países de la OTAN intentan aislar la región de Kaliningrado del resto del país”, escribieron.
Según el mensaje de las embajadas, Moscú considera que diversas maniobras militares en Polonia, Letonia, Lituania, Noruega, Finlandia y el mar Báltico realizadas entre junio y septiembre de este año son una amenaza a su seguridad, así como el plan de los bálticos y de Finlandia de unirse al paraguas nuclear francés ofrecido por Emmanuel Macron.
Moscú considera que las maniobras aliadas en el corredor polaco-lituano de Suwalki amenazan a su enclave de Kaliningrado
Geográficamente, Kaliningrado es un eslabón débil para Rusia al no tener enlace terrestre con el resto del país. Pero es también un punto flaco para la Alianza Atlántica por el llamado corredor de Suwalki, franja fronteriza polaco-lituana de unos 64 kilómetros de longitud ubicada entre Kaliningrado y Bielorrusia, país socio de Moscú. En caso de ataque a este vulnerable corredor, la conexión por tierra entre Polonia y los bálticos quedaría truncada.
De hecho, las embajadas rusas consideran que las maniobras Jabalí Valiente de soldados lituanos, polacos y franceses cerca del corredor de Suwalki del pasado junio estaban “dirigidas específicamente” contra Kaliningrado. A su vez, hace un año en septiembre saltaron las alarmas en Polonia cuando Rusia y Bielorrusia realizaron en suelo bielorruso próximo a la frontera polaca los ejercicios militares Zapad-2025 –es decir, Oeste-2025, un nombre significativo–, en los que la tropa simulaba la toma de Suwalki.

María-Paz López
Corresponsal de 'La Vanguardia' en Berlín
Corresponsal en Alemania, Centroeuropa y países nórdicos desde 2014. Antes en Italia y Vaticano (2003-2009). Especialista en religión. Licenciada en Comunicación (UAB) y máster en Periodismo (beca Fulbright) en Columbia
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