La Jornada

De ahí, exactamente de las entrañas de la nobleza vestida de conciencia, de la esperanza libertaria que se rebela irónica, brota como un manantial de agua fresca que retumbó y retumbará hasta la eternidad, ese tu canto, siempre con y por la juventud esculpida en el movimiento del 68. La maldición de Malinche es himno que no necesita boleto, ni escenario de lujo, sino todos y cada uno de los rincones de la tuya nuestra matria y patria. Las lágrimas de tu partida son ahora el manantial de hace como un año, hace como un siglo, hace como un pueblo que junto a ti bregamos. Ya la banda de Chávez, Ochoa, folkloristas, Silvio y un montón más está inquieta para seguir siendo tocada en cielo, infierno y purgatorio. ¡Gabino Palomares, gracias, maestro!

Fonte: La Jornada

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