El corazón no engaña a Dani Olmo en Croacia
Por Carles Ruiperez Tirado — Portada
El corazón no engaña a Dani Olmo en Croacia
Nations League
Seis años después de dejar el Dinamo de Zagreb, el mediapunta del Barça vuelve con el 10 de España al país que le acogió en 2014 y donde realiza proyectos solidarios

Olmo salta para controlar la pelota por delante del croata Vlasic
Antonio Bronic / Reuters

Barcelona
07/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Como a principios de siglo la Federación Española intentó lanzar sus redes sobre Leo Messi, los dirigentes de la federación croata tantearon a un joven catalán que jugaba en el Dinamo de Zagreb desde los 16 años por si quería alinearse con ellos. La respuesta fue un no rotundo. Quería triunfar con España y no iba a escuchar cantos de sirena. El tiempo ha dado la razón a su paciencia y perseverancia. Con el diez de la roja y como campeón del mundo regresó por primera vez (y ganó) desde que en enero del 2020 se marchó al Leipzig al país que le acogió cuando se fue de la Masia siendo cadete en busca de un futuro.
Las tres veces que se había enfrentado a Croacia lo había hecho en el Parken danés (2021), De Kuip en Rotterdam (2023) y en el Olímpico de Berlín (2024).
Cubarsí sumó 270 minutos
Lamine Yamal ha jugado 283 minutos en la Nations League; Rodri, Pedri y el extremo han participado en los cuatro partidos
En tiempos de expats y de futbolistas que se apresuran a crearse su propia burbuja para vivir, Dani Olmo se adaptó, aprendió el idioma y se empapó de la historia y de la cultura de Croacia. “Es un país que me ha dado casi todo lo que tengo. Me ayudó a crecer como futbolista y como persona. Es uno de los mejores momentos que he vivido en mi carrera. Estábamos solos, mi madre y yo, en un país nuevo, en una lengua que no conocíamos. Y fue un momento difícil pero bonito. A día de hoy le guardo un cariño espectacular”, confesaba en la rueda de prensa, donde se expresó en perfecto croata y los periodistas locales le aplaudieron el gesto.
Olmo jugó en la Bundesliga y ahora en el Barça pero nunca se fue del todo. Dentro de la iniciativa Common Goal, el mediapunta de Terrassa lleva tiempo donando el 2% de sus sueldos para realizar proyectos solidarios en Vukovar y Slavonski Brod, dos localidades fluviales y fronterizas –la primera con Serbia, la segunda con Bosnia– que sufrieron la crueldad de las tropas serbias en la guerra de los Balcanes. Unos donativos anónimos que han salido a la luz. “Cuando me fui me sentía en deuda con Croacia y quería devolverle algo. Quise aportar mi granito de arena”.
Solo hubo amigos en el momento de la sustitución
Olmo asistió a Mikel Merino en el 1-1 y la grada del estadio de Split le despidió con una gran ovación en reconocimiento a su pasado en el país balcánico
Pero en el campo no hay amigos. Lo demostraron los aficionados de Split y los jugadores croatas, como el duro Jakic. Pero también supo ser profesional Olmo, al que el corazón no le engañó. El 10 de España se fajó en ataque, por el centro y la izquierda, hasta que recogió un rechace en la frontal y con la zurda asistió a Merino para el 1-1. Solo cuando se retiró en el minuto 71 se lo reconocieron con una gran ovación desde la grada.
Con 220 minutos, Olmo es el cuarto barcelonista con más minutos en esta Nations League con España porque descansó en Sevillla. En cambio, Rodri (256), Pedri (197) y Lamine Yamal (283) han jugado en los cuatro encuentros. El extremo jugó un poco más de lo que quería De la Fuente (270, como Cubarsí) pero el partido de Split no estaba para hacer ni media concesión.

Carles Ruipérez Tirado
Periodista que cubre la información de Deportes en La Vanguardia desde 2006. Vibra con el fútbol y el ciclismo. Asiduo del Camp Nou, de Castalia y de los puertos del Tour
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