El 52% de las pernoctaciones en los campings catalanes se dan fuera de temporada

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Por Sílvia Oller GonzálezPortada

El 52% de las pernoctaciones en los campings catalanes se dan fuera de temporada

El reto de la desestacionalización

En una década la cifra de los que abren al menos nueve meses se ha doblado

Unos campistas en pleno mes de febrero en el camping Les Medes de l’Estartit

Unos campistas en pleno mes de febrero en el camping Les Medes de l’Estartit

Pere Duran / NORD MEDIA/archivo

Sílvia Oller, Sara Sans

Girona, Tarragona

21/09/2026 06:00 Actualizado 21/09/2026 06:39 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Cada vez son más los turistas que optan por alojarse en lo campings catalanes fuera de los meses estivales por excelencia. Si hace cinco años, el 60% del total de pernoctaciones se concentraba en los meses de julio y agosto, actualmente la cifra no llega ni a la mitad. El 52% de las estancias se realiza en temporada baja, una tendencia claramente al alza según destaca el presidente de la Federació Catalana de Campings, Miquel Gotanegra: “Hay un cambio de paradigma; las pernoctaciones en julio y agosto se estancan y el crecimiento llega fuera de temporada”.

El principal cliente es el centroeuropeo jubilado que se desplaza en autocaravana y que, a diferencia de lo que ocurría años atrás, ya no elige solo los alojamientos del sur de España, beneficiados por el clima cálido. Las temperaturas cada vez más suaves, también en invierno en Catalunya, ha contribuido a que el destino se cuele también entre los preferentes de sus viajes. Eso explica porqué cada vez son más los alojamientos que abren más allá de la temporada estival. Según datos de la Associació de Campings de Girona, cerca de un 25% de los establecimientos se mantendrán abiertos como mínimo nueve meses. Una decena no cerrará en todo el año. Hace una década la cifra de alojamientos que optaba por abrir tantos meses al año no llegaba ni a la mitad. En Tarragona, del medio centenar de establecimientos de la Associació de Campings de la Costa Daurada, también una decena están abiertos todo el año.

Una veintena de establecimientos de la Costa Brava y la Costa Daurada permanecen abiertos todo el año

Un estudio reciente encargado por el sector en Girona, elaborado por Bim Consultors, sitúa en 215 los días anuales que de media permanecen abiertos los alojamientos gerundenses. Son un 21’5% más de jornadas que hace diez años. Un hecho que incide también en las plantillas. “Que los periodos de ocupación sean más largos hace que podamos contar con gente más preparada y profesionalizada y al mismo tiempo rompemos la precariedad”, subraya Gotanegra. La estancia media fuera de los meses por excelencia se sitúa entre los seis días de septiembre a los 3,3 de enero. Durante enero la ocupación en los campings que están abiertos supera ya el 50% y algunos como Les Medes, en l’Estartit, la cifra llega al 80% o 90% en determinados periodos del año como Navidad o en Carnaval. Su dueño, Josep Maria Pla, explica que la postura que adoptaron en 1996 de abrir inicialmente once meses y en 2005 todo el año ha sido una carrera de fondo, cuyos resultados en forma de ocupación se empezaron a ver transcurridos unos años. “El mercado potencial existía porque los campings desde Castellón a Portugal estaban llenos en invierno”, explica.

Hoy cuenta con una clientela afianzada, con predominio del centroeuropeo, sobre todo alemanes. El cliente de esta nacionalidad es el principal del alojamiento en siete de los doce meses del año. “Es verdad que en temporada baja hay menos reclamos, pero muchos turistas valoran la tranquilidad de la zona, el pasear por la playa, ir en bici y descubrir paisaje y no les importa que las tiendas estén cerradas”, dice. Abrir todo el año le permite dar estabilidad a su plantilla y reducir los picos de gasto que se generan al reiniciar la actividad en cada ejercicio.

“Ahora ya nos resulta más rentable estar siempre abiertos que cerrar unos meses”, dice Aleix Carbonell, director del camping Tamarit Beach Resort (Tarragona). Tras una intensa labor comercial, el establecimiento –65 años de historia y 18 hectáreas de instalaciones frente al mar– se adapta a partir de octubre a una clientela muy distinta a la del verano: “Principalmente seniors europeos con autocaravanas impresionantes, clientes más jóvenes que teletrabajan, grupos de amigos o familias que en verano no encuentran tanta disponibilidad, grupos deportivos y también de empresas que combinan trabajo y actividades”, explica Carbonell. El camping, adapta sus instalaciones transformando, por ejemplo, parte del restaurante en un espacio de coworking. “Al final aquí, encuentran un entorno activo… es como un pequeño pueblo, con instalaciones deportivas, tienda, restaurante…”, afirma. La ocupación media de octubre a marzo es de alrededor del 50%, con el 60% de clientela internacional.

La desestacionalización redunda en la economía de los municipios que acogen estos alojamientos. En Blanes, por ejemplo, la apertura de estos negocios en temporada baja deja un impacto global de 47 millones de euros, en Calonge i Sant Antoni, 36 y en Sant Pere Pescador, cerca de 40, según datos del estudio.

Sara Sans Casanova

Sara Sans

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