Lula emprende una búsqueda desesperada de dos (o tres) millones de votos
Por Andy Robinson — Portada
Lula emprende una búsqueda desesperada de dos (o tres) millones de votos
Segunda vuelta electoral en Brasil
Duda: ¿ir al centro para los votos de candidatos eliminados o a la izquierda para los que no votaron?

Lula habla después de la derrota del domingo (AP Photo/Andre Penner)
Andre Penner / Ap-LaPresse

09/10/2026 07:10 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
“Puedo soportar la desesperación. Lo que no soporto es la esperanza”, se lamentó, en una ocasión, John Cleese de Monty Python. Podría ser el pensamiento de Lula tras la derrota en la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas el pasado domingo.
El margen de diferencia de 1,87 puntos entre el voto de Flavio Bolsonaro y el de Lula es pequeño, 2,2 millones de votos en un país con 160 millones de votantes.
Pero tras un tsunami del denominado antipetismo -el rechazo al Partido de los Trabajadores y al propio Lula-, cuesta ver dónde la campaña va a encontrar esos dos millones de votos, el mínimo necesario para evitar la derrota el próximo 25 de este mes.
Hay dos opciones. Intentar resucitar el Frente Amplio, que resultó un éxito en las elecciones del 2022, cuando Lula ganó a Bolsonaro padre con tres millones de votos más de los que obtuvo el pasado domingo.
Una campaña más centrista podría atraer a algunos de los 8,7 millones de votantes que eligieron a los cuatro candidatos conservadores, resistiéndose a realizar el llamado voto útil que benefició tanto a Flavio. Analistas como Felipe Nunes de la encuestadora Datafolha, creen que “buena parte del voto de las derechas ya fue para Flavio en el voto útil”, y, por lo tanto, Lula tiene alguna posibilidad de captar votos que rechazan a Flavio aún más que al PT . “Tiene que hacer una campaña estratégica, crear de nuevo un frente amplio” , dijo Nunes en comparecencias ante la prensa.
Pero la moderación puede ser un error en tiempos de fuertes convicciones, hartazgo generalizado y mal humor. Es más, puede ir en contra de otro caudal de votos crucial: la abstención.
Lula debe ir escarbando en los 33 millones de brasileños que no votaron el pasado domingo a pesar de que, para menores de 70 años, el voto es obligatorio. La abstención suele centrarse, como en todo el mundo, en votantes de bajos ingresos que no tienen dinero ni tiempo para desplazarse a las urnas. Ya circulan por las redes lulistas mensajes como este: “Unámonos para dar carona (llevar en coche) a quienes no votaron en el la primera vuelta”. En las manifestaciones convocadas contra Flavio en las universidades esta semana se empiezan a crear grupos de apoyo al voto. “Quien gana la elección no es el candidato ni el director de marketing, es quien va a llamar a la puerta del vecino”, dijo el filósofo Vladimir Safatle.
Vladimir Safatle: “Quien gana la elección es quien va a llamar a la puerta del vecino”
Aunque es inédito en los 35 años de la democracia brasileña que un perdedor en primera vuelta gane en segunda, el caso de Gabriel Boric en Chile en 2020 es un ejemplo para Lula, dice Safatle.
Hay un problema: en tiempos de rechazo al sistema, es probable que en las filas de la abstención se escondan bastantes votos a Flavio. En la primera vuelta, “el PT pasó a ser visto como la conservación del sistema; el bolsonarismo como la contestación”, se explica en un informe del instituto brasileño de investigación, IPEC. El voto a Lula subió en barrios de alta renta en Rio y Sao Paulo como Leblon (Rio) o Vila Mariana (SP) mientras que en ciudades pequeñas del interior –lugares que no importan, según el término del geógrafo Andrés Rodríguez Pose- el voto del PT cayó drásticamente frente al 2022. En un sentido, este voto de los “olvidados”, más que un voto antipetista puede ser “un voto de protesta”, dijo un analista en Río.
Aunque Lula subió el salario mínimo el 11% en términos de poder adquisitivo, el desencanto se impuso en el tercer año de la administración junto con el deseo de castigar al incumbente -el que gobierna— que caracteriza las elecciones en muchos países se impuso.
En este sentido, la casi seguridad de que Flávio va a ganar puede ayudar a Lula. Las subidas eufóricas de la Bolsa de Sao Paulo y del real frente al dólar el lunes demuestran que los mercados financieros ya han descontado la victoria bolsonarista. Pronto puede descontarla también el brasileño de bajos ingresos. Esto puede ser el momento para el contraataque del lulismo. Porque la euforia en los mercados responde a una impresión de que Flávio hará el ajuste fiscal deseado por las élites financieras en Faria Lima (Sao Paulo) y Wall Street para bajar la deuda pública que se sitúa en el 80% del PIB.
Flávio, que compareció con Javier Milei sujetando una motosierra, acaba de anunciar que desvinculará las pensiones de las subidas del salario mínimo —algo por encima de la inflación— y que eliminará el gasto mínimo en educación y salud. Esto con el fin de ahorrar más de 40.000 millones de euros, el 2% del PIB.
Flavio desvinculará las pensiones de las subidas del salario mínimo
“Si queda muy claro que los votantes que reciben pensiones o apoyos del gobierno los van a perder será la única manera de evitar la derrota”, dijo Ricardo Summa, economista de Universidad Federal. “Muchas familias dependen de un jubilado con pensión”. Los recuerdos del gobierno del padre -que coincidió en el año de la pandemia con un aumento del 50% de la pobreza extrema— pueden ayudar. La campaña de Lula ya circula un vídeo que destaca los ataques a las pensiones y otros programas sociales del gobierno de Jair Bolsonaro (2018-2022)
”Mi esperanza es que la propia desesperación ante la expectativa de un gobierno de Flavio pueda llevar a Lula a la victoria”, dijo Marcelo Mitterhoff, que asesora al ministro del gobierno, Guilherme Boulos
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Fonte: Portada