Por Maria de la Pau Janer Mulet — Portada

Maria de la Pau Janer Mulet

Maria de la Pau Janer

Escritora

Los regalos del mar 28/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

El mar siempre me ha hecho regalos. Nacer en una isla tiene eso: uno puede marcharse lejos, hacia otros paisajes, pero el mar encuentra la manera de acompañarte.

El mar me ha dado calma, aunque también energía. Me ha regalado horas mágicas. Horas doradas en las que parece que el mundo, por un instante, está exactamente donde debería estar. Me ha regalado tormentas, cielos imposibles y puestas de sol que uno contempla sabiendo que no podrá explicarlas después. También madrugadas, conversaciones, silencios. La certeza de que todo cambia y, al mismo tiempo, algo permanece.

   
    Nicolas McComber

Uno de los regalos más inesperados que me hizo el mar fue una amiga. Nos conocimos en un barco, durante un viaje. Coincidimos en un comedor como podrían haber coincidido tantas personas destinadas a no volver a verse jamás. Nos alejamos después sin saber que aquel encuentro no terminaría allí. Todavía no sabíamos que los libros y las palabras acabarían construyendo un puente entre nosotras. Un puente extraño y resistente, capaz de desafiar kilómetros, ausencias y calendarios.

Hay amistades lejanas que conocen rincones de ti que permanecen invisibles para muchas de las personas que te rodean cada día. Amigas a las que no necesitas explicarles desde el principio quién eres porque conocen el relato, sus capítulos luminosos y también aquellos que preferirías no releer.

Hay amistades lejanas que conocen rincones de ti invisibles a los que te rodean cada día

Quizá ahí reside una de las formas más hermosas de la amistad: en la sensación de que siempre existe alguien a quien volver. Aunque esté lejos. Aunque pasen semanas o meses. Saber que al otro lado hay alguien capaz de retomar una conversación como si apenas hubieran transcurrido unas horas. Eso me ocurre con mi amiga Rosa María, que vive en Madrid.

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Maria de la Pau Janer

A veces pienso en aquel barco, en aquel comedor, en todas las pequeñas casualidades que tuvieron que suceder para que dos vidas coincidieran exactamente allí. Nos gusta creer que controlamos nuestros itinerarios, que sabemos hacia dónde vamos y quién permanecerá a nuestro lado. Pero la vida tiene una extraordinaria capacidad para desmentirnos. A veces lo improbable, lo azaroso y lo difícil se hace real.

Algunos de los mejores regalos llegan sin envolver, sin avisar y sin que los hayamos pedido. A mí, muchos me los ha traído el mar.

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