Trump pierde el apoyo de los hispanos que lo llevaron a la Casa Blanca
Por Javier de la Sotilla Puig — Portada
Trump pierde el apoyo de los hispanos que lo llevaron a la Casa Blanca
Estados Unidos
Los demócratas duplican la ventaja de hace dos años en este electorado, que ya representa a una de cada cinco personas en EE.UU.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su discurso en la convención republicana de Dallas, la semana pasada.
Julio Cortez / Ap-LaPresse

Washington. Servicio Especial
20/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
La congresista republicana María Elvira Salazar, representante de Florida, envió el jueves un contundente mensaje de alerta a Donald Trump y a todo el Partido Republicano a dos meses de las elecciones legislativas: “Señor presidente, algunos de sus esfuerzos para hacer cumplir las leyes de inmigración han ido demasiado lejos. Los mismos hispanos que le ayudaron a llegar a la Casa Blanca en el 2024 se sienten hoy traicionados”.
La ruptura de la popular legisladora con el líder supremo del partido, en un anuncio televisivo pagado por su campaña, resultó llamativa e inesperada. Salazar representa al 27º distrito de Florida, al sureste del bastión conservador, donde vive más de un 60% de población hispana –la mitad de ellos de origen cubano– y donde fue reelegida en los últimos comicios por un margen de 20 puntos. El cambio de discurso de la conservadora, que ha apoyado las deportaciones masivas y votó en el Congreso para cuadriplicar el presupuesto de la policía migratoria, indica que ve peligrar su escaño en los comicios.
En el anuncio, Salazar afirmó que las estadísticas muestran que un 50% de las personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en julio “no tenían antecedentes penales”. La advertencia al presidente Trump es clara: “Tenga cuidado con lo que sus asesores le están diciendo sobre la política migratoria”, pues los votantes hispanos, cada vez más relevantes en todo el país (son aproximadamente el 20%), quieren tener para ellos y sus familias “una vida digna en esta tierra prometida”.
Lee también

Distritos a medida de Trump: el rediseño electoral republicano se ceba con los hispanos y afroamericanos
Javier de la Sotilla

Talarico asalta el bastión republicano de Texas
Javier de la Sotilla
Trump obtuvo hace dos años una victoria contundente en el distrito de Salazar: con el 57% de los votos, el resultado ejemplificó el giro de los hispanos, tradicionalmente demócratas, hacia la derecha en la última década. A nivel nacional, el presidente derrotó a la vicepresidenta Kamala Harris con un 48% del voto latinoamericano, lo que explica en gran parte por qué resultó vencedor en los cinco principales estados competitivos.
Sin embargo, dos años después la historia ha cambiado. Trump no solo ha incumplido la mayoría de sus promesas de campaña –dijo que no iniciaría ninguna guerra y terminaría las de Gaza y Ucrania, que mejoraría el poder adquisitivo de las clases medias poniendo freno a la inflación, que reduciría un gasto público que no para de hincharse o que eliminaría los impuestos sobre las prestaciones de la seguridad social, las propinas y las horas extras–, sino que además sus políticas han sido especialmente dañinas para los hispanos.
Los demócratas aventajan a los republicanos por 23 puntos entre los hispanos en los 17 distritos más competitivos
Tal como se encargó de recordar Salazar en su video electoral, las redadas indiscriminadas en los lugares de trabajo, de culto y las escuelas han generado un clima de miedo entre los latinoamericanos, muchos de los cuales temen salir de casa para realizar actividades laborales, religiosas y educativas. Más de 50 personas han muerto bajo custodia de la policía migratoria, mientras estaban detenidas en unos centros de detención que en su mayoría no cumplen unas condiciones mínimas, como la luz natural, la calefacción, la higiene o camas para todos. Otras 17 han sido tiroteadas en plena calle, de las cuales seis han terminado muriendo. La mayoría son de origen hispano, a pesar de que los casos que más han trascendido son los de los estadounidenses Alex Pretti y Renée Good.
Una encuesta reciente de Univisión muestra que las ganancias históricas que los republicanos cosecharon en el 2024 entre los latinoamericanos se han desvanecido en el 2026. El sondeo, realizado en los 17 distritos que se consideran más competitivos de cara a la Cámara de Representantes, muestra que los demócratas aventajan a los republicanos por un 58% a un 35%, un margen de 23 puntos que duplica la ventaja de 11 puntos que Harris obtuvo sobre Trump en la misma encuesta hace dos años.
Lee también

La Administración Trump planea equipar a los agentes del ICE con guantes que administran descargas eléctricas
Javier de la Sotilla

La Segunda Revolución Americana
Javier de la Sotilla
Son datos demoledores, que explican, por ejemplo, por qué la carrera al Senado de Texas –James Talarico contra Ken Paxton– se ha vuelto competitiva después de cuatro décadas de dominio incuestionable de los republicanos o por qué en otro estado considerado imperdible para los conservadores, como Florida, la mediática Salazar ha optado por desmarcarse de los abusos migratorios de Trump.
El presidente prometió llevar a cabo “la mayor operación de deportación de la historia”, a un ritmo superior al millón de personas al año. También dijo que se iba a centrar primero en “lo peor de lo peor” y después en personas que hubieran cometido algún delito. Ese discurso caló entre el electorado de origen latinoamericano, cansado de ver la llegada de nuevos inmigrantes, a los que veía como una amenaza para su propio trabajo y estatus.
Sin embargo, ni ha logrado deportar al ritmo que prometió –lleva un ritmo de 400.000 personas al año–, ni se ha centrado en los delincuentes, pues el 70% de los detenidos carecen de condenas o cargos anteriores. Esta política ha resultado destructiva no solo para las familias trabajadoras, también para los empresarios que contratan a unos empleados que suelen aceptar salarios menores.

Javier de la Sotilla
Washington
Ver más artículos
Mostrar comentarios
Fonte: Portada