Por Sergio Manuel Heredia TapiaPortada

Sergio Manuel Heredia Tapia

Sergio Heredia

Redactor de deportes

Rosa Catalán

por la escuadra

16/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Todas las muertes duelen, pero cuando se va un joven ser de luz, el dolor desborda el cauce y se desparrama como el río tras la tormenta, y todo lo que deja tras de sí es un bosque de escombros y edificios derruidos y al fin, un páramo de almas desconcertadas.

El otro domingo, en el día del funeral por su hija, Domingo Catalán (78) se acercó a nuestro corrillo y nos dijo:

Roseta nos atendía desde la vitrina del negocio familiar; hablo de Atleta’s, tienda de su padre, Domingo

–Esto ya no lo remonto.

Y todos le escuchamos y le asentimos sin saber muy bien qué responderle (¿cómo vas a consolar a un padre que ha perdido a su hija?), aunque en el fondo todos sabíamos también qué viene ahora.

Viene un ejercicio de fuerza y resistencia asombroso, tan asombroso como nunca hemos visto antes, pues por algo este hombre, Domingo Catalán, es leyenda del atletismo en los años setenta y ochenta, cuando brillaba entre los mejores maratonianos del mundo y lucía, orgulloso, la plusmarca universal de la improbable distancia de 100 kms a pie.

Repito: Domingo Catalán tuvo el récord mundial de la improbable distancia de 100 kms a pie (la corría a un promedio de 3m45s por kilómetro).

¿Cómo no va a remontar el vuelo un espíritu tan colosal como el suyo?

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Sergio Heredia

(…)

Rosa Catalán (53), Roseta para su padre y su madre, fue un ser de luz y así la sentíamos todos los que tuvimos la ocasión de conocerla y así la describía Eva Donat, extraordinariamente emotiva en su discurso.

Rosa Catalán, en una imagen que su padre, Domingo, ha compartido en las redes sociales 
Rosa Catalán, en una imagen que su padre, Domingo, ha compartido en las redes sociales  Domingo Catalán

Roseta era un ser de luz poliédrico, y por eso Eva Donat nos contaba que, aparte de correr el maratón de Nueva York sin haberse preparado en absoluto, Rosa Catalán era terca como todo mañico que se precie, incluido su padre, y también una magnífica diseñadora de moda, una magnífica dibujante, una magnífica chef y una discreta observadora de la especie humana.

Roseta nos contemplaba desde el mostrador del negocio familiar, me refiero a Atleta’s, la pionera tienda de ropa y calzado para corredores que sus padres habían levantado en los años ochenta en la carretera de la Bordeta, junto a plaza Espanya.

–Roseta, mira a ver si tenemos la talla de este muchacho –le decía Domingo a la niña, y la niña corría al almacén trasero y de allí regresaba con el modelo exacto que le había pedido el padre, y que nos venía como un guante.

Cuando Roseta acertaba con esas zapatillas que nos venían como un guante, entonces sonreía complacida y con esa sonrisa discreta y luminosa me quedo, esa es la espiritual versión de ella que yo conocí, y no sé si estas palabras consolarán a Domingo y a su mujer, Rosa, pero tampoco sé qué más decirles.

¿Qué le dices a unos padres que han perdido a su hija?

Sergio Manuel Heredia Tapia

Sergio Heredia

Redactor de deportes

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Licenciado en Derecho (UB) y Periodismo (UPF). En La Vanguardia desde 1995. Estuvo en Sociedad, Política y Economía. Hoy escribe retratos y columnas en Deportes. Autor de ‘Soñé que estaba vivo’ y ‘Soy un superhéroe’

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