Yasim, Tarek, Fitah y otros cientos de menores ya saben que no serán devueltos a Marruecos
Por Joaquín Vera Romero — Portada
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Los menores marroquíes que cruzaron en masa a Ceuta sin amparo familiar han hecho piña en las naves del Tarajal, donde se acumulan buena parte del millar de niños y adolescentes migrantes no acompañados que permanecen –aún sin filiar– en la ciudad autónoma. Los casi cincuenta días que llevan en las calles del polígono que se ha convertido en un gran centro de estancia temporal de inmigrantes (CETI) se les han hecho muy largos. Tarek, de 16 años, cuenta que las peleas, con apuñalamientos registrados, le quitan el sueño. A Fitah, de la misma edad, lo que le quita el hambre es el olor a putrefacción en cada esquina. A Yasim, a un año de la mayoría de edad, lo que más le inquieta es el aspecto que tienen sus heridas, infectadas, en los pies. A Sulaimon, nacido en el 2009, le preocupa volver a toparse con el militar que, según cuenta, le golpeó el costado.
Fonte: Portada