Petritxol, siete siglos de tiendas y cultura
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Petritxol, siete siglos de tiendas y cultura
‘Escaparates Artísticos 2026’
La calle más singular del Gòtic conserva comercios históricos, galerías y chocolaterías mientras se suma a la quinta edición de ‘Escaparates Artísticos’ con seis escaparates convertidos en espacios de arte

Artista: Daniel Gª Andújar. Comerciante: Toni Aragaza. Aragaza
Jordi Oliver
06/10/2026 05:55 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Uno de los plafones cerámicos instalados en la calle Petritxol en 1956 reproduce el Auca del senyor Esteve, 28 viñetas que narran la inmortal novela de Santiago Rusiñol sobre la mercería La Puntual y la familia que la regentaba, con dibujos de Ramon Casas y los pareados de Gabriel Alomà. Uno de los momentos tensos de la obra es cuando el señor Esteve, que ha consolidado el negocio heredado de su padre, protagoniza un enfrentamiento generacional con su hijo Ramonet, al que no le interesa seguir con el negocio de las betes i fils y prefiere dedicarse al arte. Al final, antes de la muerte del célebre botiguer, ambos, padre e hijo, consiguen conciliar las dos vocaciones, en una metáfora que vincula el comercio con el arte.
La novela de Rusiñol ha inspirado precisamente a la plataforma cultural Hänsel* i Gretel* en su evento Escaparates Artísticos, una iniciativa que marida arte y comercio al convertir los escaparates de una cuarentena de tiendas del barrio Gòtic de Barcelona en exhibidores de obras de arte de otros 40 artistas. La calle Petritxol, una de las más singulares de la ciudad antigua, es una de las que forman parte de esta campaña, que este año cumple su quinta edición.
La calle Petritxol se identifica claramente con la vocación de Escaparates Artísticos
Petritxol es uno de los emblemas del Gòtic y de Escaparates Artísticos, a la que se han sumado seis de sus comercios. La histórica calle se abrió en 1465. Era un antiguo camino medieval que comunicaba el Pi con Portaferrissa. En sus casi siete siglos de historia, se ha erigido como una de las espinas dorsales del Gòtic, consolidando una identidad propia, que combina comercios tradicionales con galerías de arte, chocolaterías y librerías. Es, además, pionera en muchos aspectos. En 1959, se convirtió en la primera calle de la ciudad completamente peatonal y la primera en disponer de un relato de una historia y tradición plasmado en los ya citados plafones distribuidos a lo largo de su recorrido.
Es también una calle que se identifica claramente con la vocación de Escaparates Artísticos. Como muestra, la Sala Parés, una importante galería de arte abierta en 1840 que no ha dudado en adherirse a la iniciativa. En su escaparate expone una muestra de su obra el pintor, escultor, grabador y diseñador Guillermo Pérez Villalta. En otro comercio emblemático, la Granja Dulcinea, uno de los negocios dedicados al chocolate, expone Aura Roig, artista que explora la pintura desde un realismo mágico, donde los cuerpos se fusionan con los objetos y se transforman mutuamente.
‘Escaparates Artísticos’ aporta ahora a la calle Petritxol nuevos valores que fortalecen su también vocación cultural
El artista visual Marco Noris, italiano afincado en Barcelona, ilustra el escaparate del Espai Quera, la librería más antigua de la ciudad que se ha mantenido en su establecimiento, hoy convertida en un espacio que combina los libros con otras actividades culturales y restaurante. Otra artista visual y cineasta, Valentina Alvarado Matos, se encarga del escaparate de la joyería Accent Created Diamonds.
El también fotógrafo artístico Joan Fontcuberta y el escultor Xavier Jansana completan el grupo de artistas de la calle Petritxol. El primero expone en la sombrerería Up Headwear, mientras que el segundo se encarga del escaparate de Ipuana, una tienda de moda y complementos artesanales.

Petritxol ha sabido mantener una personalidad propia tanto desde un punto de vista arquitectónico como comercial. Escaparates Artísticos le aporta ahora nuevos valores que fortalecen su también vocación cultural. Pocas calles como esta se han podido mantener a salvo de los monocultivos comerciales que invaden los locales del distrito de Ciutat Vella. Una tienda, especialmente en el corazón del Gòtic, es también cultura. Pasear estos días por Petritxol es la prueba.
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