Los presos van de compras
Por Joaquín Luna Morales — Portada

Los presos van de compras 19/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
Como ciudadano de la ciudadanía, un poco mosca sí que me ha dejado la noticia: un asesino se fugó el jueves en el transcurso de una salida programada a un centro comercial de Tarragona junto a otros tres internos. A diferencia de sus vigilantes, Pedro Cea cumplió con el deber y se dio el piro.

¿Premeditó la escapada o se dijo ancha es Castilla cuando le dejaron ir a los baños de un fast food del centro comercial Les Gavarres? No estamos, parece, ante una fuga épica, sino ante una espantada vulgar, la que todos anhelaríamos caso de ser escoltados a un centro comercial por imperativo conyugal en un día de asueto.
La idea de llevar reclusos a pasar el día fuera puede ser pedagógica, pero a la vista del resultado uno sugeriría revisar los protocolos –¡el siglo de los protocolos!– y optar por actividades más convencionales tal que una calçotada de abstemios en Valls, la visita guiada a las celdas del monasterio de Poblet o una incursión en un mercado medieval de esos en que te enseñan a hilar y otras naderías. ¡Todo menos repetir almuerzo en un centro comercial plagado, imagino, de querubines!
Salida de cuatro presos a un centro comercial de Tarragona: el más peligroso se las pira
El prófugo, Pedro Cea, ingresó en prisión el 2011 y uno supone que se comportaba porque de lo contrario no le hubiesen premiado con una excursión o “salida programada”. ¿Su delito? Le pegó un tiro por la espalda a la pareja de su hermana en el 2011, es decir, a su potencial cuñado, figura que goza de desprestigio social, especialmente en el ámbito familiar, donde sus conocimientos de geopolítica son poco apreciados.

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La ciudadanía es poco comprensiva con las fugas casual, por aquello de los impuestos y la opinión –injusta– de que los internos se pegan la vida padre. Ignoramos si se trataba de la primera salida organizada de Pedro Cea, en cuyo caso nos hemos lucido. Por el contrario, si ya había disfrutado de otras excursiones, sólo nos queda desear una pronta detención y un feliz retorno a la prisión de Mas d’Enric (no confundir con un hotelito con encanto donde los seres humanos beben kombucha de buena mañana). Algo me dice que pagarán justos por pecadores y adiós salidas programadas…

Joaquín Luna
Nacido en Barcelona, licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra y becado un curso en la Missouri-Columbia University, entró en ‘La Vanguardia’ en 1982, donde ha hecho casi de todo. Corresponsal en Hong Kong (1987-1993), Washington (1993-96) y París (1996 al 2000). Ha cubierto tres elecciones presidenciales en EE.UU., tres en Francia, las guerras de Kuwait, Irak, Ucrania y Gaza, los funerales de Hiro Hito, Rajiv Gandhi, Deng Xiaoping, Nixon o Hassan II, el 11-S de Nueva York, el accidente nuclear de Fukushima así como tres mundiales de fútbol y los JJ.OO de Seúl, Barcelona, Atlanta y Atenas. Redactor jefe de Internacional y actualmente articulista del diario. Ha perpetrado tres libros: ‘Menuda tropa’, ‘Esta ronda la pago yo’ y ‘Cuando de dejan’.
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