Por Iván Redondo — Portada

Iván Redondo

Iván Redondo

Lo que ve el bajo

The Situation Room

28/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

El pasado viernes en la entrevista de Plano General en La 2 de TVE –en la sede de nuestro periódico en Madrid– recurrí a la música, mencionando expresamente que la línea de bajo de November Rain de Guns N’ Roses (1991) es, a mi juicio, la mejor y más icónica estructura de todos los tiempos. Habitualmente recordamos en esa épica balada –de casi 9 minutos– el memorable solo de guitarra de Slash . Y se olvida en el hipocampo de los entrenadores (digo bien, en ese “caballito de mar”), quién hace de Rodri o Kroos , el encargado de ejecutar “el bajo perfecto”. En los Roses: Duff McKagan , el histórico bajista de la banda.

Lo que ve el bajo es el ejemplo ideal para ilustrar la nueva consultoría que consiste en ganar desde la base. En el 2027 electoral se tratará, en ese sentido, de la cinética política y no de vieja ideología. Se acabó la era del relato y la narrativa, los storytellers han muerto. Priman el contexto y el acto, lo pragmático sobre lo político, porque ya no existe la guerra cultural, sino la guerra cognitiva. La cinética traslada las leyes del movimiento y de la física a la dinámica de la toma de decisiones de presidentes, gobiernos, partidos, elecciones y la gestión pública. Se centra en fuerza, velocidad, ritmo y cuerpo (mayorías ciudadanas). Y el bajo es el motor invisible de esa música política.

El PSOE y la izquierda están mal en España pero, reitero, pueden ganar las generales

Para entenderlo de verdad, debemos educar la mirada política desde tres perspectivas diferentes: el corazón (el mensaje), la razón (la gestión) y las manos (el estilo que debe ser diferente y nunca se negocia). El bajo es capaz de tocar con la yema de los dedos para lograr un tono cálido y rápido en lo de Ceuta o, por el contrario, golpear la cuerda con el pulgar o tirar de ella con el índice para un sonido percusivo y funky frente a la catástrofe del informe PISA o, por qué no, usar una púa para obtener un ataque agresivo y definido, puro rock y metal dando un puñetazo en la mesa en vivienda tras lo de Maricarmen. El bajo define la armonía, cambiando el color emocional de la política con una sola nota.

¿Qué sigue viendo hoy un bajo? Que el Madrid DF y el PP ponen demasiada atención en la mortalidad de los partidos socialistas desde 2008 y en la caza mayor de Sánchez , mientras se fijan muy poco en la desaparición de las viejas derechas conservadoras por todo el mundo. Primero fue Forza Italia (FI) con la caída en picado del gobierno Berlusconi IV, antiguo reemplazo de la vieja Democracia Cristina (DC). FI hoy es un partido residual que fue reemplazado por Meloni y sus Fratelli. Una derecha italiana que, a su vez, empieza a tener problemas con el ex general Vanacci y Futuro Nacional. Si lo analizan por ideología, lo de Meloni es exitoso por su estabilidad, el gobierno más longevo, pero en términos de cinética política Vanacci representa el momentum , convirtiendo a Meloni en viejo sistema. De hecho, la romana ya no es la aliada de Trump , sino una DC 3.0, más cercana a León XIV que a Steve Bannon . ¿Y el actual líder de FI, Tajani ? Representa a un 8%, aunque esté siempre dispuesto a dar lecciones a España. En Francia Sarkozy cayó en 2012, desapareciendo la UMP, los gaullistas de la Quinta República. ¿Cuánto estiman las encuestas para sus herederos Les Republicains? Aproximadamente un 8% como la FI. Francia, Italia y también el viejo GOP, ¿se acuerdan?. El Partido Republicano que fue ocupado por el movimiento MAGA después de la segunda victoria de Obama en 2012. Y ya ven la CDU de Merz frente a Alternativa por Alemania, en crisis estructural y desapareciendo en un primer land, así como los viejos tories en Reino Unido, que quisieron salvarse de la quema con el Brexit y su sistema mayoritario, pero que Reform UK ya les está reemplazando. Noventa y cinco años de gobierno conservador en los dos últimos siglos del Reino Unido tampoco han resistido a los efectos de la crisis del 2008. ¿Y en Portugal? Tres cuartas partes de lo mismo. Aunque la derecha conservadora –al estilo Weber – creyó ver demediado al socialismo hace un año cuando Luis Montenegro ganó las legislativas, ahora lideran las encuestas frente a Chega, que está reemplazando ya a la vieja derecha. Conclusión: el PSOE y la izquierda están mal en España pero, reitero, pueden ganar las generales. Y ya está claro cómo. La derecha en España está en jaque, pero nadie se lo ha dicho al PP. Llega un primer momento clave: la vivienda esta semana en el Congreso con 150 tiendas acampadas en Sol.

Un grupo conversa, sentados en círculo en la acampada en la Puerta del Sol, ayer.
Un grupo conversa, sentados en círculo en la acampada en la Puerta del Sol, ayer. Jesús Hellín / STUDIOMEDIA19 / Colaboradores

Next week

El cetro

La CDU y el PP, que sustentan la UE, con el apoyo del PSOE, deberían de tomar nota. Hoy, Weber tiene a su partido al borde del colapso y las derechas autoritarias no van a pactar nada con ellos. Quieren el cetro, no el acuerdo. En España, el Consorcio PP-Vox solo tiene ojos para la cabeza de Sánchez, mientras el reemplazo en las derechas viene lanzado desde 2008. El PP ya salvó una bala con Cs en abril del 2019. Pero la demografía, que sostiene a Feijóo como antes a Rajoy, no dura para siempre. Los nacidos en el 2008 ya podrán votar en las próximas generales.

El ojo de halcón

La gangrena del 2008

El 2008 derrumbó la estabilidad misma de la democracia, aunque todavía vivamos en la UE, una burbuja ideológica tanto de espacio de seguridades como de acumulación de riqueza. Aquel malestar conjugaba con Syriza como reemplazo del Pasok, el momento Podemos en 2015 hasta la moción de 2018, los gobiernos Conte I y Conte II con el Movimiento 5 Estrellas en la gobernación de Italia, las dos presidencias de Macron, la mayoría absolutísima de Costa en Portugal. Todo aquello murió en la orilla, porque la gangrena de la crisis del 2008 sigue por curar.

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