Lecciones de Berlín
Por Mar Jiménez — Portada

Economista y periodista
Lecciones de Berlín 05/10/2026 00:35 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Las condiciones materiales. La esperanza en un futuro mejor. ¿Para qué sirve la democracia si no garantiza la libertad, el progreso o la igualdad de oportunidades? Nos hemos cansado de escribir sobre el preocupante apoyo de los jóvenes a la extrema derecha. Pero hoy recupero una pequeña esperanza en el devenir del país. Las movilizaciones de esos chicos y chicas por la vivienda, defendiendo a Maricarmen, esa solidaridad intergeneracional, valen oro. Nos permiten pensar que no todo está escrito. Que tenemos una última oportunidad para que este país no acabe en manos de esos patriotas de salón que dejan a sus más vulnerables en la estacada.

Fijémonos en Berlín. Esperanza frente al odio. La candidata de Die Linke, Elif Eralp, dio la campanada al ganar las elecciones. Hay quienes sostienen que el centro se ha desplazado, pero, cuando leo las propuestas de Eralp, el eco socialdemócrata está allí. Encarnan unos principios que los socialistas alemanes deberían grabarse a fuego: la defensa de la dignidad humana está por encima de todo. La voluntad de expropiar viviendas en manos de grandes tenedores es el principal escollo para que Eralp pueda formar gobierno.
A los neonazis se los frena mejorando la vida de la gente, no con el cordón sanitario
La cuestión es: del mismo modo que el desahucio de Maricarmen fue una aberración, ¿tiene sentido que el grupo alemán Vonovia y su filial Deutsche Wohnen acumulen más de 138.000 viviendas en Berlín, valoradas en 30.000 millones de euros, mientras miles de ciudadanos sufren para acceder a una vivienda? Poco se ha recordado que la gran mayoría de esos pisos eran públicos y que el Ayuntamiento de Berlín los vendió a finales de los noventa y principios del siglo XXI para sanear las cuentas.

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Pero pese al destello de Eralp, en Alemania el panorama es sombrío. A los neonazis se los frena mejorando la vida de la gente, no con el Brandmauer, el cordón sanitario. Y el canciller Merz, exlobista de BlackRock, uno de los actores que han convertido la vivienda en un activo financiero, seguirá con los recortes sociales mientras aumenta el gasto en defensa y sube la inflación. Por el contrario, en España teníamos la oportunidad de abordar de raíz la crisis de la vivienda y mostrar a esos jóvenes que la democracia sí sirve. Pero hemos descubierto cuál es el compromiso de los patriotas, lleven la bandera que lleven, con las condiciones de vida de la ciudadanía. Nulo.
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