Las rutas alternativas a Ormuz dan un respiro a los países del Golfo

0

Por Daniel Rodríguez Caruncho — Portada

Las rutas alternativas a Ormuz dan un respiro a los países del Golfo

Conflicto de Oriente Medio

Las exportaciones de crudo en la región recuperan los niveles previos a la guerra

Un niño contempla buques anclados en Ormuz desde la costa iraní

Un niño contempla buques anclados en Ormuz desde la costa iraní

Vahid Salemi / Ap-LaPresse

Daniel Rodríguez Caruncho

Daniel R. Caruncho

Barcelona

06/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Mientras el conflicto entre Irán y EE.UU. sigue en punto muerto, el petróleo vuelve a fluir con fuerza por Oriente Medio.

Al menos, así sucedió el mes pasado, cuando las exportaciones de crudo en la región –sin contar las iraníes– alcanzaron niveles previos a la guerra. Según datos recopilados por la empresa de inteligencia marítima Kpler, entre el 1 y el 28 de septiembre, del golfo Pérsico salieron un mínimo de 16,5 millones de barriles diarios. Una cifra muy similar a las registradas antes de que Teherán bloqueara el estrecho de Ormuz, hace ya siete meses. Es la primera vez que se produce un repunte de esta magnitud.

¿Significa esto que Irán ha perdido el control de Ormuz? No exactamente. Como detalla Kpler, la ruta del estrecho sigue muy afectada: tan solo un 60% de las exportaciones de crudo pasó por ahí en septiembre, frente al 83% que lo solía hacer antes de la guerra. El 40% restante se movió por rutas alternativas que han visto duplicado su volumen de exportaciones: por un lado, el oleoducto Habshan-Fuyairah, con el que Emiratos Árabes Unidos puede esquivar Ormuz; por otro, el oleoducto Este-Oeste, que permite a Arabia Saudí conectar la costa del golfo Pérsico con la del mar Rojo. Esta última infraestructura, sin embargo, no es del todo segura: el mes pasado sufrió un ataque desde territorio iraquí que provocó su cierre temporal, y el pasado domingo fue golpeada de nuevo, presumiblemente por los hutíes de Yemen.

La adaptación al nuevo escenario surgido tras la guerra también se deja notar en el propio estrecho de Ormuz. Los que todavía recurren a esta ruta para dar salida a su petróleo han cambiado de hábitos: ahora la mayor parte del crudo ya no se transporta en un único buque cisterna, sino que se opta por un complejo (y costoso) sistema que incluye transferencias de barco a barco en el golfo de Omán, en el corredor protegido por la Armada de EE.UU.

La recuperación de las exportaciones, pues, está lejos de suponer un retorno a la normalidad. No en vano, los analistas advierten de que el actual sistema para transportar petróleo por Ormuz no es sostenible a largo plazo, como tampoco lo es seguir pagando a Irán peajes exorbitantes para cruzar el estrecho, algo que se sospecha que siguen haciendo muchos buques. En una entrevista reciente, Michelle Brohard, jefa de Riesgo Geopolítico en Kpler, aseguraba que, en realidad, lo que estamos viendo es “una carrera para sacar mucho petróleo cuanto antes”, en previsión de una inminente reactivación de la guerra en Irán.

De hecho, en los últimos días, la situación en Ormuz se ha vuelto más inestable. Desde el 28 de septiembre, se han registrado al menos siete ataques contra embarcaciones que cruzaban el estrecho, según datos de la Oficina de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido. Es posible que esa cifra aumente en las próximas semanas, ya que, el sábado, la Guardia Revolucionaria amenazó con abrir fuego contra todos aquellos buques que transiten por el corredor habilitado por EE.UU. “No pongan sus vidas en peligro”, advirtió el cuerpo iraní en un mensaje de radio.

Lee también

El G7 liberará 100 millones de barriles de diésel y petróleo en cuatro meses

El G7 liberará 100 millones de barriles de diésel y petróleo en cuatro meses

Piergiorgio M. Sandri

La hegemonía de EE.UU. en Oriente Medio está a punto de terminar

La hegemonía de EE.UU. en Oriente Medio está a punto de terminar

The Economist

Ante este panorama convulso, los precios del transporte marítimo siguen por las nubes: según la consultora Poten&Partners, el alquiler de un superpetrolero para cubrir la ruta desde el golfo Pérsico al Lejano Oriente ronda los 1,3 millones de dólares al día. Antes de la guerra, el coste no superaba los 50.000 dólares diarios. Así es difícil que pueda bajar el precio del petróleo, que se sitúa en unos 100 dólares por barril.

La situación, además, es susceptible de empeorar, ya que la reanudación de la guerra de Yemen ha abierto un nuevo foco de tensión en el mar Rojo. En septiembre, los hutíes –que cuentan con el respaldo de Irán– lanzaron una ofensiva exprés que les permitió hacerse con el control del estrecho de Bab el Mandeb, una de las principales vías alternativas a Ormuz. Ayer, el Gobierno yemení –apoyado por Arabia Saudí– aseguró haber recuperado ese estratégico paso en el marco de una gran contraofensiva, pero está por ver si este avance territorial se consolida. Si el conflicto acaba escalando, las infraestructuras petroleras del Golfo podrían acabar pagando las consecuencias.

Daniel Rodríguez Caruncho

Daniel R. Caruncho

Ver más artículos

Periodista. Redactor de Internacional de La Vanguardia.

Etiquetas

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *