Las grandes petroleras italianas ponen freno al precio de la gasolina

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Por Francesco Olivo — Portada

Las grandes petroleras italianas ponen freno al precio de la gasolina

Italia

Eni e IP, que juntas controlan cerca del 40% de las gasolineras del país, aplican un tope que alivia la presión sobre el Gobierno de Meloni

Eni, la compañía energética controlada por el Estado italiano, cuenta con una de las mayores redes de gasolineras del país 

Eni, la compañía energética controlada por el Estado italiano, cuenta con una de las mayores redes de gasolineras del país 

Chris Helgren / Reuters

Francesco Olivo

Francesco Olivo

Roma. Corresponsal

28/09/2026 17:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Las colas empezaron a formarse desde primera hora de este lunes ante algunas gasolineras italianas. La razón estaba en los grandes carteles de precios: la gasolina había bajado unos 17 céntimos, hasta un máximo de 1,99 euros por litro, y el diésel hasta 2,19. Eni e IP (Italiana Petroli), que juntas controlan alrededor del 40% de las estaciones de servicio del país, han decidido limitar los precios de los carburantes en sus redes. La medida supone la primera intervención de peso para frenar una escalada que en los últimos meses se había convertido en un problema económico y político para el Gobierno de Giorgia Meloni.

La decisión, tomada primero por Eni, el gigante energético controlado por el Estado italiano, y después por IP, propiedad desde mayo de la compañía estatal azerbaiyana Socar, supone un importante alivio para el Ejecutivo. Durante los últimos meses, el Gobierno había recurrido a sucesivas rebajas de los impuestos sobre los carburantes, una política que entre marzo y el 10 de septiembre costó 2.074 millones de euros a las arcas públicas. Con las elecciones generales previstas para 2027, el coste de la vida vuelve además a ocupar un lugar central en las preocupaciones del Gobierno, más aún en un momento en que empieza a deteriorarse la valoración del Ejecutivo. Según el último sondeo de YouTrend para Sky TG24, solo el 33% de los italianos juzga positivamente su gestión, tres puntos menos que a principios de septiembre, frente a un 59% que la valora negativamente.

La medida aleja por ahora la amenaza de un impuesto extraordinario sobre los beneficios de las energéticas

La primera ministra no tardó en agradecer a Eni su “encomiable gesto de atención hacia Italia”, que, dijo, va “en la dirección deseada de contener el encarecimiento de los carburantes que, debido al difícil contexto internacional, está golpeando a las familias italianas”. Cuando IP anunció una medida similar, Meloni dio las gracias directamente al presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, “por una señal de atención que refuerza nuestra cooperación”, y al presidente de Socar, Rovshan Najaf. La esperanza del Ejecutivo es que otras compañías sigan ahora el ejemplo de Eni e IP, empezando por otros grandes operadores de la red italiana.

El coste de la operación para Eni podría situarse entre 85 y 100 millones de euros al mes, según las estimaciones de varios analistas, aunque la cifra no equivale necesariamente a una pérdida, ya que el grupo podría compensar parte del impacto con un aumento de las ventas.

Eni cerró el primer semestre del año con un beneficio neto ajustado de 3.635 millones de euros, un 43% más que en el mismo periodo del año anterior, en un contexto en el que las tensiones internacionales han vuelto a impulsar los precios del petróleo y, sobre todo, los márgenes de las actividades de producción y refino.

Francia ya recurrió a una fórmula similar con TotalEnergies para contener la escalada de los carburantes

Los mercados, de momento, tampoco parecen preocupados. Las acciones de Eni subían este lunes alrededor de un 1,8% en la Bolsa de Milán. Los analistas consideran limitado el impacto económico de la iniciativa y apuntan además a otra posible ventaja para el grupo: alejar, al menos por ahora, la amenaza de un impuesto extraordinario sobre los beneficios de las compañías energéticas, reclamado por varias fuerzas políticas, también dentro de la mayoría de derechas.

La operación tiene, sin embargo, otra cara. Eni no es solamente propietaria de una de las mayores redes de gasolineras del país. Es un grupo integrado que produce petróleo, lo refina, comercializa gasolina y gasóleo y suministra carburante también a operadores independientes que después compiten con sus propias estaciones de servicio. Esa posición le permite absorber una rebaja que resulta mucho más difícil para quienes se encuentran únicamente en el último eslabón de la cadena.

Italia no es el primer país europeo que recurre a las grandes petroleras para contener el precio de los carburantes. En Francia, TotalEnergies aplica desde marzo un sistema muy similar: ante la escalada provocada por la crisis en Oriente Próximo, fijó un máximo de 1,99 euros por litro para la gasolina y llegó a extender el límite a sus 3.300 estaciones de servicio. Actualmente mantiene ese precio máximo en parte de su red. La experiencia francesa ha provocado, sin embargo, problemas parecidos a los que ahora temen los distribuidores italianos: las estaciones independientes denuncian que no pueden competir con un gigante que produce, refina y vende directamente el carburante.

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Fonte: Portada

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