Large, el centro cultural más moderno de París, es obra del estudio catalán RCR Arquitectes
Por Francisco Rafael Lozano Morlesin — Portada
Large, el centro cultural más moderno de París, es obra del estudio catalán RCR Arquitectes
Cultura
El nuevo centro de arte abre en la isla Seguin como un faro cultural sobre los terrenos que ocupó la histórica fábrica de Renault

Vista de la fachada de Large, en la isla Seguin, desde la orilla sur del Sena; se observa el uso de materiales como el aluminio anodizado, el acero corten y el hormigón visto
Nicolas Trouillard

11/10/2026 06:30 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
El otoño empieza a insinuarse esta mañana de mediados de septiembre a orillas del Sena. Un viento suave y fresco pastorea un rebaño de nubes blancas que ponen volumen sobre un perfecto cielo azul, en contraste con el gris verdoso del agua del río, y todos esos colores se reflejan y animan la piel metálica, cobriza y sinuosa, de Large, el nuevo centro de arte proyectado por los catalanes RCR Arquitectes que abrirá el 17 de octubre en un extremo de la emblemática isla Seguin.
Situada en uno de los meandros más bellos del río al sudoeste del centro urbano de París, cauce abajo, junto a la isla Saint-Germain y flanqueada por los municipios de Meudon y Boulogne-Billancourt, al que pertenece, Seguin alojó durante un siglo la factoría de Renault, un auténtico búnker industrial que vivió todas las sacudidas del siglo XX, incluido el Mayo del 68, cuando se convirtió en uno de los focos de las reivindicaciones.

En 1992, ante la asfixia de espacio que sufría su actividad, la automovilística cerró estos talleres y repartió su actividad entre varias sedes. Así se inició el mayor proyecto de reforma urbana de París y uno de los más importantes que ha visto Europa. Ahora, después de más de dos décadas, empieza a otear su fin, y en él, Large es una de las joyas que ponen el contrapunto a un esfuerzo constructivo que podría haberse limitado a levantar un nuevo barrio residencial y de servicios y oficinas. Eso sí, con la participación de grandes arquitectos: hasta seis premios Pritzker han puesto sus ideas en este desarrollo, desde Jean Nouvel, que puso las bases conceptuales, hasta Shigeru Ban, que levantó junto con Jean de Gastines el complejo cultural La Seine Musicale, pasando por los propios RCR Arquitectes, que recibieron el galardón en el 2017.
En 1992, ante la asfixia de espacio que sufría su actividad, la automovilística cerró estos talleres; así se inició el mayor proyecto de reforma urbana de París
La superficie total afectada por el macroproyecto urbanístico es enorme, de unas 74 hectáreas, 11,5 de las cuales corresponden a la isla Seguin. El resto, situado en la ribera norte, ya está prácticamente ultimado y constituye un ecobarrio alrededor de las siete hectáreas del parque de Billencourt. Después de más de 20 años de trabajo, solo el área central de la isla espera su concreción final.
Cada punta de la isla Seguin aloja un faro cultural: al oeste, La Seine Musicale –inaugurada en el 2017–, y al este, Large, un edificio singular cuyo protagonismo ha determinado la distribución de las tres parcelas que compró el promotor inmobiliario Emerige en el 2018 y que han recibido conjuntamente el nombre de Pointe des Arts. Junto al derecho a levantar una combinación de edificios de oficinas, comercios y servicios, Emerige adquirió también la obligación de construir un equipamiento cultural. Y lo hizo sin pesar, ya que Laurent Dumas, el presidente del grupo, es un reconocido coleccionista de arte y el primer firmante de la carta 1 edificio, 1 obra de arte, que promovió el Ministerio de Cultura francés, con lo que se compromete a instalar una creación artística por cada edificación que promueva.

Gilles Tregouet, arquitecto asociado en RCR, explicó a Magazine las claves y los entresijos del proyecto: lo principal, remarca, era mantener y dar valor a la condición de insularidad del espacio, su relación con el río y el paisaje más cercano –sus bosques y parques–, pero también ponerlo en relación con la capital dándole una dimensión metropolitana –con la torre Eiffel como gran referente visual– y situar en el eje el centro de arte. El acceso a este y la voluntad de abrir el espacio al máximo a la ciudadanía determinó la apertura de una calle peatonal central que transcurre entre dos edificios de oficinas y conduce hasta un hotel y a unas gradas panorámicas que bajan hasta la orilla. Esa vía principal ofrece vistas al río en ambos sentidos del cauce y da acceso a plazas cubiertas.
Al atravesar las puertas de Large y acceder a su amplio atrio, lo primero que sorprende es la luz que lo inunda todo: matizada y conducida por las formas curvas de los muros, llega a través de los paneles de aluminio anodizado microperforado que cubren la fachada en alternancia con el acero corten: si por fuera las escamas que recubren el volumen alternando con el óxido del acero y el hormigón sugieren la piel de un ser acuático blindado que emerge en un entorno portuario, dentro funcionan como una celosía que, además de aportar claridad, permite disfrutar de las vistas.
Al atravesar las puertas de Large y acceder a su amplio atrio, lo primero que sorprende es la luz que lo inunda todo conducida por las formas curvas de los muros
El otro elemento que reclama atención en este espacio es el gran volumen cilíndrico central, destinado a servicios y elevadores. Asciende en vertical perforando y comunicando todos los niveles del edificio y ha sido concebido para distanciar la instalación del cubo blanco típico de los museos, aportando unos espacios expositivos singulares, en los que la arquitectura quiere alejar al espectador de la tentación de instagramearse para obligarle a profundizar en la observación de las obras.
Del atrio, con sus 700 m² dispuestos para acoger actos culturales, se asciende por unas gradas-escaleras hasta un balcón interior, el primero que recorrerá el visitante, y un espacio educativo para los más jóvenes, tras el cual se accede a una monumental escalera mecánica que conduce directamente a la cuarta planta. Aquí le recibe la cafetería, un ámbito que también puede acoger actividades culturales diversas. Hasta aquí, todo es de acceso libre sin pagar entrada.

El acceso a la zona expositiva se inicia en la primera sala, de 1.000 m² totalmente exentos, donde el amplio ventanal con vistas al río y la claraboya superior llevan la luz natural hasta el último rincón. Aquí y en el resto del edificio, el pavimento es de calamina acero mate. Desde aquí, por unas escaleras ocultas, se accede consecutivamente a las plantas quinta y sexta, cada una de las cuales cuenta con 500 m² de superficie y un balcón con vistas a la principal; así, cada espacio puede dedicarse a una exposición distinta o acoger una sola manteniendo un diálogo unificador.
El otro gran valor de Large es su terraza panorámica, situada a la altura de la sala principal y ajardinada por Michel Desvigne, quien proyectó todos los espacios verdes de la isla, desde el jardín público a orillas del Sena hasta los 3000 m² de terrazas verdes en la Pointe des Arts. Al igual que las áreas públicas de este extremo de la isla, este mirador privilegiado está concebido para acoger un parque de escultura que enriquecerá la oferta cultural del lugar.
El otro gran valor de Large es su terraza panorámica, situada a la altura de la sala principal y ajardinada por Michel Desvigne, autor de todos los espacios verdes de la isla
En todo el desarrollo se percibe el espíritu colaborativo y humanista del estudio RCR Arquitectes, su especial concepción de su trabajo, cercana a la de una orquesta de jazz en la que cada creador dialoga con los demás conservando su personalidad, pero también su visión holística, que integra paisaje, diseño, arte y pensamiento en una misma unidad, de manera que ninguno de sus proyectos es trasplantable a otro lugar.
Large abrirá con una primera y ambiciosa exposición titulada Motor imaginario que explora el legado recibido de la histórica factoría Renault uniendo piezas de su colección de arte con 17 nuevas obras encargadas por el centro de arte a creadores contemporáneos. Porque la vocación de este equipamiento es colaborar al desarrollo del arte más actual de su entorno nacional, tanto de creadores nativos como residentes en territorio francés o relacionados con él.

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Large forma parte de un esfuerzo mayor conocido como el Valle de la Cultura, impulsado por el departamento de Altos del Sena con la ambición de democratizar el acceso a la cultura y conectando atractivos patrimoniales ribereños. Un empeño al que el Large se incorpora como una luminaria y un punto de atracción. El nuevo imán cultural de París abre sus puertas.
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