Por María-Paz López RodríguezPortada

La soledad del canciller Merz

El futuro de Alemania

Tras la debacle en Sajonia-Anhalt, la democristiana CDU va camino de despeñarse en otras dos elecciones regionales el 20 de septiembre: Mecklemburgo-Antepomerania y Berlín 

El canciller conservador Friedrich Merz en Berlín el lunes 7 de septiembre, un día después de la victoria electoral de la AfD en Sajonia-Anhalt 

El canciller conservador Friedrich Merz en Berlín el lunes 7 de septiembre, un día después de la victoria electoral de la AfD en Sajonia-Anhalt 

Axel Schmidt / Reuters

María-Paz López Rodríguez

María-Paz López

Berlín. Corresponsal

13/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

El aplastante triunfo de la ultraderecha el pasado domingo en las elecciones de Sajonia-Anhalt, con opción plausible de llegar a gobernar, ha propinado tal sacudida a la política y la sociedad de Alemania que sus ecos reverberan en todas direcciones. Los mayores damnificados en este momento son el canciller Friedrich Merz y su partido, la Unión Cristiana Demócrata (CDU), que sufrió una derrota y que lleva camino de despeñarse en las otras dos elecciones regionales a la vista.

El 20 de septiembre renuevan sus parlamentos Mecklemburgo-Antepomerania, land del este que se asoma al mar Báltico, y Berlín, pues la capital alemana tiene rango de estado federado. Según los sondeos, en ambos casos la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se dirige hacia nuevas ganancias –aunque no comparables a las cosechadas en Sajonia-Anhalt y además sin esperanza de tocar poder–, mientras que la CDU viaja hacia la catástrofe.

A esto se suma como parte del problema la impopularidad de Merz, que arrastra desde hace meses y que no deja de hacer más mella. Una encuesta del instituto INSA publicada el sábado por el diario Bild cifra en solo el 14% el porcentaje de alemanes que considera a Merz la persona idónea para el cargo.

“El resultado en Sajonia-Anhalt, es decir, no solo la fortaleza de la AfD, sino sobre todo la debilidad de la CDU, supone un verdadero terremoto para la CDU; no contemplaban la posibilidad de perder tan estrepitosamente”, dice Julia Reuschenbach, politóloga de la Universidad de Hamburgo, en un encuentro con corresponsales extranjeros.

Desconcierto y malestar en la formación

Algunos en la democristiana CDU ven al canciller Friedrich Merz como culpable de todas las desdichas del partido

“La CDU ahora tiene una imagen de partido perdedor con la que debe lidiar; es increíblemente impopular a nivel federal, y el canciller es más impopular que nunca”. Según Reuschenbach, se ha convertido en vital para la CDU mantener el cortafuegos a la ultraderecha: “Esto se debe a que la AfD persigue explícitamente el objetivo, y nunca lo ha ocultado, de destruir a la CDU; su objetivo es expulsar a este partido del espectro político y ocupar su lugar”.

En respuesta a la debacle en Sajonia-Anhalt, Friedrich Merz reaccionó en rueda de prensa al día siguiente, lunes 7, con la admisión de que el triunfo de la AfD “tendrá consecuencias” pero que “rendirse no es una opción”, y prometió “explicar mejor” su plan de reformas a la ciudadanía. Consciente de la falta de contundencia de esta réplica y de la urgencia de elevar el tono, intentó recuperar el control del relato el miércoles durante un debate parlamentario sobre presupuestos.

“La palabra ‘remigración’ que ustedes utilizan no es más que un sinónimo de limpieza étnica basada en el origen y el color de la piel”, espetó Merz a la colíder ultraderechista, Alice Weidel. El jueves, la AfD contraatacó anunciando que denunciará a Merz ante la justicia porque “son afirmaciones difamatorias claramente punibles”.

Pero para los democristianos ese dista de ser ahora el mayor de sus problemas. La doble cita con las urnas del 20 de septiembre llega cargada de peligros. En Mecklemburgo-Antepomerania, la CDU caería al 7%, cuando en la anterior convocatoria del 2021 tuvo el 13,3%. En Berlín ronda el 21%, frente al resultado del 28,2% de las elecciones del 2023. (Por decisión judicial, en el 2023 Berlín tuvo que repetir parcialmente sus elecciones del 2021 por problemas en algunos colegios.)

Elecciones regionales el 20 de septiembre  

La impopularidad de Merz lastra a los candidatos democristianos en los länder de Berlín y Mecklemburgo-Antepomerania

Diputados de la CDU en el land báltico incluso temen no superar el umbral mínimo del 5% de votos y que el partido desaparezca del Parlamento regional. La popularidad de la presidenta socialdemócrata del land, Manuela Schwesig, que centra su campaña en presentarse como dique contra la ultraderecha, podría concentrar el voto útil en ella. La AfD lidera los sondeos con el 37% de apoyos, pero el SPD ha ido recortando distancia y puntúa ahora al 34%. No es del todo descartable que en una semana Schwesig consiga adelantar a los ultras y ganar el próximo domingo.

En Berlín encabeza las encuestas el partido izquierdista Die Linke con el 23% del voto gracias al tirón de su candidata, Elif Eralp, que si lograra vencer y tejer una coalición se convertiría en la primera alcaldesa gobernadora de izquierda de la capital (tampoco ha habido nunca un alcalde gobernador de izquierda). Sea como fuere, está claro que la CDU, que detenta ese cargo desde el 2023 en la persona de Kai Wegner –quien no se presenta a la reelección–, perderá el poder en Berlín.

La ultra Alice Weidel, pasando ante el canciller Friedrich Merz en la sesión del Bundestag sobre presupuestos del 9 de septiembre, en la que Merz acusó a la AfD de querer una “limpieza étnica” 
La ultra Alice Weidel, pasando ante el canciller Friedrich Merz en la sesión del Bundestag sobre presupuestos del 9 de septiembre, en la que Merz acusó a la AfD de querer una “limpieza étnica”  JOHN MACDOUGALL / AFP

El canciller se ha convertido en el blanco de las iras de muchos electores y en el culpable, según algunos en su partido, de que las cosas les vayan tan mal. Desde el verano hay especulaciones en la prensa germana sobre un hipotético reemplazo de Merz. Incluso se ha aireado el nombre de Hendrik Wüst, presidente de Renania del Norte-Westfalia, como su posible sucesor o sustituto en el cargo de canciller. Wüst lo desmiente.

Para la politóloga Julia Reuschenbach, el triunfo de la AfD con el 43,8% en Sajonia-Anhalt, un land de 2,1 millones de habitantes sobre una población de 83,4 millones, no debe minimizarse por el tamaño pero tampoco se le debe restar gravedad.

Ganancias pírricas de la AfD

Los sondeos dan a la ultraderecha un buen botín en la doble cita regional con las urnas del 20 de septiembre, pero no como para tocar poder

“Por supuesto, la democracia alemana sigue siendo sólida. Pero dada la historia de este país, el mero hecho de que un partido de extrema derecha haya ganado con tan alto porcentaje unas elecciones regionales representa una ruptura con el pasado. Esto no había sucedido desde 1945”. Más impactante es en realidad, a juicio de Reuschenbach, la cifra de 10,3 millones de personas que votaron a la AfD en las elecciones generales del 2025, las que llevaron a Merz a la Cancillería. Desde entonces, el auge de la AfD erosiona brutalmente a la CDU, que al fin y al cabo es el partido al que quiere fagocitar y sustituir.

María-Paz López Rodríguez

María-Paz López

Corresponsal de 'La Vanguardia' en Berlín

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Corresponsal en Alemania, Centroeuropa y países nórdicos desde 2014. Antes en Italia y Vaticano (2003-2009). Especialista en religión. Licenciada en Comunicación (UAB) y máster en Periodismo (beca Fulbright) en Columbia

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