La edad dorada del cabello, la nueva obsesión de belleza

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Por Coché EcharrenPortada

La edad dorada del cabello, la nueva obsesión de belleza

Peluquería

El nuevo fenómeno tiene su origen bajo la melena. El lujo, la ciencia y la belleza apuestan por el cuero cabelludo

La modelo Christie Brinkley ejemplifica el cuidado capilar

La modelo Christie Brinkley ejemplifica el cuidado capilar

Arthur Elgort / Conde Nast / Getty Images

Coché Echarren

13/09/2026 06:55 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

El cepillo de madera descansa sobre la repisa del baño junto a un suero en frasco de vidrio opaco, equipado con un cuentagotas de precisión quirúrgica. Un observador despistado podría asumir que el recipiente contiene una mezcla concentrada de ácido hialurónico, retinol o péptidos destinados a atenuar las líneas de expresión del rostro. Sin embargo, el destino de ese elixir de alta cosmética no es ese: sus gotas se dejarán caer en el cuero cabelludo.

Lo que hasta hace poco se reducía a una rutina higiénica de apenas tres pasos —champú, acondicionador y mascarilla— se ha transformado en un ritual que rivaliza en sofisticación con los tratamientos faciales más exclusivos del mercado. 

En el 2025, la industria española de cosmética y perfume dedicó unos 330 millones de euros a I+D+i, el 3,4% del sector

El cabello se ha convertido en un nuevo epicentro de bienestar y consumo cosmético. Los analistas del sector coinciden en señalar que asistimos a una edad dorada. Si históricamente era la piel el niño mimado del gasto en cosmética y de la investigación, hoy tiene un gemelo, el pelo. Este fenómeno se refleja en las redes sociales. En TikTok, el hashtag #HairTok acumula actualmente unos 94.300 millones de visualizaciones, con alrededor de 2,3 millones de publicaciones, según los datos de seguimiento disponibles para esta etiqueta.

El deseo de aprender por parte del consumidor joven queda patente con el hashtag #Hair-Tutorial, que ronda los 1,1 millones de publicaciones y registra una media de más de 58.000 visualizaciones por publicación. En Instagram los datos son descomunales: #Hair acumula más de 200 millones de publicaciones, y #Haircare, 8,5 millones.

La ‘skinificación’

El cuero cabelludo es una extensión directa de la piel del rostro 
El cuero cabelludo es una extensión directa de la piel del rostro  Luca di Filippo

Uno de los motores principales de este cambio de paradigma se encuentra en el fenómeno conocido en la industria como skinificación del cabello. Este concepto describe el trasvase directo de los principios activos, los rituales y la filosofía del cuidado de la piel (skincare) hacia el ecosistema capilar. Ya no se busca únicamente disimular el daño de la fibra mediante siliconas de efecto inmediato; la meta actual es regenerar desde el origen del problema.

La industria parece haber descubierto algo recientemente tan simple como certero: el cuero cabelludo es una extensión directa de la piel del rostro. Comparte su misma estructura cutánea, aunque con una densidad folicular incomparablemente mayor y un microbioma específico que reacciona al estrés, la contaminación, la dieta y la radiación solar. Tratar el cabello sin cuidar el folículo sería, bajo esta premisa, algo así como cuidar las hojas de una planta mientras se desatienden sus raíces.

Los catálogos cosméticos se han poblado de exfoliantes capilares químicos con ácidos AHA y BHA, tónicos equilibrantes con niacinamida, mascarillas de arcilla purificante y sérums antioxidantes con vitamina C y péptidos. La lógica del layering o superposición de capas de producto, perfeccionada por la cosmética coreana para el rostro, se aplica hoy con meticulosidad sobre la cabeza: limpiar, exfoliar, hidratar, tratar y proteger.

El desembarco de las casas de lujo

La actriz Renée Zellweger, con un modelo de Yves Saint Laurent 
La actriz Renée Zellweger, con un modelo de Yves Saint Laurent  Arthur Elgort / Conde Nast / Contour RA / Getty Images

La prueba irrefutable de que la salud capilar se ha elevado a la categoría de alta cosmética puede verse claramente en la estrategia de las grandes casas. Marcas de lujo históricamente consolidadas en el tratamiento facial y la perfumería fina han desplegado divisiones específicas para el cabello. Sus inversiones en investigación y creación de producto han elevado sin duda la percepción que el consumidor tenía del sector.

El gran pionero que se anticipó a esta filosofía holística fue el maestro japonés Shu Uemura. Visionario del sector, basó su filosofía en la premisa de que no existe maquillaje perfecto sin una piel sana, una máxima que la marca extendió tempranamente al cabello al concebir el cuidado capilar no como una mera limpieza higiénica, sino como una disciplina artística e indisoluble de la salud cutánea.

Imagen de la colaboración de Karl Lagerfeld con la firma de maquillaje nipona Shu Uemura 
Imagen de la colaboración de Karl Lagerfeld con la firma de maquillaje nipona Shu Uemura  Propias

El grupo francés Sisley lanzó en el 2018 Hair Rituel by Sisley, una línea capilar en la que su inmensa experiencia en fitocosmética se aplicaba al cabello. Desde el inicio, el cuidado del cuero cabelludo ocupó el centro del discurso. El éxito de la apuesta demostró que existía un consumidor dispuesto a invertir en el cuidado del cabello cifras equivalentes a las de sus cremas de noche. 

Y durante estos años la división capilar no ha dejado de crecer hasta formular productos que cubren necesidades muy diferentes: desde la revitalización del cuero cabelludo y la prevención de la caída hasta la termoprotección, además de cubrir todos los pasos de una higiene completa con distintas necesidades.

El maestro japonés Shu Uemura basó su filosofía en la premisa de que no existe maquillaje perfecto sin una piel sana

Posteriormente, Guerlain dio un paso firme al trasladar los descubrimientos de su línea Abeille Royale —basada en las propiedades reparadoras de distintas mieles de abeja— al ecosistema del cuidado capilar. La casa desarrolló una línea completa de productos. 

La consolidación de esta tendencia alcanza su punto álgido con las incorporaciones de este mes de septiembre, marcando un hito en la industria: Sensai, la célebre marca japonesa de alta cosmética, reconocida por el uso de la seda Koishimaru y su filosofía del cuidado pausado, traslada su ritual de hidratación profunda y tecnología antienvejecimiento al terreno del cabello. Sus nuevas fórmulas buscan restaurar la elasticidad y la sedosidad naturales de la fibra basándose en el mismo rigor científico que aplican a la piel.

También Caudalie, la firma francesa especialista en vinoterapia e ingredientes antioxidantes derivados de la vid, extiende sus patentes al ámbito del cuero cabelludo. Con un enfoque centrado en la sostenibilidad y el origen natural, la marca aborda la salud de la raíz protegiéndola del estrés oxidativo urbano y el envejecimiento prematuro.

Innovación, I+D y superespecialización

Arte capilar: Alexis Ferrer creó La Favorite, peinados en los que usa una técnica de impresión digital que convierte el cabello en lienzo 
Arte capilar: Alexis Ferrer creó La Favorite, peinados en los que usa una técnica de impresión digital que convierte el cabello en lienzo  Rafael Andreu

No podríamos decir que este crecimiento responde únicamente a una corriente de mercadotecnia, ya que se apoya en avances significativos en investigación y desarrollo. La inversión biotecnológica ha permitido descifrar los mecanismos moleculares de la queratinización, el ciclo folicular y los efectos de la polución ambiental en la fibra capilar.

En el 2025, la industria española de cosmética y perfume dedicó unos 330 millones de euros a I+D+i, el equivalente al 3,4% del sector, según la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa). El pelo está absorbiendo parte de esa cultura de investigación: fórmulas más especializadas, herramientas inteligentes, activos dirigidos a problemas concretos, productos híbridos y un lenguaje cada vez más cercano al de la ciencia.

El desequilibrio de las bacterias en el cuero cabelludo es el responsable de afecciones como la caspa y la dermatitis seborreica

La ciencia cosmética actual trabaja a escala microscópica para reparar los puentes disulfuro del cabello dañados por procesos químicos y térmicos, una categoría de productos reconstructores que apenas existía hace una década. 

Asimismo, la investigación sobre el microbioma cutáneo ha revelado que el desequilibrio de las bacterias en el cuero cabelludo es el responsable directo de afecciones comunes como la caspa, la dermatitis seborreica, la sensibilidad extrema y la debilitación del bulbo. La expansión del catálogo es visible tanto en las baldas de las perfumerías especializadas como en la extensión de las rutinas de uso domiciliario, donde el consumidor medio ha pasado de emplear un único producto a combinar entre tres y cinco referencias en cada lavado.

El hombre rompe el tabú

En los últimos años, la pérdida de cabello ha dejado de percibirse como un destino inevitable 
En los últimos años, la pérdida de cabello ha dejado de percibirse como un destino inevitable  Getty Images/iStockphoto

Otro de los pilares de esta era dorada tiene sexo, y en concreto es masculino. Históricamente, la relación del hombre con el cuidado capilar era reactiva y limitada: el champú se concebía como un mero elemento de higiene funcional, y la respuesta ante la caída del cabello solía ser la resignación.

En los últimos años, la pérdida de cabello ha dejado de percibirse como un destino inevitable para abordarse como una condición prevenible mediante la constancia y la intervención temprana. Los hombres han adoptado de forma activa hábitos de cuidado diario, incorporando lociones de fortalecimiento, complementación nutricional específica y tratamientos de densificación.

Este cambio sociocultural se traduce en una inversión económica considerable. El hombre actual no solo acude con mayor frecuencia a barberías y salones especializados en busca de asesoramiento profesional, sino que también adquiere productos de alta gama para hacer el mantenimiento en casa.

La eliminación de los tabúes en torno a la salud capilar masculina ha abierto un nicho de mercado masivo que impulsa las cifras globales del sector.

El mercado habla

Stanpa calculó que en el 2024 el consumidor español destinó al cuidado personal una media de 221,60 euros por persona 
Stanpa calculó que en el 2024 el consumidor español destinó al cuidado personal una media de 221,60 euros por persona  Getty Images/iStockphoto

Las dimensiones de esta transformación se reflejan en los datos. De acuerdo con los informes de mercado de firmas de analistas como Euromonitor International y McKinsey & Company, la categoría de cuidado capilar —particularmente el segmento denominado premium o de lujo— es una de las que registran mayores tasas de crecimiento anual compuesto dentro de la industria cosmética global.

En España, las cifras muestran la magnitud económica del sector: estamos hablando de 2.000 millones en productos y otros 6.000 millones en peluquería. En el 2024, el cuidado capilar movió 2.000 millones de euros en productos y creció un 8,9%. En el mismo ejercicio, la peluquería profesional creció un 8,5%. Y en el 2025, Stanpa situaba en torno a 6.000 millones de euros anuales la actividad económica generada por los 52.000 salones españoles.

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Stanpa calculó que en el 2024 el consumidor español destinó al cuidado personal una media de 221,60 euros por persona, un 7,7% más que el año anterior, dentro de una industria cosmética y del perfume que superó los 11.200 millones de euros de consumo interno. En el 2025, el mercado nacional de cosmética y perfume llegó a 11.818,86 millones de euros, con un crecimiento del 5,8%, mientras que la peluquería profesional creció un 6,1% dentro de los canales de distribución de la industria.

Este dinamismo económico se manifiesta fundamentalmente de tres formas: el aumento del gasto medio por cliente (el ticket medio de gasto en los salones se ha incrementado significativamente al recurrir a tratamientos que se salen del lavado y corte); la conquista de espacios comerciales (hoy ocupan lugares de preferencia en las baldas de perfumerías, farmacias, grandes almacenes y plataformas online de lujo), y la introducción de productos complementarios (sérums de noche, brumas de protección diurna, exfoliantes semanales…).

El perfume, nuevo ritual

Esta época dorada ha cruzado la frontera de la alta perfumería con la aparición de fragancias formuladas para aplicarlas sobre el pelo. Este 2026 ha sido el año de las brumas capilares (hair mists), con baja concentración de alcohol e ingredientes de tratamiento capilar. 

Casas como Diptyque han incorporado en sus creaciones para el cabello activos nutritivos y protectores como el aceite de camelia. Lancôme se ha sumado adaptando esencias como La Vie Est Belle a formatos de bruma ligera para cuerpo y cabello, formulados con bases acuosas y complejos tratantes. 

También lo ha hecho Marc Jacobs con su icónica Miss Daisy. Perfumar el cabello se ha transformado en un ritual de cuidado, en un gesto cómplice de la salud del pelo.

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