La comedia catalana lucha para conquistar su espacio en la industria con el Festival Hilària
Por Carles Villalonga Barceló — Portada
La comedia catalana lucha para conquistar su espacio en la industria cultural con el Festival Hilària
Cuarta edición
Con su cuarta edición, la promotora Hilària, de la mano de Barcelona Events Musicals, busca impulsar la profesionalización de un sector que va con ”50 años de retraso respecto a los anglosajones”

Escena del ‘Roast a Catalunya’ del Festival Hilària 2025
Festival Hilària

Barcelona
19/10/2026 06:00 Actualizado 19/10/2026 07:10 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
En el sector cultural, generar una industria es imprescindible para que todos sus implicados puedan profesionalizarse y mejorar su arte actuación tras actuación. Este principio (que debería ser) básico aún es una lucha para sectores como los de la comedia catalana, que sigue luchando para conquistar un espacio y un prestigio que ya le otorgan tanto desde encima como frente a los escenarios. Y en este crecimiento imparable trabaja Hilària, que con su cuarta edición del festival busca seguir expandiendo un sector que en 2025 vendió alrededor de 240.000 entradas solo en la ciudad de Barcelona.
Así lo defiende Oriol de Balanzó, director del Festival Hilària y de la promotora que lleva el mismo nombre, durante la presentación de los actos que llenarán de comedia espacios emblemáticos de la capital catalana del 12 al 15 de noviembre y el 1 de diciembre —fecha elegida para recolocar el show que debía levantar el telón del festival el 11 de noviembre debido a la huelga general. El espíritu del festival, tal y como remarca comparándolo con los espectáculos de comedia, “es algo que se hace sobre la marcha”. Es algo vivo, como los textos de comedia, “que evolucionan semana a semana, a medida que los cómicos prueban sobre el escenario”, compara Balanzó.
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Con este festival, que está “pensado para un público local” y para que “quien sea catalanoparlante pueda usar su lengua con normalidad”, la comedia en catalán ocupa los grandes teatros de Barcelona. Y es que, pese a que “hay más gente haciendo comedia en catalán de la que había antes —relata Manel Vidal, guionista, cómico y participante y coprogramador del festival—, pero es una rueda lenta”. “Existe una escena, con muchas actuaciones y público, pero no se ha convertido en una disciplina, entendiéndola como un espacio en el que alguien se pueda dedicar a ello sin trabajar de otra cosa. Estamos en una anomalía”, lamenta.
Esta escena empezó a crecer en 2017 con El Soterrani, un colectivo de cómicos catalanes formado por Josep Català, Joel Díaz, Maria Rovira (Oye Sherman), Magí García, Ana Polo o el propio Manel Vidal, entre otros, que actuaba en catalán en salas como Casa Gràcia o el Teatre Gólems. Ahí crecieron muchas figuras que hoy actúan por todo el país. “Antes, hacer comedia en catalán era una cosa extraña y folclórica”, recuerda Català, uno de los impulsores del grupo.
En 2025 se vendieron 240.000 entradas sólo de comedia en Barcelona: más de las que venderá Oasis”
Oriol de Balanzó
director del Festival Hilària
Tras ese primer paso, ambos cómicos recuerdan que lo que falta es “que haya una estructura, un circuito establecido. Que el gran público, si eso existe, sepa que esta comedia se puede encontrar en espacios determinados”. Es en ese circuito donde se puede defender una comedia en catalán que se aleja de la idea de un estilo humorístico transversal: “Toda sociedad, como la catalana, tiene sus consensos y sobreentendidos —reflexiona Vidal—, pero es importante no folclorizarlos, no expresarse a través del cliché. Es interesante profundizar en ellos para romperlos”.
“Puede que [la comedia catalana] sea más directa, más a la defensiva, más irónica… Pero cada cómico tiene su referente”, apunta Català. Ahora, la influencia de las plataformas ha desplazado el foco de influencia de “referentes de aquí, como Capri”, al de “los cómicos americanos”.
En esta escena diversa y cada vez más importante en Catalunya llega la cuarta edición del festival —la segunda bajo la marca Hilària—, que estrena nuevos formatos y escenarios para seguir reivindicando su papel. El Espai Texas, el recién estrenado Eixample Teatre, l’Aliança del Poblenou, el Paral·lel 62 y La Paloma serán espacios donde el público podrá disfrutar de shows inéditos de stand-up de la mano de cómicos consolidados y de artistas emergentes. Además, también se han programado roasts (clásicos e innovadores), la emisión única de un Late night, podcasts en directo y fusiones imposibles de comedia con música y series.
“Cada vez hay más ojos puestos sobre la comedia”, celebra Balanzó. Pese a ir “con 50 años de retraso respecto al mundo anglosajón”, Catalunya goza ya de 10 eventos exclusivos de comedia en todo el territorio. La comedia es algo vivo y, pese a que “la especialización en comedia dentro de los medios e instituciones que el resto del mundo vive con normalidad” aquí aún es “una anomalía”, iniciativas como el Festival Hilària permiten acercar esta disciplina al lugar donde debe estar.

Carles Villalonga
Periodista
Nacido en Barcelona en 1983. Periodista que trastea con datos y especializado en el mundo del humorismo: comedia, literatura humorística, sátira, stand-up y demás formas —tóricas y prácticas— de entender el humor
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