Fallece Manuel Dueso, un dramaturgo fronterizo, un intérprete familiar

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Por Juan Carlos OlivaresPortada

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Obituario

El actor, director, dramaturgo y poeta murió a los 73 años el pasado martes tras una larga enfermedad

Manuel Dueso en una escena de 'Dublin carol', de Conor McPherson 

Manuel Dueso en una escena de ‘Dublin carol’, de Conor McPherson 

Sala Beckett

Juan Carlos Olivares

Juan Carlos Olivares

09/09/2026 18:30 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

El mundo se mueve sin contemplaciones. Un día te encuentras en unas coordenadas que marcan el centro gravitacional de lo interesante, revolucionario, avanzado, artísticamente atractivo y sugerente, y otro día ocupas, no sin cierta distancia comprometida, coherente con unos principios y quizá desencantada, un lugar más apartado, en los márgenes de la atención y el debate. 

Quizá para Manel Dueso, el actor, director, dramaturgo y poeta fallecido a los 73 años el pasado martes tras una larga enfermedad, como anunció su editorial Lapislázuli en un comunicado, ese momento próximo a la energía que genera el pivote de la historia, se produce en la década los ochenta del siglo pasado. 

En el festival de Sitges

Dueso y Luis Miguel Climent estrenaron ‘Ñaque o de perros y actores’, el homenaje del Teatro Fronterizo y José Sanchis Sinisterra a la picaresca y el teatro del Siglo de Oro 

Fue la madrugada del 30 de octubre, cuando Dueso y Luis Miguel Climent se sentaron vestidos de cómicos de la legua sobre su baúl en el escenario del teatro del Retiro y ganaron días más tarde el premio Arturo Martorell al mejor espectáculo del Festival de Teatro de Sitges de 1980 con Ñaque o de perros y actores, el homenaje del Teatro Fronterizo y José Sanchis Sinisterra a la picaresca y el teatro del Siglo de Oro, con buscadas pinceladas beckettianas. Sería la primera de las 700 funciones con la que recorrió durante años el mundo.

Pero más que el éxito de Ñaque, lo más destacado de este título, es cómo Dueso participó activamente del ideario dramatúrgico de una de las compañías-laboratorio más estimulantes de la época y que condujo años más tarde, en 1989, a la creación de la Sala Beckett en la calle Alegre de Dalt de Gràcia, uno de los grandes referentes teatrales de la ciudad hasta la actualidad. 

Aunque Dueso siempre cultivó una poética muy personal en sus textos teatrales, igual que su poesía estaba cargada de cierta teatralidad, formar parte de la escuela de Sinisterra le aportó también un cierto gusto por una escritura afilada, irónica, próxima al absurdo, de complejas relaciones interpersonales, con más misterio que certezas, buscando la belleza en los márgenes de la vida, en la enfermedad, la muerte, la soledad o la tristeza. Universo que cultivó hasta el final. Su último poemario, Som cavalls d’escuma en camps de menta, no dejaba de ser una confrontación lúcida sobre su propia cercanía a la muerte.

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Y también son las atmósferas de los dos textos que en 1996 merecieron el premio de la Crítica: Sara y Simón y Platón ha muerto (recuperado por Temporada Alta en el 2015). Si el segundo casi materializaba un cuadro de Edward Hopper, con una larga conversación entre un camarero y su único cliente; con Sara y Simón se adentraba, con personajes obligados por su condición sexual, de género o adiciones, en los bajos fondos de la Barcelona lumpen, ya muy tocada por el sida (enfermedad de presencia tan mortal como elusiva en la obra). Una pieza que destaca por su fuerza poética, como subraya Carles Battle en un número de la revista Pausa de 1995, y que de alguna manera podría entroncar con el vuelo dramático de Jordi Prat i Coll en Fàtima. Aunque es evidente la distancia entre un texto escrito en los noventa del siglo XX y en la segunda década del siglo XXI. Quizá la misma que existe entre Angels in America y The inheritance.

Pero después de ese momento álgido, la dramaturgia de Manel Dueso no encontró su lugar entre la nueva escritura dramática catalana, como mínimo con el mismo grado de análisis y proyección, aunque en diciembre del 2025 estrenara en la Sala Petita del Teatre Nacional Jambo Bwana. Era un texto que llevaba tiempo intentando producir, como otros muchos proyectos nacidos de su incansable afán por escribir y crear historias. 

En televisión 

Participó en series como ‘La Riera’, ‘El cor de la ciutat’, ‘Cuéntame cómo pasó’ o ‘Isabel’

Quizá por eso Dueso se hizo mucho más familiar para el gran público como actor de teatro, cine y sobre todo de televisión, tanto en catalán como en castellano. Esa proximidad que nace de apropiarse de un personaje reconocible de La Riera, El cor de la ciutat, Cuéntame cómo pasó o Isabel

Una experiencia que luego también aplicó como coach de intérpretes en otras series de televisión. Una faceta de maestro que también ejerció, como docente de interpretación, dramaturgia y dirección de actores, en el Institut del Teatre, Eòlia, el Col·legi del Teatre y la Escac. 

De hecho, solo se licenció en interpretación en el Institut del Teatre, trabajando a las órdenes de directores tan reconocidos como Lluís Pasqual, Calixto Bieito, Carme Portaceli o Oriol Broggi. Por lo demás, un entusiasta autodidacta como autor y director. 

Cómico instintivo desde su niñez en Sabadell, poeta desde su adolescencia y dramaturgo y director desde su primera madurez, siguiendo los pasos de referentes como el mismo Sinisterra, sin temor a enfrentarse a los clásicos de todos los siglos, aunque siempre guardaba una declarada preferencia por trabajar con su propia obra.

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