Por María Dolores García García — Portada

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Cuando se le preguntaba a Mariano Rajoy, en pleno proceso independentista, por qué no abría un diálogo con Convergència, entonces en el Govern de Catalunya, para tratar de aplacar la tensión y negociar, el ex líder del PP argumentaba que hacer concesiones al nacionalismo nunca servía de nada, puesto que siempre resultaban insuficientes. Pero también añadía que estaba siendo lo más moderado posible, ya que no cedía ante quienes le reclamaban más contundencia contra el independentismo. Rajoy no especificaba quiénes eran esos sectores que le pedían mano dura ni tampoco en qué consistía aplicarla, pero visto desde hoy es evidente que ya se estaban gestando Vox y organizaciones como Hazte Oír y otras que actúan como acusación popular en diversas causas abiertas contra el Gobierno. Esas fuerzas han conseguido poner contra las cuerdas a los socialistas en algunos casos, pero también condicionan al PP y un ejemplo es la manifestación de ayer en Madrid de Sociedad Civil Española, la llamada Marcha por la Dignidad, a la que acudía Vox y se sumaron los populares. Alberto Núñez Feijóo no está dispuesto a que le pase como a Rajoy.

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Fonte: Portada

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