Por Enrique Galván Ochoa — La Jornada

Ningún figurón de la 4T ha salido a defender a la presidenta del Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei, quien enfrenta señalamientos de corrupción. Las denuncias aterrizaron en la mañanera de la presidenta Sheinbaum por conducto de una compañera que con frecuencia es la vía de “mensajes” autorizados. También en el Senado, legisladores de varios partidos, incluido Higinio Martínez, morenista y presidente de esa Cámara, tuvieron expresiones en el sentido de que el instituto debe rendir cuentas claras. Taddei llegó a ese cargo por un chiripazo. Hubo cinco candidatas: Bertha Alcalde Luján, Guadalupe Álvarez Rascón, Iulisca Zircey Bautista Arreola, Rebeca Barrera Amador y Taddei, y la decisión se resolvió por tómbola porque los jefes de las fracciones de la Cámara de Diputados no se pusieron de acuerdo. La favorita de Palacio Nacional era Bertha. El INE ya está preparando la elección de 2027 y requiere una presidencia de prestigio, fuerte y con autoridad moral, pero está atrapado en la inestabilidad. Anoche, Taddei respondió a los cargos: instaló un portal para difundir las contrataciones públicas.

Fonte: La Jornada

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