El invento español que desafía a la Antártida: un trineo impulsado por el viento pretende atravesarla sin emitir gases contaminantes
Por Héctor Farrés — eldiario.es – eldiario.es

Exploración antártica – El proyecto Trineo de Viento Antártida 2026-2027 realizará 16 investigaciones científicas durante unos 80 días utilizando cometas para desplazarse y energía solar para alimentar sus instrumentos
Los glaciares antárticos desplazan enormes masas de hielo hacia la costa y alteran lentamente el terreno que atraviesan. Bajo esa superficie helada se esconden montañas, lagos subglaciales y regiones cuyo conocimiento sigue siendo limitado, mientras que algunas zonas podrían albergar microorganismos capaces de sobrevivir en condiciones extremas.
Recorrer la Antártida resulta especialmente difícil por las temperaturas, los fuertes vientos y las enormes distancias entre los lugares habitados. A ello se añaden las grietas ocultas bajo la nieve y la dificultad de transportar suministros por un territorio donde cualquier avería puede convertirse en un problema grave.
Una expedición española recorrerá 3.400 kilómetros de la Antártida sin combustible
Esas dificultades explican la importancia de una expedición científica española que recorrerá aproximadamente 3.400 kilómetros por el interior antártico utilizando un trineo impulsado por cometas. El proyecto Trineo de Viento Antártida 2026-2027, liderado por el explorador polar Ramón Larramendi, desarrollará 16 investigaciones relacionadas con el hielo, el cambio climático y los ecosistemas polares. La misión durará alrededor de 80 días y prescindirá de combustibles fósiles para desplazarse.
El vehículo diseñado por Larramendi utiliza la fuerza del viento para avanzar y paneles solares para alimentar sus instrumentos científicos. Está formado por cuatro módulos, alcanza los 15 metros de longitud y puede transportar hasta 2.100 kilos, aunque inicialmente llevará unos 250 kilos de equipos de investigación.
Larramendi recupera técnicas inuit para reducir el consumo energético
Sus tripulantes dispondrán de 20 cometas con superficies comprendidas entre cinco y 150 metros cuadrados, seleccionadas según las condiciones meteorológicas. La velocidad habitual rondará los 25 km/h, con máximos cercanos a los 80 km/h.
Durante una entrevista con Euronews, el explorador explicó que el diseño procede de unos 25 años de experimentación y de técnicas tradicionales inuit. Larramendi, que ha recorrido más de 28.000 kilómetros sobre hielo, considera que “el trineo de viento es algo totalmente único en el mundo”. La diferencia ambiental también es considerable respecto a otros transportes polares. Una expedición científica realizada entre 2011 y 2012 consumió aproximadamente 170.000 litros de combustible durante dos meses utilizando vehículos motorizados.
La expedición atravesará dos regiones extremas del continente
La ruta prevista comienza cerca de la base rusa de Novolazárevskaya, situada en la Tierra de la Reina Maud, y termina en la estación franco-italiana Concordia. Entre ambos puntos, la expedición atravesará el Polo de Inaccesibilidad y pasará por las proximidades del Polo del Frío. La salida de España estaba programada para el 18 de octubre de 2026 y el regreso se espera a principios de febrero.
Cuatro expedicionarios trabajarán en cinco estaciones científicas
Durante la travesía, los cuatro integrantes transportarán provisiones y equipamiento suficiente para permanecer varias semanas sin recibir suministros del exterior. También cuentan con un procedimiento de evacuación para emergencias médicas. El itinerario incluye cinco estaciones científicas, con paradas destinadas a recoger muestras y realizar mediciones en lugares donde apenas existen observaciones sobre el terreno.
Entre las investigaciones figura un experimento del Ames Research Center de la NASA, liderado por el investigador español Alfonso Dávila, sobre la posible existencia de condiciones favorables para microorganismos dentro de rocas de sal. Los instrumentos medirán temperatura, humedad y conductividad eléctrica para determinar si puede aparecer agua líquida en su interior. Otro proyecto, Dinglac, dirigido por el glaciólogo Francisco Navarro, de la Universidad Politécnica de Madrid, utilizará un georradar para estudiar los primeros diez metros de nieve y analizar su acumulación.
El sistema desarrollado por Ramón Larramendi aprovecha las condiciones meteorológicas para mover grandes cargas científicas
La campaña científica también examinará microplásticos, contaminantes persistentes, posibles virus y microorganismos, además del magnetismo terrestre y los sistemas europeos de navegación Galileo. Participan centros del CSIC, el CIEMAT, el INTA, seis universidades españolas y organismos internacionales, mediante proyectos seleccionados en una convocatoria coordinada por el Comité Polar Español.
Los propios expedicionarios participarán además en WindSled Mind, una investigación dirigida por Gabriel G. de la Torre desde la Universidad de Cádiz. Junto a Larramendi viajarán el guía polar Hilo Moreno, el investigador Mariusz Potocki y el documentalista Javier Selva. El experimento estudiará su sueño, convivencia y respuesta psicológica al aislamiento, con posibles aplicaciones en futuras misiones espaciales. Larramendi reconoció a Euronews que “somos parte del proyecto de investigación y sí, nos sentimos un pelín cobayas; pero contentos”.
El vehículo permanecerá en Concordia para nuevas campañas polares
Al finalizar el recorrido en Concordia, los expedicionarios regresarán por vía aérea y el instrumental científico viajará a España con apoyo francés. El trineo permanecerá desmontado en la estación, preparado para otra travesía. La misión forma parte de la XL Campaña de Investigación Antártica y busca facilitar futuras mediciones periódicas que permitan comparar la evolución del hielo y del clima.
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