El eurodiputado Raphaël Glucksmann gana las primarias de los socialistas franceses

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Por Eusebio Val Mitjavila — Portada

El eurodiputado Raphaël Glucksmann gana las primarias de los socialistas franceses

La carrera al Elíseo

El candidato vencedor se impone ya en la primera vuelta, con un contundente 66,13% de los votos

El eurodiputado y líder de Plaza Pública, Raphaël Glucksmann, durante su campaña de las primarias

El eurodiputado y líder de Plaza Pública, Raphaël Glucksmann, durante su campaña de las primarias

SÉBASTIEN BOZON / AFP

Eusebio Val Mitjavila

Eusebio Val

París. Corresponsal

11/10/2026 18:40 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

El eurodiputado Raphaël Glucksmann, de 46 años, se ha impuesto este domingo de manera contundente en las primarias organizadas en Francia, en el ámbito socialista y socialdemócrata, para elegir a su candidato al Elíseo en las presidenciales de la próxima primavera. Glucksmann ha logrado el 66,13% de los votos de los 120.000 participantes en la elección. 

Detrás de Glucksmann se clasificó, a gran distancia, el primer secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, con un 14,46%, cuya continuidad en el cargo ha quedado muy comprometida. Es un personaje muy contestado y este resultado tendrá consecuencias. En tercera posición llegó la exministra y excandidata presidencial -en el 2007- Ségolène Royal, con el 7,62% de respaldo.

En su primera reacción, Glucksmann subrayó que “este resultado  dice algo potente, una izquierda fiel a sus valores puede unir, gobernar y ganar”. “Ella puede hablar de justicia, de ecología y de República sin renunciar a nada”, añadió.

Glucksmann es hijo del fallecido filósofo y ensayista André Glucksmann, de familia judía askenazi originaria del este de Europa. El hombre designado para llevar la bandera socialista en las presidenciales se distingue por su europeísmo y su posición muy dura frente a la Rusia de Vladímir Putin por su agresión a Ucrania, así como por su denuncia de la represión de los uigures en China. Sobre Israel, ha hablado de la “carnicería” sufrida por los habitantes de Gaza, pero no ha querido emplear el término “genocidio”.

A las primarias se habían inscrito unas 134.000 personas. Además de los militantes, cualquier ciudadano podía participar, siempre que pagara una contribución de 15 euros, o solo 10 para las personas de bajos ingresos. El cuerpo electoral, muy reducido en comparación con primarias anteriores, pone en evidencia el profundo declive socialista. En el 2012 fueron 3 millones quienes se apuntaron para votar. En el 2017, la cifra se quedó en 2 millones.

El escrutinio duró un día más del previsto debido a un ciberataque de origen desconocido que perturbó la votación electrónica. Aunque no se ha acusado oficialmente a Rusia, como en otras ocasiones, de estar detrás de la operación, el responsable técnico de las primarias, Patrick Mannuci, dejó planear indirectamente la sospecha al comentar que se trató de “un ataque contra la democracia francesa”.

La consecuencia quizás más importante del triunfo de Glucksmann es que se confirma definitivamente la ruptura en la izquierda. El eurodiputado ha descartado de manera firme cualquier alianza con La Francia Insumisa (LFI, izquierda radical), cuyo presidenciable -por cuarta vez en su vida- será Jean-Luc Mélenchon. Faure y Royal aún dejaban una eventual puerta abierta a la colaboración.

El claro desenlace de las primarias hace imposible un escenario hipotético -pero no muy creíble- que se barajaba, el de una candidatura de urgencia del expresidente François Hollande, que no había ocultado cierto deseo de presentarse.

Las primarias se han celebrado en un ambiente social y político muy tenso, después de varias semanas de protestas estudiantiles y con la convocatoria de una movilización más amplia, el próximo sábado, 17 de octubre, que podría ser el inicio de una revuelta similar a la de los chalecos amarillos en el 2018. En Francia se dan elementos para una “tormenta perfecta” de inestabilidades, entre protestas por el coste de la vida, polarización política y una deuda pública que no se frena y podría abocar a Francia a una crisis de confianza en los mercados.

Eusebio Val Mitjavila

Eusebio Val

Corresponsal de 'La Vanguardia' en París

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Corresponsal de ‘La Vanguardia’ en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)

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