Cirugía milimétrica para un corazón pequeño: la tecnología que salva vidas desde el nacimiento

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Por Redacción La Vanguardia — Portada

Cirugía milimétrica para un corazón pequeño: la tecnología que salva vidas desde el nacimiento

SALUD

Aproximadamente el 30% de las cardiopatías congénitas necesitan ser tratadas durante el primer mes de vida y la operación exige una precisión máxima porque se realiza en un corazón de unos cinco centímetros

Los cirujanos de este tipo de cardiopatías en recién nacidos se enfrentan a un corazón inmaduro y muy pequeño, de apenas unos cinco centímetros. 

Los cirujanos de este tipo de cardiopatías en recién nacidos se enfrentan a un corazón inmaduro y muy pequeño, de apenas unos cinco centímetros. 

Krstic Milos; Krcun Djordjevic; Chris Cross; redrooster

Redacción La Vanguardia

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Barcelona

25/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

Operar el corazón de un recién nacido exige una precisión milimétrica: algunos apenas pesan unos kilos, sus órganos todavía son inmaduros, y su corazón puede medir alrededor de cinco centímetros. En este escenario, al ser cardiopatías estructuralmente muy complejas con pequeñas dimensiones es importante para el cirujano conocer previamente a la operación todas las estructuras anatómicas para determinar el tipo de corrección quirúrgica que debe realizar, por lo que la tecnología se ha convertido en una herramienta esencial para afrontar las cardiopatías congénitas más complejas.

Pero los especialistas advierten de que ninguna tecnología sustituye a la experiencia: detrás de estas intervenciones de máxima complejidad se necesitan equipos multidisciplinares altamente especializados capaces de interpretar cada dato, y de adaptar la estrategia a cada paciente.

Precisión máxima

Ninguna tecnología sustituye a la experiencia de equipos multidisciplinares altamente especializados

En este contexto, el Hospital Universitari Dexeus (Grupo Quirónsalud) es un referente en el abordaje de las cardiopatías congénitas. El doctor Raúl Felipe Abella, cirujano cardiovascular pediátrico y jefe del Servicio de Cirugía Cardiaca Infantil del centro hospitalario, ha operado en los últimos años a más de 400 niños de 15 países diferentes, gracias a la colaboración con el grupo ‘CorAll’ que él mismo dirige. Con este proyecto, consiguen ofrecer tratamiento quirúrgico a niños con cardiopatías congénitas que, por diferentes motivos, no tienen una solución adecuada en su país de origen.

Doctor Raúl Felipe Abella, cirujano cardiovascular pediátrico y jefe del Servicio de Cirugía Cardiaca Infantil del Hospital Universitari Dexeus
Doctor Raúl Felipe Abella, cirujano cardiovascular pediátrico y jefe del Servicio de Cirugía Cardiaca Infantil del Hospital Universitari Dexeus Quirónsalud

Alta complejidad desde el punto de vista técnico

El doctor cuenta que, aproximadamente, el 30% de las cardiopatías congénitas necesitan ser tratadas durante el primer mes de vida. “Un alto porcentaje de las cardiopatías que requieren intervención quirúrgica se realizan en el periodo neonatal, es decir, cuando el niño tiene apenas unas semanas de vida. Esto entraña una alta complejidad desde el punto de vista técnico”, subraya el doctor Abella.

En primer lugar, sostiene que se trata de pacientes cuyo corazón es muy pequeño “por lo que las correcciones cardíacas exigen una enorme precisión”; y después, menciona a la propia fragilidad del recién nacido, con órganos todavía inmaduros. “El hecho de dar síntomas más precoces está condicionado en muchas ocasiones por la complejidad de sus anatomías, que se traduce en cambios fisiopatológicos y de consecuencia clínicos”, afirma el doctor.

De hecho, recuerda que un grupo de estos pacientes, los prematuros, tienen bajo peso al nacer (inferior a 3 kilos), incrementando el riesgo por inmadurez de los órganos, no solo del corazón, sino también del resto de los sistemas del cuerpo, como el respiratorio y el neurológico.

“En consecuencia, estos pacientes tienen una disminución en la respuesta a la agresión quirúrgica, sobre todo cuando se usa la circulación extracorpórea, que es en la mayoría de los pacientes. A esto, se añade la dificultad técnica en la corrección quirúrgica por el pequeño tamaño del órgano que entra en la categoría de microcirugía. Estas correcciones requieren la colocación de parches y uniones de vasos sanguíneos que, debido a la fragilidad de los tejidos, aumentan el riesgo”, añade este cirujano cardiovascular del Hospital Universitari Dexeus.

Por eso, insiste en que en estos casos es tan importante el disponer de tecnología avanzada durante todo el proceso -desde herramientas de planificación como la reconstrucción 3D hasta sistemas de monitorización y de soporte en cuidados intensivos-, así como el hecho de contar con un equipo altamente especializado, capaz de manejar esa tecnología, de interpretarla correctamente, y de aplicarla de forma personalizada en beneficio del paciente.

Una revolución tecnológica desde el diagnóstico prenatal

Como asegura el doctor Abella, la revolución a nivel tecnológico en la cirugía de la cardiopatía ha tenido lugar desde el diagnóstico prenatal o posnatal, pasando por la cirugía, y trasladándose a los cuidados postoperatorios, así como en el seguimiento en el largo plazo de estos pacientes. “En la etapa preoperatoria se ha incorporado el estudio por imágenes de las cardiopatías, sobre todo de las más complejas, incluyendo la anatomía intracardiaca y pulmonar. Se han llegado a reproducir modelos de corazones en 3D permitiendo conocer con exactitud el defecto anatómico, el tipo de malformación, así como la posición y la relación con el resto de las estructuras del corazón”, detalla.

Ya durante la operación, señala este cirujano cardiovascular que se ha desarrollado la monitorización de más de 40 parámetros en tiempo real, incluso cuando la circulación es mantenida artificialmente por equipos de circulación extracorpóreos. “Se puede llegar a conocer el estado de funcionamiento a nivel celular de los diferentes órganos durante todo el periodo de la operación”, asegura.

Pero, además, resalta que en el postoperatorio se han incorporado nuevos fármacos con diferentes mecanismos de acción para la recuperación de la función de los órganos, y sobre todo se ha desarrollado la asistencia circulatoria como el ECMO y la asistencia ventricular para soportar la función cardiaca, y en algunas circunstancias la respiratoria también.

“Los soportes circulatorios sustituyen la función cardiaca y pulmonar de forma que mantiene el correcto intercambio gaseoso permitiendo el aporte de oxígeno adecuado a todos los órganos del cuerpo. En el caso cardiaco sustituye la función de bombeo del corazón suministrando el aporte sanguíneo con una perfusión adecuada que garantiza el metabolismo celular. Pueden ser, en ocasiones, de larga duración, hasta meses manteniendo íntegra las funciones vitales, finalizando en recuperación o sustitución de órgano (trasplante)”, apunta el doctor Abella.

Cardiopatías muy complejas

“Una unidad especializada en cuidados intensivos pediátricos es indispensable para afrontar este tipo de patología”

La importancia de un buen equipo humano

Y no hay que olvidar, a juicio del doctor Abella, que el resultado del tratamiento de este tipo de patologías es directamente proporcional a los recursos disponibles, tanto a nivel tecnológico como humano en los cuidados postoperatorios. “Una unidad especializada en cuidados intensivos pediátricos es indispensable para afrontar este tipo de patología y a la hora de ofrecer los resultados a los más altos estándares mundiales. Además, en las cardiopatías congénitas el trabajo multidisciplinar es una condición indispensable para los excelentes resultados. La incorporación de especialistas en esta área permite mejorar la toma de decisiones, la innovación, y la calidad asistencial, interactuando y fortaleciendo el equipo existente. Disponer de un buen equipo es requisito primordial para lograr resultado satisfactorio en la especialidad”, concluye este experto, cuyo equipo se ampliará a lo largo de este año con la incorporación de nuevos especialistas en cardiología pediátrica, entre ellos el Dr. Israel Valverde, que cuenta con una amplia trayectoria en el abordaje de cardiopatías complejas y un reconocido prestigio a nivel internacional.

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