Ceuta vacía el último gran asentamiento de marroquíes a 48 horas de la llegada de los Reyes
Por Angie Calero Belenguer — Portada
Ceuta vacía el último gran asentamiento de marroquíes a 48 horas de la llegada de los Reyes
Crisis migratoria
La operación policial en el Guano duró dos horas y dejó una playa llena de basura: “Ya no va a ser como antes”

Los trabajos de limpieza en el Guano de Ceuta, ayer, tras su desalojo
Reduan / EFE

Ceuta
12/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Dos horas. Es el tiempo que tardaron los 350 funcionarios de distintas unidades de la Policía Nacional, en colaboración con la Guardia Civil, la Policía Local y las Fuerzas Armadas, en desalojar ayer por la mañana a unas 500 personas migrantes de la explanada del Guano. Situada junto a la playa del Trampolín, aquí se encontraba el último gran asentamiento ceutí, donde se habían instalado grupos de personas que formaban parte de esas 70.000 que el pasado mes de julio cruzaron el Tarajal, violando así la soberanía nacional y sumiendo a la ciudad de Ceuta en una crisis sin precedentes.
El desalojo comenzó a las ocho de la mañana, cuando los efectivos despertaron a los ciudadanos marroquíes y les ofrecieron dos posibilidades: dirigirse de nuevo a la frontera del Tarajal para regresar voluntariamente a Marruecos, o ser trasladados al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE), donde se llevan a cabo las primeras gestiones policiales antes de su reubicación en los recursos de acogida habilitados en la ciudad.
Al cierre de esta edición, no había trascendido cuántas personas optaron por regresar a Marruecos. Pero “a las diez de la mañana aquí no quedaba nadie”, contó a La Vanguardia un ciudadano ceutí, testigo directo de la operación policial. Lamentó que “esta playa ya no vaya a ser como antes”: “Tardará mucho en recuperarse, ahora solo hay basura y en este agua no nos podemos bañar porque está muy sucia”. Sobre la grava permanecían las marcas de las tiendas de campaña y de las duchas portátiles. En la orilla del mar: pequeñas bombonas de gas, bolsas de plástico, latas, colillas, algún calcetín… A última hora de la tarde, varios furgones de la Policía Nacional permanecían en los accesos para impedir que los migrantes regresaran al asentamiento, mientras dos camiones continuaban retirando los restos de basura del campamento. Durante el operativo, algunos de sus ocupantes huyeron hacia las montañas que rodean Ceuta y los menores fueron trasladados a centros habilitados para su atención.
Con esta intervención, el Gobierno da por concluidos los desalojos de los asentamientos del litoral, apenas 48 horas antes de la llegada de los Reyes Felipe y Letizia. La operación se suma a las realizadas en las últimas semanas en la zona de la desalinizadora, la playa de Benítez y la propia playa del Trampolín, donde los agentes actuaron el 4 y 5 de octubre.
El ministro de Política Territorial y coordinador del mando único de la crisis migratoria, Ángel Víctor Torres, compareció tras el desalojo para anunciar que el Ejecutivo había cumplido su objetivo cuatro días antes de lo previsto. “Adquirimos un compromiso hace semanas y fue que el 15 de octubre alcanzaríamos la normalidad en las costas de Ceuta, los distintos asentamientos. Lo hemos conseguido incluso antes, el 11 de octubre”, aseguró.
Pero la situación está lejos de haberse resuelto por completo. Aunque los datos facilitados por Torres apuntan a que cerca de 12.000 personas han regresado a Marruecos desde el 10 de agosto, todavía quedan centenares de personas que permanecen escondidas en barriadas periféricas como Los Rosales o El Príncipe. Según adelantó el ministro, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad actuarán ahora para conseguir que “esa normalidad sea completa”. Aun así, fuera de la muralla de Ceuta, hay muchos marroquíes que vagan sin rumbo y se ve a muchos menores solos. También a madres con niños que se encuentran en naves y edificios en otras barriadas, esperando a que las autoridades les digan adónde ir.
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