La noche en que Jordi Roca conoció a Jordi Stone
Por Camila Beraldi — Portada
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Hay premios que se recogen casi de memoria. Se anuncia un nombre, suenan los aplausos, unas palabras de agradecimiento y de vuelta a la silla. En la última gala de los premios Comer La Vanguardia, la entrega del premio especial apuntaba a ser un cierre sin sobresaltos. Hasta que se pronunció el nombre de Jordi Roca y al escenario subieron no uno, sino dos Jordis. Uno era el que todo el mundo conoce, el menor de los hermanos de El Celler de Can Roca, el pastelero que convierte perfumes, recuerdos y paisajes en postres. Iba de americana y pantalón de traje, como manda una noche de premios. El otro llevaba camisa estampada, gafas de cristales rosados y una nariz que exageraba, sin piedad pero con cariño, la del verdadero Jordi. De la cintura para abajo, nada. Era una marioneta. Los dos se miraron, como quien se cruza con un conocido donde no lo espera.
Fonte: Portada