Cuál es el pronóstico del cáncer de pulmón del Papa
Por Josep Corbella Domenech — Portada
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Las claves
Si los ganglios no están afectados, las perspectivas de curación completa son altas

León XIV, el martes al llegar al hospital Gemelli
Ciro De Luca / Reuters

Barcelona
14/10/2026 11:54 Actualizado 14/10/2026 12:02 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR
Si la información facilitada por el Vaticano sobre el cáncer de pulmón del Papa refleja con precisión su situación real, su pronóstico es bueno, con perspectivas altas de recuperación completa.
Qué sabemos hasta ahora. A León XIV se le detectó un nódulo en un pulmón durante un chequeo médico, según anunció el propio Papa el domingo. Se le extirpó el nódulo en una intervención quirúrgica el martes. Durante la operación se confirmó que se trata de un adenocarcinoma, el tipo más común de cáncer de pulmón.
En qué ha consistido la intervención. Al Papa se le ha “extirpado el lóbulo inferior del pulmón derecho con técnica videoasistida”, precisa la nota de prensa difundida por el Vaticano tras la intervención. Esta intervención, técnicamente llamada lobectomía, se hace con afán curativo en casos en que un cáncer de pulmón se detecta en fase inicial. La referencia a “técnica videoasistida” indica que se le ha hecho una cirugía mínimamente invasiva (una toracoscopia), y no ha sido necesaria una cirugía abierta (toracotomía), lo que augura una rápida recuperación postoperatoria.
Qué no sabemos todavía. No se ha dicho todavía si el Papa tenía ganglios linfáticos afectados por el cáncer. Los ganglios son una de las vías por las que las células del cáncer salen de un tumor para causar metástasis. Algunos ganglios se suelen analizar en el mismo quirófano durante la intervención y otros se envían al laboratorio para analizarlos en los días siguientes, informa Juan Carlos Trujillo, director del servicio de cirugía torácica de los hospitales de Sant Pau y el Mar, en Barcelona. El resultado de estos análisis es clave para precisar el pronóstico de los pacientes. Si los ganglios no están afectados, “las perspectivas de curación son altísimas, con una probabilidad de supervivencia a los cinco años es superior al 90%”, explica Trujillo. El porcentaje de mortalidad a los cinco años incluye las muertes por cualquier causa, no solo los casos en que el cáncer progresa, por lo que el riesgo de progresión del cáncer es significativamente inferior al 10%. Si los ganglios están afectados, la supervivencia a los cinco años se sitúa en torno al 60%, informa el cirujano. Los resultados de los análisis para saber si al cáncer ha afectado a algún ganglio suelen tardar varios días.
Tampoco se ha informado por ahora del tamaño del tumor. El hecho de que el Papa dijera el domingo, antes de que se confirmara el diagnóstico de cáncer, que se ha detectado en una fase muy inicial invita a pensar que era pequeño.
Por otro lado, aún no se han analizado las características genéticas del tumor. Este análisis, que puede ser necesario para guiar las decisiones de tratamiento en un futuro, se hace después de la cirugía y los resultados suelen tardar varias semanas.
Cuál será el tratamiento a partir de ahora. Si los ganglios no están afectados y si el tumor mide menos de cuatro centímetros, no es necesario ningún tratamiento después de la cirugía, informa Enriqueta Felip, jefa de sección del servicio de oncología del hospital Vall d’Hebron en Barcelona y especialista en cáncer de pulmón. Si el cáncer afecta a algún ganglio, se decide el tratamiento en función de la identidad molecular del tumor. Por ejemplo, si las células de un cáncer de pulmón tienen alterados el gen EGFR o el gen ALK, hoy en día existen fármacos capaces de atacarlas con precisión y de tratar con éxito la enfermedad.
Qué controles se tendrá que hacer el Papa. En pacientes a los que se ha extirpado un cáncer de pulmón y no tienen ganglios afectados, y en los que por lo tanto se espera haber conseguido una curación completa, se hace un control cada seis meses durante los dos primeros años, ya que es el periodo en que el riesgo de detectar otro cáncer es más alto, informa Enriqueta Felip. A partir del tercer año, los chequeos son anuales. El control consiste en una tomografía computarizada de baja dosis (TAC de baja dosis), la prueba de imagen más adecuada para la detección precoz del cáncer de pulmón.
Qué secuelas le quedarán. El pulmón derecho tiene tres lóbulos y el izquierdo dos, ya que el corazón ocupa el espacio que correspondería al tercero. Al habérsele extirpado uno de los cinco lóbulos, el Papa verá mermada su capacidad respiratoria. Pero la merma es poco importante en personas que no practican actividades físicas exigentes. Para una persona de 71 años con buena salud hasta ahora como León XIV, debería tener un impacto limitado en su calidad de vida, aunque podría afectar a su rendimiento al jugar al tenis, una de sus aficiones. En cualquier caso, “no tiene por qué afectar a sus actividades como Papa”, indica Enriqueta Felip.

Josep Corbella
Periodista de La Vanguardia especializado en ciencia y salud desde 1990. Coordinador del canal de información científica Big Vang. Colaborador de LaSexta, TV3 y RAC1. Ha sido miembro del Comité Científico Asesor de Covid-19 de la Generalitat de Catalunya
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