Por Fede Cedó García — Portada

Riadas de solidaridad en Pineda de Mar

Temporal

El municipio del Maresme se ha volcado con una veintena de familias que han perdido todas sus pertenencias en las inundaciones provocadas por el temporal

Los vecinos de la calle Riera después de la tormenta que anegó sus casas .

Los vecinos de la calle Riera después de la tormenta que anegó sus casas .

J.C.

Fede Cedó García

Fede Cedó

Pineda de Mar

06/10/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 Audio generado por IA 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR

La angustia provocada por el temporal del pasado domingo ha dado paso en Pineda de Mar a una extraordinaria oleada de solidaridad. Durante las horas más críticas, cuando el agua empezó a entrar en las viviendas con una violenta riada, fueron los propios vecinos quienes primero acudieron en ayuda de las familias afectadas. Con cubos, herramientas, vehículos y, sobre todo, muchas manos, decenas de personas se han volcado en retirar barro, muebles, ropa y todo lo que la riada había dejado inutilizado.

La zona más castigada, entre las calles Riera y Pompeu Fabra, la fuerza del agua convirtió algunas viviendas en riadas de devastación. En pocos minutos, el agua reventó puertas y entró en los domicilios sin llamar, arrastrando todo lo que encontraba a su paso. En algunos hogares, la riada alcanzó una altura de hasta dos metros destrozando todo lo que encontraba a su paso.

Jordi, uno de los vecinos afectados, explica que todo ocurrió de forma repentina. La puerta que da a la calle de la Riera no pudo soportar la presión y el agua irrumpió dentro de la vivienda. La corriente atravesó la casa y acabó saliendo por el otro lado, mientras las habitaciones quedaban completamente inundadas. Durante la emergencia, el resto de la familia tuvo que subir al primer piso los objetos y muebles que pudieron salvar.

Acceso a una vivienda de la calle Riera, anegado por el temporal .
Acceso a una vivienda de la calle Riera, anegado por el temporal . J.C.

La escena se repitió en una veintena de domicilios de la zona. Carme, vecina del barrio de les Creus, vio cómo el agua llenaba toda la casa y dio la voz de alarma a través de las redes sociales. A los pocos minutos llegaban decenas de vecinos para ayudar. Se movilizaron voluntarios desde la peña de los geganters y los del centro excursionista, junto a concejales y trabajadores municipales.

La ayuda llegó también de personas que ni siquiera se conocen. Maria explica que, mientras ella estaba en shock, fueron apareciendo voluntarios dispuestos a decidir qué muebles debían sacarse primero, qué objetos se podían salvar y cómo desmontar las habitaciones.

La movilización permitió desmontar habitaciones, sacar muebles y retirar pertenencias antes de que el agua y el barro las destrozasen. La dimensión de la respuesta vecinal ha hecho que algunos afectados aseguren que, pese haberlo perdido todo, “no nos hemos sentido solos”.

Lee también

El temporal ‘tropical’ deja dos muertos y un rastro de destrucción

El temporal ‘tropical’ deja dos muertos y un rastro de destrucción

Ramon Suñé

Indignación entre los usuarios de la R1 del Maresme por el deficiente servicio alternativo por el temporal

Indignación entre los usuarios de la R1 del Maresme por el deficiente servicio alternativo por el temporal

La Vanguardia

La situación en la calle Pompeu Fabra ayer ofrecía una imagen de devastación. Los niños se han quedado sin libros, ropa y zapatos, pero los propios compañeros de la escuela se han ofrecido a recoger y lavar ropa su ropa, mientras otros aportan lo que necesitan para pasar los primeros días después de la inundación. Tres familias tuvieron que pasar la noche en un hotel a cuenta del Ayuntamiento. Otros encontraron alojamiento en casa de familiares, amigos o vecinos mientras comenzaban las labores de limpieza y evaluación de los daños. “No sabemos cómo nos vamos a recuperar de esto” ,lamentaban.

La riada no sólo golpeó las viviendas. Comercios, empresas, talleres y almacenes de otros puntos de Pineda también sufrieron importantes pérdidas. En la zona de la N-II, algunos establecimientos presentan escaparates con los cristales rotos y rejas dobladas por la fuerza del agua. Un concesionario ha sufrido daños en vehículos y otros negocios han perdido material y equipamiento de trabajo.

En la calle del doctor Bertomeu y en otros puntos del municipio, los comercios despertaron con barro y agua dentro de los locales. Algunos no pudieron abrir ayer lunes, mientras que otros intentaron recuperar la actividad lo antes posible a pesar de los desperfectos. En algunos establecimientos, el agua dejó varios centímetros de barro en el suelo, obligando a propietarios y trabajadores a limpiar rápidamente para evitar que los daños fueran mayores.

Fede Cedó García

Fede Cedó

Ver más artículos

Corresponsal de La Vanguardia en el Barcelonès Norte y corresponsal y responsable de la edición local de La Vanguardia en el Maresme. @fedecedo

Etiquetas

Mostrar comentarios

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *