Una víctima de violencia de género con un hijo con 95% de discapacidad afronta un desahucio sin alternativa habitacional
Por Europa Press — eldiario.es – eldiario.es

“Nadie está exento de que el día de mañana le pase lo que está ocurriendo en este caso conmigo o con otras familias”, avisa Kenia Moracén
Miles de personas se movilizan contra la especulación inmobiliaria en Valencia y llaman a la huelga general
Kenia Moracén es una madre de dos hijos pequeños, uno de ellos de siete años y con una discapacidad del 95 por ciento, que se enfrenta a un desahucio sin alternativa habitacional después de que su exmarido dejara de pagar la hipoteca a la que debía hacer frente por sentencia judicial.
Este lunes se ha celebrado en la Ciudad de la Justicia de València el juicio de desahucio por precario, en el que Kenia, con ayuda de su abogado, Jorge Ballester, ha expuesto la situación a la que se enfrenta.
La defensa ha detallado que el exmarido de su clienta se quedó, por sentencia, a cargo de pagar la hipoteca pero dejó de hacerlo y en ejecución hipotecaria un fondo de inversión, gran tenedor, se quedó con la casa que desconocen cuándo se dejó de pagar.
La mujer, según ha relatado, es víctima de violencia de género y se encuentra en situación de vulnerabilidad ya que tiene dos hijos pequeños a su cargo, uno de siete años con discapacidad del 95 por ciento, y no tiene ingresos. “Era mi vivienda familiar”, proclama, y avisa: “Nadie está exento de que el día de mañana le pase lo que está ocurriendo en este caso conmigo o con otras familias. Nadie está exento a esto; nadie absolutamente nadie”.
El letrado admite que el juicio es complicado pero quieren conseguir una suspensión y aplazamiento hasta que haya una alternativa habitacional para Kenia. Por ello, calculan que pasarán entre tres o cuatro meses hasta que se dicte sentencia ya que se ha remitido un oficio al Ayuntamiento de València para que aporte informe de vulnerabilidad sobre la mujer.
“Vamos a continuar peleando de alguna manera”, ha afirmado la afectada a los medios a la entrada de la Ciudad de la Justicia, en unas declaraciones en las que ha reconocido tener “incertidumbre” sobre el resultado del proceso judicial. Kenia ha criticado la actuación de los fondos de inversiones “con muchísimas personas que son vulnerables”.
“No sabemos si mañana pueden decir ‘vale tenéis que iros ya’”, ha dicho la mujer, que lo que quiere es que le den un tiempo para conseguir una vivienda accesible en la que poder estar con sus hijos y “no de un día para otro”.
La mujer no es la titular de la casa, era su expareja, pero ella asegura que recientemente se acaba de enterar de la situación de desahucio, con dos hijos a su cargo y no puede trabajar por la “lucha” continua ante la situación del pequeño.
“No veo sinceramente que la sociedad se humanice; está haciendo caso omiso a lo que está ocurriendo realmente con muchas familias”, ha dicho, para advertir que hoy le ha tocado a ella pero “igual, en este momento, hay otra persona en otra parte de España que le está ocurriendo lo mismo, que esté saliendo también d un juzgado del mismo modo sin saber nada de lo que está ocurriendo”, ha lamentado emocionada.
“Acosada”
Kenia lleva ya un año con la duda de saber “si nos vamos o no; de preparar cajas; de buscar opciones” y ha asegurado sentirse “acosada” porque van a su casa “personas que vienen como de páginas de inmobiliarias” porque dicen que la vivienda está en venta “por un precio bajísimo” pero que “no se puede visitar porque hay okupas”.
“Y automáticamente, siendo una vivienda familiar, esas personas van y me tumban la puerta diciendo ‘sal’, tenéis que salir de ahí, sois unos okupas y quiero comprar la casa”, asegura, y afirma que, en estas circunstancias, se tiene que encerrar en una habitación con sus hijos.
O siente miedo al salir de casa “porque sabes que más o menos cada día a esta hora viene alguien a intentar hacerlo. Me parece que es un juego sucio de este tipo de fondo de inversiones”.
Kenia ha subrayado que sigue buscando una alternativa habitacional que sea accesible a la situación de su hijo. “No puedo irme a un quinto sin ascensor”, recalca, y añade que no tiene nómina para aportar cuando se la piden.
“Nos hemos defendido con uñas y dientes; la suerte está echada y está en manos de la Justicia”, ha señalado su letrado a los medios, que ha hecho un llamamiento en estas situaciones a que la sociedad “no puede mirar a otro lado” ante “una persona que está en situación de total vulnerabilidad” y “necesita una alternativa habitacional en el supuesto de que tengamos una sentencia desfavorable para nuestros intereses”.
Fonte: eldiario.es – eldiario.es