Por Marius Fort ArmegolPortada

Marius Fort Armegol

Màrius Fort

Periodista

El bendito meme

El patio digital

21/09/2026 00:30 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Los misterios de la viralidad son inescrutables. En ocasiones no alcanzamos a entender los designios algorítmicos que rigen nuestras consagradas redes sociales. ¿Cómo si no un vídeo familiar de 40 segundos, subido el pasado 21 de agosto en una recóndita cuenta de Instagram, termina en X un 7 de septiembre cualquiera venerado en el altar de los fenómenos virales?

¿Cómo si no puede explicarse un milagro por el que muchos artistas rezan a diario: que media España cante al unísono el estribillo de una canción que dormía el sueño de los justos desde hace una década y que ahora ha resucitado?

Nadie escoge el momento de la epifanía viral y tampoco cuando el todopoderoso algoritmo decide que se acabó el milagro

Los primeros protagonistas de este fenómeno son los Caño, una familia numerosa de Madrid. En el famoso vídeo se congregan padres, hermanos y amigos. Juntos cantan ‘Dama y Vagabundo’ de Bromas Aparte, que obtuvo cierta cuota de popularidad en 2016 cuando Ana Mena participó en ella. Las imágenes originales siguen en la cuenta de Instagram de @envido6, el grupo que forman tres de los seis hermanos Caño, Javi, Miki y David, que son los rostros mediáticos estos días.

Los segundos protagonistas del fenómeno son los comentarios, tanto en X como en Instagram o TikTok. En la red social propiedad del todopoderoso Elon Musk fue el usuario @LoCyber el que dio el pistoletazo de salida. “Ojalá fuera IA”, escribió lacónico (en un tuit cuyo vídeo roza hoy los 40 millones de reprucciones). A partir de ahí, el diluvio universal: una retahíla imparable de comentarios como los del exjugador del FC Barcelona, Gerard Piqué (17,4 millones de seguidores), que señaló: “Este contenido tendría que ser de pago”. O TheGrefg, con 8,1 millones de followers: “No exagero si os digo que he visto este vídeo 20 veces (y las que quedan)”.

Los acólitos de X, Instagram y TikTok han asistido estos días a la liturgia habitual, un toma y daca entre cayetanos y la intersindical tuitera, entre derecha e izquierda, entre ricos y pobres. Lo de siempre.

Y han sido todos esos afilados apuntes, de unos y otros, muchos con sorna, socarronería y altas dosis de mala uva, los que han catapultado el fenómeno, en una letanía que hay que recitar entera para entenderla: “Cualquiera les pide un cargador de Android”, “tienen más propiedades que el aloe vera”, “en esa casa no hay una bolsa con bolsas”, “no se han comido un bocadillo aplastao en la vida”, “estos no chupan la tapa del yogurt”, “no les cabreéis que nos suben el alquiler”, “en esa casa no tienen que sacar las sartenes de dentro del horno para cocinar”, “seguramente no tengan ventiladores de techo”, “en ese grupo el amigo que tiene piscina son todos”…

Al grupo de los Caño también lo han rebautizado en las redes: “ADE Bogotá”, “Jarabe de pádel”, “Red Hot Chili PP’s”, “La Oreja de Van Vox”, “Privatizadores del verso”, “Caye 13”, “No me pises que llevo náuticos”, “ABBA-scal”, “Backstreet Vox”, “WallStreet Boys”, “Audi y Lucas”, “Herencias del Silencio”, “Rolex against the machine”, “El Canto del Polo”, “Dereche Mode”, “Vito y los Fitipaldis”, y un largo etcétera.

Un momento del vídeo viral de los Caño.
Un momento del vídeo viral de los Caño. @envido6 / Instagram

Ignacio es un amigo de la familia Caño y ante el frenesí mediático ha sido ungido nuevo mánager del grupo. “Se han reído mucho con los comentarios de la gente”, explica en conversación telefónica. “Son una familia normal, no son ricos, además son muchos y tienen bastantes gastos”, detalla. 

Cuando se le pregunta por el lugar exacto en el que fueron tomadas las imágenes indica que prefiere no dar más detalles personales de la familia. Tampoco quiere hablar de religión. Sí relata cómo el padre de la familia les cantaba cada noche guitarra en mano en el pasillo de su hogar antes de dormir, y que de ahí les viene su amor por la música.

Ignacio explica que a los Caño les reconocen ahora por la calle, especialmente a Miki. A Miki en las redes le llaman “el patillas” o “el del berrido”. Es el que canta efusivamente “y a veces se me olvidaaaa” en el vídeo. Ese fragmento se ha convertido en un meme con vida propia. Existe toda una línea de submemes a su alrededor. Aquí un par de ejemplos:

Los Caño están cumpliendo por ahora el ciclo habitual de cualquier fenómeno viral. Tras nacer en Instagram y hacerse mayores en X, los medios nos estamos encargando de amplificar el fenómeno. Hoy es el turno de este artículo, que se suma a los de El PaísEl MundoAntena 3 o la COPE, por citar algunos ejemplos. La fase del chat familiar con el “mira esto” empezó la semana pasada. Las marcas comerciales más avispadas ya se han hecho eco. Y ahora, el final de este vía crucis viral, llega cuando un partido político les pide que actúen en algún mítin. No tengo pruebas, pero tampoco dudas de que no será el Partido Comunista de España.

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Para entonces ya sabremos qué es lo que a nadie se le olvida realmente, si el meme o el grupo. El mánager explica que no se han planteado nada sobre la imagen de los tres hermanos Caño, sobre qué pensarán de todo esto cuando el suflé haya bajado, cuando quizá solo se recuerden esos graciosos comentarios y se olvide lo demás.

Porque esa es la penitencia que lleva consigo cualquier fenómeno viral: nadie escoge el momento de la epifanía y tampoco cuando el algoritmo decide que se acabó el milagro. 

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