Bustinduy: “En 2028 las listas de espera de la dependencia tienen que ser cero”
Por Celeste López Perales — Portada
Bustinduy: “En 2028 las listas de espera de la dependencia tienen que ser cero”
Entrevista
El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 defiende que la reforma de la ley es “la mayor ampliación de la red de protección social en este país en décadas”
Bustinduy critica a la derecha y ultraderecha: “Van de grandes patriotas, pero son siervos de quienes, como EE.UU. e Israel, no buscan el bien de España”
Video Celeste López, Asier Martiarena
Madrid
20/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
Pablo Bustinduy (Madrid, 1983) no puede esconder su alegría porque las reformas de las leyes de dependencia y discapacidad hayan salido adelante en un Parlamento en el que la palabra consenso ha sido casi borrada del diccionario. Una alegría, hay que decirlo, contenida, como lo es este ministro que ha conseguido, en sus palabras, “la mayor ampliación de la red de protección social en este país en décadas y creo que será el mayor legado de esta legislatura”.
¿Al fin respira?
Sí. Ha costado muchísimo llegar hasta aquí, muchísimo, muchísimo, muchísimo… Realmente el hito fue el 14 de julio, cuando las reformas pasaron la primera vuelta del Congreso con una amplísima mayoría y el decreto ley de financiación con 6.200 millones de euros hasta 2027 fue aprobado por unanimidad.
Es la primera vez que la financiación ha ido por delante de la aprobación de una ley. ¿Esa ha sido la estrategia para dar apoyo a la reforma de la ley de dependencia, una norma criticada por falta de recursos?
El sistema de dependencia, antes de esta reforma, es evidente que necesitaba más recursos. En la época de los recortes —5.406 millones de euros menos en dependencia—, se generó la situación de precariedad y de dificultad para millones de familias. Aportar recursos era una necesidad. Esto ha permitido trenzar un consenso muy amplio y es lo que le ha dotado de credibilidad. Pero con más recursos no basta, porque queríamos al mismo tiempo transformar el sistema, proyectarlo hacia el futuro en una sociedad que ha cambiado profundamente por los cambios demográficos, porque se viven más años, porque las familias son más pequeñas… Hemos hecho la reforma más ambiciosa posible para transformar el sistema de cuidados, para pasar de un sistema pensado en grandes residencias a un sistema que permita que la gente pueda seguir viviendo en sus casas durante el mayor tiempo posible con la mayor calidad de vida posible.
¿A ese consenso también ha contribuido que hayan blindado por ley que la financiación de la dependencia sea, al fin, al 50% entre Estado y comunidades y no soportada mayoritariamente por las arcas autonómicas?
Esto era un compromiso político que alcanzamos en el acuerdo de gobierno. Hemos peleado desde la izquierda, desde Sumar, para conseguirlo. Ahora mismo es una obligación por ley.

Vamos a vigilar que las comunidades cumplan porque ya que tienen el doble de recursos
¿Podría ocurrir, como ha pasado en los últimos años en los que ha habido una inyección desde el Gobierno de Madrid, que algunas comunidades reduzcan su aportación al sistema y, por lo tanto siga infradotado?
No, porque hay un porcentaje de la financiación que es variable y que nos permite aportar más o menos fondos en función del desempeño de las comunidades autónomas. Por cada euro de menos que ponga una comunidad autónoma en dependencia, recibirá un euro de menos por parte de la Administración General del Estado, con lo cual de ninguna de las maneras van a poder recortarlo.
Y ahora, ¿qué?
La parte que queda ahora es realizar una labor de presión, de vigilancia y de exigencia sobre las comunidades autónomas para que cumplan, ya que tienen el doble de recursos para la dependencia. Esta es una labor concertada, no solo de las administraciones y de los sindicatos que tienen que pelear para mejorar las condiciones laborales en el sector, sino del conjunto de la sociedad, que tiene que exigir sus derechos, que se hagan realidad. Evidentemente, todas las conquistas siempre son frágiles; hay que defenderlas y hay que aterrizarlas. Pero desde luego, yo creo que con los mimbres que hemos construido, el futuro del sistema es halagüeño. Yo creo que vamos a ser capaces de construir un sistema de cuidados a la altura de lo que necesita la sociedad.
Concretemos, ¿esta inyección económica en qué se traducirá?
En que las listas de espera tienen que reducirse a la mitad en 2027 y desaparecer en el año 28. Lista de espera cero en el año 2028. Y esto teniendo en cuenta que esta reforma reduce de 6 meses a 3 meses el plazo que tienen para resolver los expedientes.
Ya se había acordado reducir ese plazo a 6 meses y buena parte de las comunidades lo superan y otras tantas tardan casi un año de media en resolver los expedientes, falleciendo muchos dependientes en esa espera.
¿La realidad cuál es?, que esas listas de espera y esos tiempos de espera son el resultado directo de los recortes en la dependencia en la década anterior. Los recortes tienen consecuencias. Si recortas 5.406 millones de euros tienes un sistema que produce estas realidades, esa angustia y ese maltrato a la ciudadanía….
Estamos haciendo todo lo contrario, y no es solo poner más recursos para contratar más personal. Es que la reforma alivia la carga burocrática del proceso, establece pasarelas autonómicas para el reconocimiento de la discapacidad y la dependencia, se moderniza todo el sistema. Acaba con la incompatibilidad entre prestaciones y se crea una prestación transitoria hasta que se libere el recurso que se ha solicitado…
Si mañana no fueran a trabajar los inversores en criptomonedas, nadie se daría cuenta; si no van a trabajar las personas que cuidan, la sociedad colapsa
Nuevos derechos, más prestaciones, ¿con qué profesionales? Porque muchas (la mayoría son mujeres) huyen por la precarización.
En España hay ahora medio millón de personas trabajando de manera profesional en el sector de los cuidados de larga duración y las estimaciones que manejamos en el Ministerio son que esa cifra se va a duplicar en apenas unos años. Las necesidades solo van a ir a más y eso choca con una realidad socioprofesional que se refleja en las condiciones salariales, pero que va mucho más allá. Tiene que ver con la valorización de ese tipo de trabajo, absolutamente esencial para la supervivencia misma de nuestra sociedad y de nuestro sistema económico. Yo siempre digo que si mañana no fueran a trabajar los inversores en criptomonedas, nadie se daría cuenta, pero si mañana no van a trabajar las personas que cuidan, la sociedad colapsa.
Siguiendo con la dependencia, ha habido críticas a la lentitud de las ayudas establecidas en la Ley ELA a un colectivo que lo que menos tiene es tiempo.
Cada comunidad autónoma legítimamente desarrolla sus sistemas de protección social como considera. Eso genera que haya ritmos diferentes y explica que el despliegue de la ley ELA, con la financiación extraordinaria, haya sido más lento en unas que en otras. Ahora bien, quiero decir que hoy en día es una realidad el despliegue de la ley, el nuevo grado III+ dentro del sistema de dependencia y las prestaciones de hasta 14.000 euros al mes para poder garantizar la asistencia las 24 horas. Quedan problemas que resolver que han salido a la luz en la implementación, como que no se han podido cubrir en algunos casos todos los turnos de cuidado necesarios, el copago de algunas comunidades que han tenido que asumir las familias y problemas de implantación… Habrá que corregirlos. Esto pasa cuando se amplía la red de protección social. Pero creo que hay que reconocer que esto es una realidad y que es un cambio histórico que ha conseguido la sociedad civil. Por primera vez en la historia de este país, los cuidados han entrado en el domicilio en los casos más severos de necesidad y de vulnerabilidad para poder brindar sostén a las personas que más lo necesitan, con una prestación pública dentro del sistema de la dependencia y del sistema de cuidados. Creo que es un logro de país.
“La abstención del PSOE en la votación sobre la prohibición de compra de pisos a fondos de inversión me parece incomprensible”
Cambiemos de tercio. Tras la reciente abstención del PSOE sobre la prohibición de compra de pisos a fondos de inversión, ¿queda margen para pactos de calado en vivienda?
La abstención del PSOE en esa votación me parece incomprensible. No vamos a bajar los brazos. Pero el acuerdo ya existe. Es un decreto ley negociado durante tres años con el PSOE que congela alquileres a precios de hace cinco años, ataja el fraude de los pisos turísticos y de temporada y frena desahucios. Estaba previsto llevarlo al Congreso en julio y no se cumplió.
¿El PSOE está esperando a tener los apoyos cerrados?
Si Junts, PP o Vox quieren tumbar medidas de alivio inmediato, que asuman las consecuencias ante la ciudadanía. Lo que no podemos es mirar a otro lado ni decir que todo es muy complicado ante el principal problema social del país. Pero el decreto hay que llevarlo ya al Consejo de Ministros.
¿Está satisfecho con el rumbo de la parte socialista del Gobierno en este último tramo de la legislatura?
Frente a quienes dan la legislatura por finiquitada, a nosotros nos queda mucho por conseguir. Vamos a un debate presupuestario donde exigiremos la prestación universal por crianza para erradicar la pobreza infantil y la gratuidad de los comedores escolares en la educación pública. Convencer a nuestro socio forma parte de la dinámica de coalición; nos gustaría que hubiera menos resistencias, pero no nos vamos a detener.
¿Ha estado el Gobierno a la altura en la gestión de la crisis en Ceuta?
El Gobierno está poniendo todos los recursos disponibles para solucionar la situación que se sigue viviendo en Ceuta cuanto antes, pero nos encontramos con bloqueos judiciales como el de la Audiencia Nacional cuando tenemos casi habilitado un espacio para poder sacar a 800 personas de la situación de calle. ¿Para conseguir qué? ¿Cuál es el objetivo de ese auto que lo avaló en un primer momento?
¿El gobierno de Ceuta está arrimando el hombro?
La opinión pública ya conoce la situación. Hace prácticamente 20 días que se le solicitó al Gobierno de Ceuta poder trasladar a la península a cientos de menores, muchas de ellas niñas, que están en una situación insoportable… Y la ciudad no contesta, no se hace cargo de sus competencias. Y las comunidades autónomas del PP, que van desgañitándose alardeando de la españolidad y de la solidaridad con Ceuta, también resulta que se niegan. El señor Alberto Núñez Feijóo, y desgraciadamente, para mí de manera incomprensible, el señor Juan Jesús Vivas, están contribuyendo a mantener una situación absolutamente insostenible, ¿para qué? ¿Para sacar provecho político? ¿Para chocar con el gobierno? Es incomprensible y yo espero desde luego que cambien de actitud.
“Feijóo y Vivas están contribuyendo a mantener una situación absolutamente insostenible”
Usted ha sido muy crítico con la política de Rabat. ¿Qué es lo que debe cambiar en las relaciones de España con Marruecos?
No solo yo. Es la izquierda española en su conjunto la que ha dejado claro que no comparte el giro sobre el Sáhara. La política de apaciguamiento y externalización de fronteras ha fracasado, como demuestra Ceuta. Y mientras PP y Vox gesticulan, luego rechazan la Ley de Nacionalidad Saharaui que promovimos la pasada semana en el Congreso. La hipocresía y el cinismo de la derecha y la ultraderecha españolas no tienen límites. Van de grandes patriotas, pero son siervos de quienes, como EE.UU. e Israel, no buscan el bien de España.
¿En qué punto se halla la reorganización de la izquierda plurinacional y la elección de candidatura?
Progresa adecuadamente. Entiendo la ansiedad por los nombres o las siglas, pero actuar con prudencia es una señal de que las cosas se están haciendo bien. El objetivo es ofrecer una candidatura solvente y eficaz para frenar a la extrema derecha. Confío plenamente en que el espacio estará a la altura cuando corresponda y que le hará frente a la coalición de Feijóo con la extrema derecha.

Celeste López
Redactora jefa de La Vanguardia en la delegación de Madrid, especializada en temas sociales. Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

Asier Martiarena
Redactor de la sección de política tras una década cubriendo la actualidad de Madrid entre 2011 y 2022. Antes en Microsoft News y el diario Metro
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