La Casa Blanca veta a la CNN, MSNOW y Politico por difundir “noticias falsas”
Por Javier de la Sotilla Puig — Portada
Trump veta el acceso a la Casa Blanca a la CNN, MSNOW y Politico por difundir “noticias falsas”
Estados Unidos
El presidente anuncia que “otros medios de comunicación de ‘fake news’ seguirán el mismo camino”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a punto de subir al avión presidencial Air Force One, en una imagen de archivo.
ANNA MONEYMAKER / AFP

Washington. Servicio Especial
18/09/2026 21:29 Actualizado 18/09/2026 21:57 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acaba de anunciar uno de sus mayores ataques a la libertad de prensa hasta la fecha. En una publicación a través de Truth Social, ha dicho que, “con efecto inmediato”, vetará la entrada en la Casa Blanca de tres de los principales medios de comunicación de Estados Unidos, la CNN, MSNOW (antes MSNBC) y Politico, como consecuencia de “sus constantes informaciones de noticias falsas”. El mandatario ha dicho que “otros medios de comunicación de fake news seguirán el mismo camino”, sin dar más detalles.
El contenido del comunicado es el siguiente: “Me enorgullece anunciar que, con efecto inmediato, prohíbo la entrada en la Casa Blanca a la fake news CNN, MSNOW (que recientemente cambió su nombre de MSNBC debido a la falta de audiencia y credibilidad); y Politico (los beneficiarios de una suscripción ilegal y ridícula de 8 millones de dólares, una cifra récord, directamente del Gobierno de EE.UU., bajo el mando del corrupto Joe Biden, con el fin de mantenerlos ‘con vida’. ¡A mí me parece corrupción!), como consecuencia de sus constantes ‘informaciones’ de NOTICIAS FALSAS”.
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La publicación continúa: “Los medios de comunicación no deberían poder escribir o informar constantemente sobre FICCIÓN y MENTIRAS cuando están cubriendo al presidente de Estados Unidos, a la Administración Trump o a EE.UU. Otros medios de comunicación de fake news seguirán el mismo camino”.
Desde que dio el salto a la política hace una década, Trump siempre ha puesto una diana sobre los medios de comunicación libres con el objetivo de buscar un enemigo común, restarles credibilidad y dar fuerza a su discurso alternativo plagado de mentiras, falsedades y medias verdades.
Esa cruzada contra la libertad de prensa, protegida por la Primera Enmienda de la Constitución, se ha intensificado con creces en su segundo mandato.
En las primeras semanas, tomó el control del pool de la Casa Blanca, el limitado grupo de periodistas que tiene acceso al presidente en los lugares más reducidos. Poco después, vetó repetidamente la entrada a periodistas de la agencia Associated Press dado que sus editores decidieron seguir utilizando el nombre Golfo de México en vez del renombrado “Golfo de América” para referirse a la zona marítima entre México y EE.UU.
El presidente ha intensificado en su segundo mandato los ataques a la Primera Enmienda de la Constitución de EE.UU.
A ello se le suman repetidos insultos, en muchas ocasiones machistas y racistas, contra reporteros que le hacían preguntas en la Casa Blanca, o comentarios durante mítines asegurando ante sus seguidores que no se sentiría mal si alguien disparara a los periodistas presentes. Este tipo de comentarios han alentado el acoso de periodistas alrededor de EE.UU., especialmente durante concentraciones de ultraderecha.
La Administración Trump también trató de imponer límites importantes a los visados de periodistas, que en la actualidad son por norma general de 5 años de duración, y quería obligarles a renovar la duración del estatus cada 240 días. De este modo, podría revisar los contenidos de estos periodistas extranjeros y decidir, como ya hacen Rusia o China, echarlos en caso de que no fueran de su agrado.
Sin embargo, la justicia bloqueó temporalmente la semana pasada este límite, al considerar que la justificación de seguridad nacional esgrimida por la Administración “roza lo absurdo”. La Casa Blanca esgrimió su argumentación “casi por completo sobre un pequeño puñado de casos anecdóticos, cada uno de los cuales implicaba incidentes que la nueva norma no haría nada por prevenir ni siquiera mitigar”.
El último ataque de Trump contra la prensa libre llega a menos de dos meses de las elecciones de mitad de mandato, unos comicios legislativos a los que los republicanos llegan con sus peores cifras en las encuestas desde que Trump asumió el poder. El propio presidente también tiene en la actualidad sus peores índices de aprobación desde que llegó a la política, con una popularidad del 30%.
Mientras ha limitado progresivamente el acceso de medios tradicionales en sus actos, Trump ha ido empoderando a los medios alternativos y digitales cercanos a su ideología, a quienes, por ejemplo, da en cada briefing la posibilidad de hacer la primera pregunta.
Además, el presidente ha logrado hacer crecer su fortuna gracias a una serie de polémicos acuerdos extrajudiciales con grandes empresas tecnológicas y mediáticas, que han pagado al presidente 90,5 millones de dólares en los últimos años.
Entre otros, ha cerrado disputas legales con X, Meta y YouTube (Trump demandó a las tres plataformas porque suspendieron su cuenta tras el asalto al Capitolio, en el 2021), ABC News (demanda por difamación porque un periodista dijo que Trump fue declarado culpable de “violar” a la escritora E. Jean Carroll, cuando en realidad lo fue por “abuso sexual”) y Paramount/CBS (porque, durante la campaña del 2024, editaron una entrevista con la demócrata Kamala Harris, una práctica habitual en televisión, y Trump alegó que eso la benefició electoralmente).
Este último caso es el ejercicio más evidente de su influencia, pues Redstone llevaba intentando vender Paramount a Skydance Media desde julio de 2024, pero la transacción estaba en suspenso a falta de la aprobación gubernamental. Tres semanas después del acuerdo, la fusión fue aprobada por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones por 8.000 millones de dólares, lo que confirmó que Trump había recibido dinero a cambio de un trato de favor empresarial.

Javier de la Sotilla
Washington
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Fonte: Portada