Camisas Manolo, la sastrería que conquista a clásicos y modernos
Por Pablo Gento — Portada
Camisas Manolo, la sastrería que conquista a clásicos y modernos
Con estilo
Con su pasión por la prenda, Manuel Molina ha forjado un sello que garantiza calidad y esperanza en el ‘savoir faire’

Molina atesora tejidos únicos en su pequeño taller de Malasaña
P.Gento

15/09/2026 06:30 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial
Si la camisa que Clark Kent destripa cada vez que el deber llama tuviera que tener etiqueta, sería la de una camisa Manolo. No por aires de grandeza, sino porque Manuel Molina, fundador de la camisería asentada en Madrid, ha sabido encajar el ideal de un hombre de acero, ese que leía de muy pequeño en tebeos, en un patrón bien ejecutado, con una misión noble. Su lema es “hacemos camisas”. Sencillo, sin pretensiones.
En su pequeño taller, su fortaleza de la soledad en Matadero, suena música ambiental japonesa, y entre sus muchas camisas y corbatas se hilvana la voluntad de querer hacer algo integral, ligero y resistente. Y todo, para vestir algo muy propio del héroe: formar parte de una comunidad, mejorarla, darle esperanza. Con 12 años ya bordaba símbolos en sus prendas para poder formar parte de un grupo; claro que el tiempo, el estudio de diseño y moda, un primer trabajo en Berlín con un arquitecto dado a la sastrería y una temporada como aprendiz de sastre le determinaron a entregarse a una prenda en concreto.
Su lema es “hacemos camisas”. Sencillo, sin pretensiones
Sus camisas, su hombre del mañana. “Creo que nos encontramos el uno al otro. La camisería históricamente ha pasado inadvertida. Parece que el traje siempre ha tenido más protagonismo. Pero la figura del camisero siempre me atrajo, y así terminé haciendo camisería. La marca vino mucho después, pero siempre estuvo ahí”.
¿Por qué Manolo?
Siempre fui Manolo. Odiaba ese nombre. Cuando empecé la universidad mi nombre era Manuel, pero con el tiempo he acabado por recuperarlo porque me encariñé con mi origen.

¿Recuerda la primera vez que se probó una camisa con conciencia de la prenda?
Sí, de muy pequeño, con 9 años. Iba a un colegio que obligaba a llevar uniforme y ya entonces le decía a mi madre: “Quiero que mis camisas tengan curva lateral”. Mi madre me decía: “¿Qué me estás contando?”… Compré camisas y recuerdo perfectamente llevarlas a arreglar. En verano se podía llevar polo y aun así siempre elegía la camisa.
¿Cómo se define como creador?
Busco lo práctico, no intento inventar nada. Hay mucho desarrollo, mucha investigación en patronaje, formas, en probar diferentes cuerpos, pero trato de no romperme la cabeza buscando la nueva camisa. Tengo elementos insignia que siempre van a estar ahí. Las entretelas, los pegamentos, la caída del hombro… Mis colecciones surgen de tejidos. El tejido marca la diferencia, y construyo alrededor de ese elemento.
Busco lo práctico, no intento inventar nada”
¿Recuerda el primer encargo que le hicieron?
Sí, sin duda. Fue una camisa con una tela de Spiderman. Fue muy divertido, me lo tomé muy en serio porque, aparte de ser mi primer encargo, intenté hacerlo como yo hago las cosas, con afecto al detalle. Intenté cuadrar los delanteros para que todo estuviese casado, las mangas… Creo que la practicidad siempre es el punto de partida, y mi amor por los tejidos, y creo que merece la pena acercarse a mis camisas por eso mismo, porque en fotos es muy difícil sentirlo. Cómo interactúa y dialoga con la luz, la piel, no se puede medir.
¿Alguna vez le han preguntado por qué una camisa vale tanto?
Sí, es algo que me pone muy nervioso, porque el claim de Camisas Manolo es “hacemos camisas” y responde a la necesidad de no tener que explicar mucho más. No creo que se tenga que explicar, es una labor muy entregada y un ejercicio medido. Creo que cuando alguien se prueba una camisa con tejidos de calidad y un buen patronaje, no necesita razones, solo la actitud, el sentimiento. Es un proceso muy manual. No es una cadena. Incluso la imperfección, el rastro humano… va más allá de algo con precio.

¿Por qué cree que la moda de calidad superior es relevante hoy en día?
¿Por qué es relevante un cuadro que te emociona? No sé si la moda es relevante, la verdad. Muchos días me levanto con esa duda. Pero intento relativizar y declaro que hacer camisas es lo que más disfruto del mundo.
¿Puede ser una camisa un artefacto con servicio?
Obviamente, va a vestir a mucha gente durante muchos días. Sí, me gusta pensarlo así. Así que en el fondo sí que tiene en parte una vocación de servicio.
¿Cómo definiría el estilo?
Lo pienso muchas veces. Creo que el estilo es lo más intangible. Luego, que tengas estilo o no, eso es un añadido, ¿no?
¿Cómo definiría a su cliente ideal?
Mi cliente ideal es el que llega y toca y tiene ese brillo en los ojos…

Pablo L. Gento
Periodista y curador creativo en Magazine. Fundó la sección Sónico, espacio para nuevas visiones, en busca del derecho a la belleza.
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