Trump provoca a Londres diciendo que apoya la unidad de Irlanda

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Por Rafael RamosPortada

Trump provoca a Londres diciendo que apoya la unidad de Irlanda

Internacional

Diez mil personas se manifiestan en Dublín contra el presidente de EE.UU.

Donald Trump con su hijo Eric, que hizo los preparativos del viaje

Donald Trump con su hijo Eric, que hizo los preparativos del viaje

Peter Morrison / Ap-LaPresse

Rafael Ramos

Rafael Ramos

Londres. Corresponsal

13/09/2026 06:00 Síguenos en Google 0:00 0:00 0.5x 0.8x 1x 1.2x 1.5x SUSCRÍBETE PARA ESCUCHAR El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia Artificial

Donald Trump es una persona vengativa y se la tiene jurada al Reino Unido por no haberle apoyado desde el primer momento en la guerra contra Irán. Después de decir que se está repensando su reconocimiento de facto de la soberanía británica sobre las Malvinas, ahora ha aprovechado un viaje relámpago a Irlanda para respaldar la reunificación de la isla.

“Sería una cosa fantástica, ¿no?”, señaló tras reunirse con el taoiseach (primer ministro) irlandés, Michéal Martin, en su residencia oficial de Phoenix Park en Dublín, una escala de cortesía antes de dirigirse en helicóptero a su campo de golf en el condado de Clare (oeste del país) para el Open de Irlanda, el auténtico objetivo de su visita, aparte de rodar el nuevo Air Force One, un Jumbo 747-8 de Being , regalado por la familia real de Qatar, y que le falló en un reciente viaje a Turquía para una cumbre de la OTAN, hasta el punto de que tuvo que cambiar de avión. Está valorado en unos 400 millones de euros.

Londres reitera que habrá un referéndum cuando una clara mayoría desee en el Ulster la reunificación

La economía de la isla depende de los impuestos que pagan las multinacionales tecnológicas y farmacéuticas de Estados Unidos, y Washington mantiene cordiales relaciones con el Gobierno irlandés (una coalición de centro derecha). Ello a pesar de que la presidenta, Catherine Connolly, con funciones esencialmente simbólicas, es muy progresista y propalestina, antes de llegar al cargo fue durísima en sus críticas Trump y ha dicho que “el genocidio y la normalización de la guerra nunca deben ser aceptados”. En su encuentro ayer con el presidente de EE.UU., sacó el tema “como portavoz de un país que ha experimentado la hambruna, la violencia y la colonización”, ofreciéndose a mediar en el conflicto.

Tras abandonar Trump Dublín en su helicóptero, diez mil personas se manifestaron en la histórica O’Connell Street de la capital irlandesa para expresar su oposición al titular de la Casa Blanca, con pancartas y eslogans que hacían sobre todo referencia al apoyo de Estados Unidos a Israel y a lo que muchos consideran un genocidio y la comisión de crímenes de guerra en Gaza. La visita, a pesar de su brevedad, ha generado una de las mayores operaciones de seguridad en la historia del país.

El pirmer ministro irlandés Michael Martin da la bienvenida a Trump en Dublín 
El pirmer ministro irlandés Michael Martin da la bienvenida a Trump en Dublín  Ben Birchall / Ap-LaPresse

Aunque las declaraciones de Trump sobre la reunificación irlandesa fueron interpretadas en Londres como una venganza por haber ignorado su petición de asistencia al lanzar el ataque sobre Irán, Downing Street respondió que su posición no ha cambiado y es la estipulada por los acuerdos del Viernes Santo. Es decir, que el ministro para asuntos del Ulster convocará un referéndum “cuando haya un claro consenso en la provincia a favor de esa opción”, requisito que según su criterio todavía no se cumple.

La líder del Sinn Fein, Mary Lou McDonald, comentó que “es hora de empezar a hacer los preparativos para una consulta sobre la reunificación”, mientras los varios dirigentes unionistas, sin querer criticar a Trump (con quien ideológicamente simpatizan), señalaron que “es una cuestión que decidirán en su momento los habitantes del Ulster, y no las autoridades de Washington, Londres o Dublín”. Ian Paisley dijo que “todo el mundo tiene derecho a su opinión, aunque sea errada”.

En cualquier caso, el apoyo de Trump a la reunificación muestra hasta qué punto la idea de la unidad de Irlanda ha madurado y ya no parece una alternativa para un futuro a muy largo plazo o una abstracción teórica. La opinión generalizada es que es algo que se producirá antes o después (las consideraciones demográficas juegan a su favor porque los católicos tienen más hijos que los protestantes), y casi seguro antes que la independencia de Escocia.

A pesar de sus buenas relaciones con Irlanda (que ya había visitado anteriormente dos veces), no todo resulta a favor de Trump, ni siquiera en su propio campo de golf de Doonbeg, donde una ronda de dieciocho hoyos cuesta 700 euros y el desayuno se sirve con caviar. Sus planes para construir un salón de baile (como en la Casa Blanca) y levantar un muro (en este caso no para impedir la entrada de inmigrantes mexicanos y centroamericanos sino la erosión provocada por el viento) se han topado con la oposición de grupos medioambientales.

Las obras amenazarían la supervivencia de un caracol enano de dos milímetros que tiene su habitat en las dunas del campo de golf. A veces se produce el milagro y David le gana a Goliat…

Rafael Ramos

Rafael Ramos

Corresponsal de 'La Vanguardia' en Londres

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Abogado y periodista. Corresponsal de ‘La Vanguardia’ en Washington entre 1977 y 1994, y en Londres desde 1994.

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