Diversión en el arranque de la campaña

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Por Javier Valenzuela — eldiario.es – eldiario.es

Diversión en el arranque de la campaña

Sánchez, ha dicho Milei en el Casino, es “un impresentable dictador”. Vaya, no recuerdo yo a ningún extranjero que pudiera llamar dictador a Mussolini en Roma, a Franco en Madrid, a Stalin en Moscú o a Videla en Buenos Aires. Será que tampoco las dictaduras son ahora lo que eran

Sabía que esta campaña electoral iba a ser dramática, lo que ignoraba es que también iba a tener momentos divertidos. Pero estamos en el pleno siglo XXI, donde todo es posible, y la campaña ya los está teniendo. Desde el beso del #Perro a Begoña en su mitin inaugural hasta la incomodidad de las derechas por la visita a Madrid del estrafalario Milei, pasando por la monumental metida de pata del PP/Vox al desvelar su intención de aplicarle la motosierra a las pensiones.

Como ya juré en arameo la semana pasada por la incapacidad de una parte determinada de la nebulosa situada a la izquierda del PSOE para asumir la unidad, permítanme ahora citar las jugadas nuevas que se me antojan desternillantes. Las comento con espíritu danzarín, por supuesto. Nietzsche decía aquello de que solo quienes no pueden escuchar la música consideran locos a los que bailan. 

Resulta que el PP, que se ha pasado años exigiendo elecciones anticipadas, no sabe muy bien qué proponer ahora que ya las tiene. A Feijóo le han pasado la pelota para que inicie la goleada electoral que auguraba, pero, caramba, resulta que no sabe qué hacer con ella. El pobre vivía mucho mejor jugando al catenaccio, líder del ese territorio de la ira, el bulo y el insulto llamado antisanchismo. Salvo confirmar que deposita todas sus esperanzas en que la reagrupación familiar con Vox le dé la mayoría parlamentaria suficiente para ser presidente de una puñetera vez, Feijóo no sabe ni cómo respirar hasta el 29-N. Se le va tan inerte física y mentalmente como la momia de Ramsés II que contemplé en el museo de El Cairo.

Al #Perro, en cambio, lo vimos el sábado besar en público a Begoña, convirtiendo en activo electoral su relación con una esposa injustamente perseguida. También lo vimos mover el esqueleto, escuchando quizá una música que le decía que es posible que el referéndum contra él deseado por Feijóo, Abascal y Ayuso termina con el PSOE como primera fuerza parlamentaria, aunque no pueda gobernar porque PP y Vox sumen juntos más escaños. Dulce derrota sería esta, sin duda. 

En el campo a la izquierda del PSOE, a Ada Colau, líder del Frente Amplio, el emperador Trump acaba de regalarle el veto a su entrada en Puerto Rico, so pretexto de impedir que emigre a Estados Unidos. Me he reído un montón escuchando semejante memez. Y, bueno, confieso que he sonreído al ver que Podemos rubrica sin recato su conversión en empresa familiar destinada a conseguirle empleo a Irene. Ahora es ella, y ya no el partido, la marca electoral del antiguo Podemos. Con un lema ñoño, Paz, Casa y Trabajo, que, en mi opinión, podrían suscribir el general Primo de Rivera y Juan Domingo Perón.

¿Y qué decir del implícito reconocimiento de que Milei se ha convertido, al menos mientras dure la actual campaña, en un aliado tóxico para la ultraderecha carpetovetónica? Su motosierra, aplicada ya en Argentina, no solo está resultando dolorosa para millones de ciudadanos, sino también económicamente catastrófica ¿Es este el programa electoral de la coalición PP/Vox? Sabemos que lo es, ya lo han dicho los Figaredo, Jon Echevarría y demás, pero mejor no recordarlo, así que Abascal procura no hacerte fotos con él. Torrente, organízale mítines en las Canarias para esta semana. O, mejor, en Bora Bora.

Como no tiene el menor sentido del decoro, Milei no se ha mordido la lengua en el Casino de Madrid este miércoles. Los españoles tenemos que “sacar a los socialistas a patadas”, ha dicho. ¡A patadas, carajo! Sánchez, ha añadido, es un “zurdo estúpido”, “un impresentable dictador”. Vaya, no recuerdo yo a ningún extranjero que pudiera llamar dictador a Mussolini en Roma, a Franco en Madrid, a Stalin en Moscú o a Videla en Buenos Aires. Será que tampoco las dictaduras son ahora lo que eran. 

En fin, menudo dictador es Sánchez que no manda ni en la Policía. La UCO, juez y parte, persigue a esos pequeños nicolases socialistas que intentaban desvelar sus posibles desmanes. Los antidisturbios aporrean con manifiesta saña a cualquier manifestante que les parezca rojo, perroflauta, okupa, maestro o sanitario, mientras protegen fraternalmente a falangistas y nazis. Los delegados del Gobierno confiesan que no son ellos los que han dado las órdenes de cargar, que tales maderos actúan por su cuenta y riesgo. Y va el #Perro y coloca en un buen lugar de su lista electoral madrileña al incompetente Marlaska, qué cosas.

Hacen bien los jóvenes angustiados por la vivienda y los maestros y profesores asfixiados por los recortes de Ayuso en seguir con sus protestas callejeras, ajenos al ajetreo electoral. Los comicios no lo son todo en democracia, ni mucho menos. Hay que votar, sí, pero no solo eso, ¿queda claro? Terminen como terminen, las elecciones del 29 de noviembre solo serán una batalla en la lucha por consolidar y ampliar las libertades y los derechos en nuestra querida piel de toro.

Eso sí, una batalla muy importante. ¿No les parece inquietante que Feijóo admita que está negociando con Vox la búsqueda de una mayoría conjunta de tres quintos en el Senado que les permita designar a placer los más altos cargos judiciales? ¡Como si no fueran ya excesivos el peso y la impunidad de la derecha judicial! ¿Reconocerá también Feijóo que aspira a que unas Cortes dominadas por las derechas hagan reformas constitucionales? No lo sé, lo que sé es que a mí eso me parece una versión light de la Ley de Plenos Poderes del Reichstag de 1933. No es cuestión de broma, no, pero otras de las cosas que he recordado aquí sí lo son.

Fonte: eldiario.es – eldiario.es

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