Por Xavier Ferràs — Portada

<![CDATA[

En los últimos meses he estado en contacto con numerosas empresas que tienen serios problemas (o, como mínimo, dudas) ante la adopción de la IA. Existe IA-ansiedad, temor a quedar rezagados en el uso de una tecnología transformadora pero muy inmadura. La IA es inestable. Nos movemos en arenas movedizas, en una fase fluida comparable a la de los PC en los ochenta. Hasta que no llegó un diseño dominante, un estándar de uso y un ecosistema fiable de aplicaciones con el IBM PC, el mundo no supo realmente qué era un PC. Hay que ser cautelosos: la IA no es determinista (responde a una base probabilística: sus respuestas pueden ser diferentes en cada ocasión). Los proveedores no siempre ofrecen garantías de continuidad (pueden desaparecer o cambiar los parámetros de sus modelos, y alterar las respuestas que obtiene la empresa) y la interacción en lenguaje natural (los famosos prompts ) es ambigua por natu­raleza.

Seguir leyendo…

Fonte: Portada

Deixe um comentário

O seu endereço de email não será publicado. Campos obrigatórios marcados com *